
Si andas por La Malahá, no puedes dejar de visitar el Mesón Baño Frío en la Carretera de Alhama, km 12. Aquí la movida es comida 100% casera, que sale de la mano de la experiencia, y te vas a encontrar con carnes al horno de leña que son pura delicia. El arroz a la lumbre y el codillo de cerdo al horno son las joyas de la casa, y los postres... ¡ay, madre!, te van a poner a suspirar. Si los turistas lo recomiendan, no te lo puedes perder. Ven, disfruta de un ambiente fresco, relajante y con buena música, y llévate un buen recuerdo en el paladar. ¡No te lo pienses!
Mesón Baño Frio
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Mapa Ubicación Mesón Baño Frio
Dónde se encuentra el Mesón Baño Frío
¡Amigos, si andáis por Granada, tenéis que daros una vuelta por el Mesón Baño Frío! Es uno de mis sitios favoritos para comer, y es que aquí no hay trampa. Las carnes a la brasa son de otra liga, en especial la paletilla de cordero, que está de ¡escándalo! La atención del personal es de 10, siempre con una sonrisa y listos para lo que necesites. La comida, el servicio, el ambiente: 5 estrellas en todo. No fallan nunca.
A veces, uno se pregunta dónde comer en Granada. Pues yo os digo que aquí, en la Carretera de Alhama, km 12, 18130 La Malahá. El otro día fui sin reserva y, aunque estaba lleno, el majo del camarero me buscó un sitio en la barra. Me recomendaron el codillo y el chuletón, que volaron de lo buenos que estaban. Después nos dimos un homenaje con unos postres y cafés que ni os cuento. El sitio es familiar, con jardines chulos y zonas para que los peques disfruten. ¡Sin duda, volvería!
Y si lo que buscáis es un buen arroz con un sabor casero de toda la vida, aquí es donde tenéis que venir. Comimos una ensalada de queso de cabra y unos torreznos de Soria que estaban para quitarse el sombrero. Y luego, un arroz de carne increíble, cocido al punto y con un regusto a leña que no se olvida. Todo casero, amigos, ¡de esos platos que te hacen sentir en casa! Aunque faltaba un camarero, el servicio fue rapidísimo. El local tiene ese toque rústico y cálido, se siente el ambiente familiar en cada rincón. Además, ¡hay aparcamiento gratis! Así que, ya sabéis, el Mesón Baño Frío es el sitio ideal para un buen día de comida. ¡No lo dudéis y haced planes!
Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Baño Frío
Mira, si estás buscando un sitio chido para comer, el Mesón Baño Frío es la opción. Ese lugar en la Carretera de Alhama, km 12, 18130 La Malahá, Granada tiene un rollo súper agradable y acogedor, como un buen ventorro de toda la vida. La comida casera que hacen ahí está a otro nivel; seguro que vas a disfrutar cada bocado. Aunque sí, la comida se puede tardar un poco en salir, pero vale la pena, trust me. Te recomiendo las migas, el arroz caldoso de bogavante (aunque no es el mejor que he probado) y el codillo, que está bastante rico. Y si tienes ganas de algo dulce, pídete uno de los postres, son para chuparse los dedos.
Además, el mesón tiene una terraza con zona de césped que es perfecta para disfrutar de una buena sobremesa al aire libre, y si llevas a tu perro, ¡no hay drama! Son pet-friendly, así que tu peludo también puede formar parte de la fiesta. En las familias se siente un ambiente cálido, ideal para pasar un rato chido. Los niños pueden correr y jugar mientras tú y tus amigos os relajas y disfrutáis de la comida.
Por si fuera poco, el servicio es de 5 estrellas. Los camareros son súper amables y están atentos a lo que necesites todo el tiempo. No importa si vas con más gente o solo; el lugar se adapta perfecto a grupos de cualquier tamaño. En cuanto al precio, la experiencia completa no te va a costar un ojo de la cara, entre 20 y 30€ por persona, que realmente, por lo que recibes, es un chollo.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Baño Frío? Aparte de las típicas delicias a la leña, puedes contar con platos como el cordero y un sinfín de opciones caseras que representan lo mejor de la cocina tradicional. Aquí, cada visita se siente como una celebración entre amigos y familia, así que no lo dudes y ve a probarlo.
Cuáles son los platos más recomendados del menú
Si no has pasado por el Mesón Baño Frío, ya estás tardando. No tiene pérdida, lo encuentras en la Carretera de Alhama, km 12, 18130 La Malahá, Granada, justo antes del polígono de Escuzar. El sitio tiene una zona amplia para aparcar, así que no tienes que preocuparte por dejar el coche. Te lo digo de verdad, la comida es de lo mejor que he probado; de hecho, todo estaba genial. Nos pedimos un arroz con bogavante que estaba de miedo, con ese toque a leña que le daba un sabor especial, y la colección de migas, codillo, morcilla y chorizo era un festín. ¿Y los postres? No te cuento, porque ya no había espacio en el estómago.
Te cuento que el dueño, Ismael, es un crack. Desde que llegas te hace sentir como en casa y está pendiente de todo. Al final, nos invitó a un té moruno deliciosa en el jardín del restaurante, el cierre perfecto para un almuerzo entre colegas. El ambiente es súper acogedor y cómodo, ideal si te juntas con amigos o peques, ya que tienen un jardín donde los niños pueden jugar a sus anchas.
Nosotros lo descubrimos de casualidad buscando un sitio para celebrar el cumpleaños de mi suegra, y vaya si fue un buen hallazgo. Comimos ensalada césar, alcachofas premium, solomillo a la brasa y unas chuletillas de cordero que estaban de lujo. ¡Ah! Y no me olvides de los huevos rotos con sobrasada! Un festín total. Por oro lado, si buscas un lugar amable donde traten bien a la gente, este es el tuyo, porque el trato es siempre muy agradable.
Ahora, si vas y no sabes qué pedir, te recomiendo sin dudar: el arroz con conejo, las ensaladas con queso de cabra, el codillo y el solomillo son de lo mejor. Y, por supuesto, no puede faltar el arroz con bogavante. Con esos platos, seguro que te vas a ir más que satisfecho.
Qué es el arroz a la lumbre
Te cuento que en el Mesón Baño Frío hemos tenido una experiencia de 5 estrellas. Organizamos un cumpleaños sorpresa allí y, la verdad, nos trataban como en casa. Éramos más de cincuenta comensales y nos atendieron de lujo, todo eran facilidades. Comimos en el jardín y, macho, la comida estaba de muerte. El arroz con verduras que nos pusieron es algo que tengo grabado en la mente, ¡riquísimo! Y esas tartas caseras que prepararon fueron simplemente una locura.
Después de comer, nos movimos al salón porque empezó a hacer un poco de fresco, y allí también estuvimos súper a gusto. Lo mejor fue que teníamos un vídeo sorpresa para la cumpleañera y el personal se volcó en que lo pudiéramos lanzar en su televisión. Todos eran muy majxs, de verdad. Si buscas un sitio donde comer bien y que la peña te trate como si fueras de la familia, este es el lugar.
La comida, para que te hagas una idea, está en la horquilla de 20-30 € por persona y vale cada céntimo, de verdad. Lo que más me flipó fueron la ensalada de la casa y el postre especial, ¡impresionantes! Además, el ambiente es bien familiar, te sientes de una manera que no quieres irte. Ismael, el encargado, es un encanto que te recomienda lo mejor de lo mejor. Sin duda, voy a volver.
En cuanto a lo que probamos en la cena, hubo de todo. El ajoblanco y la tarta de la abuela, increíbles, pero el mixto de carnes a la brasa no estaba a la altura de las expectativas, menos mal que los huevos rotos con sobrasada se salvaron gracias a las patatas a lo pobre. Eso sí, lo que me quedé con ganas de preguntar fue: ¿qué es el arroz a la lumbre? Suena a algo que hay que probar, tal vez algo que cocinan a fuego lento, con ese sabor de leña que tanto se agradece. ¡Ya estoy deseando volver a descubrir más sorpresas!
Cómo se prepara el codillo de cerdo al horno
Y ya te digo, si buscas un sitio para comer en condiciones, Mesón Baño Frío es la respuesta. Estuvimos allí hoy celebrando la primera comunión de nuestra hija y, la verdad, nos tenían un poco nerviosos, pero salió todo espectacular. La organización fue inmejorable, sin esperas largas y todo el mundo muy atento. Gracias a Ismael y su equipo, nuestros invitados no podían estar más contentos. 5 estrellas por el servicio, la comida y la amabilidad. Podría seguir así un buen rato, pero lo resumo con un GRACIAS a todos por hacer que el día fuese perfecto. ¡Lo recomiendo al 100%!
Con la llegada del invierno, no hay nada mejor que acercarte a este mesón con tus colegas, porque sus salones están bien aclimatados y la comida, hecha a la leña, está de locos. Empezamos con una ensalada de queso de cabra que estaba para chuparse los dedos y seguimos con un chuletón de vaca madurada que, te lo juro, es uno de los mejores que he probado. En cuanto al postre, no puedes dejar de probar su tarta de queso y el té de menta. 5 estrellas para ellos en comida, servicio y ambiente, ya te lo digo.
Y ya no hablemos de la comida casera. Aquí las patatas son frescas, nada de congeladas. El trato es genial, y cuando pides un revuelto de gambas con guías y patatas, lo que te traen es pura delicia. El ambiente es perfecto, y si tienes que aparcar, tienes muchísimas plazas. ¡Todo son ventajas! Te aseguro que no va a ser la última vez que vayamos, porque salir de allí siempre te deja con ganas de más.
Ahora, si te preguntas cómo preparan el codillo de cerdo al horno... la clave está en hacerlo con cariño. Te lo cuentan en el mesón: lo metes en el horno con una buena mezcla de especias y le dejas que se tueste lentamente hasta que la piel quede crujiente y la carne, jugosa. Y así es como consiguen esa magia que te hace volver por más. ¡No hay excusa para no probarlo!
Qué hace que la comida sea considerada 100% casera
Tío, si no has estado en Mesón Baño Frío, ya vas tardando. Este lugar es una maravilla para atrapar buena comida casera sin que te vacíen el bolsillo. Nos atendió Merche, y la verdad, su trato fue de lo mejor: cercano, amable y siempre con una sonrisa. Si hay algo que puedo asegurar es que aquí puedes comer bien sin miedo a dejarte un pastón. Más de 100 € por persona, y ni te lo piensas si vas con un grupo de 5 a 8 colegas. La comida, el servicio y el ambiente todos a 5 estrellas, ¿qué más quieres? Además, el nivel de ruido es prácticamente bajo, así que puedes charlar a gusto.
Otra cosa que me encantó fue la atención de la terraza, sobre todo de Ana. Estaba siempre atenta, pendiente de que no nos faltara nada. ¡Qué gusto con gente así! La encargada también estaba ahí para asegurarse de que todo estuviera listo y a nuestro gusto. Te lo digo: este es un sitio para repetir siempre. De hecho, con 20-30 € por cabeza, te pegas un festín que ni te imaginas. Los platos recomendados son el arroz caldoso a la leña y las croquetas caseras. Todo delicioso.
Y si buscas un lugar donde relajarte, ya sea en verano en su terraza o en invierno en ese salón acogedor, este es tu sitio. Está a menos de media hora de Granada, y la calma que se respira es brutal. Lo que te va a pasar aquí es que no vas a poder resistirte a regresar. Al final, ya uno se pregunta, ¿qué hace que esta comida sea 100% casera? La respuesta es simple: aquí cocinan como en casa, usando ingredientes frescos y manteniendo la tradición. Puedes sentir ese toque especial en cada plato, desde los torreznos hasta los huevos revueltos con sobrasada. Sin duda, volverás a por más.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Mesón Baño Frío
Mira, si estás buscando un sitio guay para comer, el Mesón Baño Frío es la bomba. Está en la Carretera de Alhama, km 12, 18130 La Malahá, Granada y te aseguro que vale la pena. Es un restaurante muy acogedor, te sientes como en casa en cuanto entras. Cinco estrellas de partida, y la comida, ¡madre mía! Hablando de eso, ¿han probado los torreznos? Son brutales. Además, que todo se cocina a la leña le da un sabor que flipas. Ya ni te cuento del arroz caldoso que pedimos; estaba de rechupete. Y el trato del personal es otro nivel, siempre atentos y con una sonrisa.
Yo fui recientemente a una comunión allí y tengo que decir que el equipo de Mesón Baño Frío hizo que el día fuera inolvidable. Desde el primer saludo ya te sientes a gusto, como si estuvieras en la fiesta de un amigo. La decoración y el servicio estaban cuidados al milímetro. La comida fue espectacular y todo el mundo —niños y adultos— se lo pasó en grande. Gracias a ellos, ese día quedará grabado en nuestros recuerdos para siempre. ❤️
Y si eres de esos que disfrutan de la buena carne, el codillo y el solomillo a la brasa son un must. No sé qué magia tienen, pero es que se deshacen en la boca. Además, me contaron que van a abrir la terraza por las noches, así que no puedes dejar de ir cuando eso pase. Para completar, tienen un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, así que no te preocupes si vas en coche. ¡Todo son ventajas!
En cuanto a lo que te puedes encontrar cuando llegues, el ambiente en Mesón Baño Frío es súper agradable. Tienes un jardín que se ve bonito y amplio, con vistas a la sierra, y siempre hay un rincón donde relajarte. La gente suele pasar un buen rato y ya ves que tiene buenas vibras, desde las familias hasta los grupos de colegas. También hay zona exterior con columpios para los peques, así que los niños están encantados mientras tú disfrutas de tu comida. ¡No hay nada como un buen sitio para comer y disfrutar en buena compañía!
Hay música en vivo en el Mesón Baño Frío
Ya te digo, el Mesón Baño Frío es un sitio que te hace sentir como en casa, y más con su ambiente tan bonito y acogedor. Es el lugar perfecto para disfrutar de una comida exquisita al aire libre, y sorprendentemente, ¡ni un mosquito se apareció! Te recomiendo llevar una chaquetilla por si las moscas, pero la experiencia vale cada minuto.
Lo que nos metimos entre pecho y espalda fue un festín, hermano. Empezamos con tomate aliñao con guacamole, seguido de las croquetas que te hacen cerrar los ojos de lo buenas que están. Luego llegaron los huevos rotos con gulas, el pulpo y un solomillo que quitaba el hipo. Y no me olvides el postre de la abuela, que fue lo que realmente remató todo. Cada plato era un “¡buafff, chaval, qué ricura!” De verdad, es un menudo descubrimiento y volveremos sin duda. Por unos 20-30 € por persona, la calidad fue de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡Un chollazo!
El trato que nos dieron también fue de lujo. Los camareros y camareras estaban siempre sonrientes y súper atentos. La verdad, harían falta más sitios así, donde no solo comes bien, sino que te hacen sentir a gusto. Ideal si llevas peques, porque hay espacio al aire libre para que corran y tú te relajes. Así que, recomendadísimo a tope, ya sea para comer, celebrar o simplemente disfrutar de una buena tarde.
Si te preguntas si hay música en vivo en el Mesón Baño Frío, aquí no tengo esa info concretamente, pero con el ambiente y la buena comida, a lo mejor te da para improvisar alguna canción con los colegas mientras disfrutas de la cena. ¡Tú no dudes en ir, que las sorpresas no cesan!
Cuáles son algunos de los postres ofrecidos en el Mesón Baño Frío
Y, tío, si no has pasado por el Mesón Baño Frío, te estás perdiendo un auténtico chollo. El sitio es un mesón andaluz de carretera impresionante, con una terraza y jardín que te hacen sentir en casa. Ideal para esas tardes de relax con colegas o familia, además de que las tapas son de lujo con cualquier consumición. El personal es otro nivel, siempre con una sonrisa y preparados para hacerte unas recomendaciones que flipas. No es por nada, pero la comida está riquísima; desde las carnes hasta un buen tomate aliñado, todo está en su punto.
Si buscas un lugar donde celebrar cosas importantes, aquí es donde tienes que estar. Celebré la comunión de mi hija y, aunque el clima no ayudó, Ismael y su equipo se lucieron. Convirtieron todo el lío de la lluvia en una celebración genial. La comida se llevó todos los elogios de los invitados, y el servicio fue impecable. En serio, si piensas que es fácil encontrar esa calidad, te equivocas. Ya te digo, ¡fue todo un acierto!
La relación calidad-precio es una locura. Por unos 20-30€ por persona, comes de categoría. Desde la ensalada de la casa hasta un espectacular escalope. Y lo mejor, si te pones goloso, es que los postres son de otro mundo. Hablamos de torrijas con helado que son un placer, y ni hablar de la migas de sémola y setas. Habría que hacer un viaje solo para probar eso. En fin, que si estás cerca, no dudes en hacer una parada aquí.
Por cierto, si te preguntas por los postres, en el Mesón Baño Frío no te van a faltar. Tienes opciones como la torrija con helado y un postre especial de la casa que te dejará con ganas de más. ¡Vamos, que el que no viene es porque no quiere!
El Mesón Baño Frío es un lugar recomendado por turistas
Ya te digo, el Mesón Baño Frío es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por La Malahá. Con esas 5 estrellas que tiene, es un lugar super acogedor y tranquilo. La comida es sencillamente brutal, y si te gustan los caracoles, aquí son un must. Además, el ambiente es genial: un sitio perfecto para relajarte después de un día ajetreado.
La atención al cliente es otro de los puntos fuertes. Los camareros son amables y de verdad que se nota que disfrutan de lo que hacen. No sé si te ha pasado, pero es genial comer y ser atendido por gente que sabe tratar bien a los clientes. Todo esto junto hace que el servicio esté a la altura: comida 5, servicio 5, y el ambiente también se lleva un 5.
Si decides comer en la terraza, que está rodeada de naturaleza, no te preocupes por las avispas, son más bien inofensivas. Y lo mejor de todo, ¡puedes llevar a tu perro! Hay espacio suficiente y, además, la atención es ágil y rápida. A mí me encanta.
La comida es de calidad y lo que pagas es más que razonable; por unos 10-20 € comes de lujo. Desde carnes a la brasa que se deshacen en la boca hasta ese espectacular arroz caldoso a la leña. Y si le sumas que hay aparcamientos gratuitos, ¿qué más se puede pedir?
Para cerrar el tema, la respuesta es clara: sí, el Mesón Baño Frío es un lugar muy recomendado por turistas. No solo por la comida o el ambiente, sino por ese servicio atento y la buena vibra que hay. Así que si piensas en escaparte un día, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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