
Si estás buscando un plan chido para comer en Lújar, no te pierdas el Restaurante Lecrín, en C. dos, 2. Aquí la comida sabe a gloria y el ambiente es super acogedor, ideal para ir con los colegas o la familia. Pero ojo, porque un domingo de julio sufrimos un poco: faltaba personal y la cosa se volvió un caos. Tardaron más de media hora en tomar la nota y las raciones llegaron con un buen rato de diferencia, así que al final ya estábamos más que satisfechos solo con los primeros. Aun así, ¡la paella está que flipas! En fin, si te pasas por aquí, estás en el sitio perfecto para disfrutar de la auténtica cocina española.
Restaurante Lecrín
Página web
Horarios Restaurante Lecrín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–24:00 |
| martes | 11:00–24:00 |
| miércoles | 11:00–24:00 |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Lecrín
Dónde se encuentra el Restaurante Lecrín
¡Tienes que probar el Restaurante Lecrín si estás por Lújar, Granada! Este lugar es un auténtico hallazgo, con 5 estrellas que lo respaldan. Aquí puedes disfrutar de buen pescado a precios que no te van a dejar temblando. Las raciones son generosas, ¡y cuando digo generosas, hablo de platos que casi son raciones completas! Y no te olvides de la ensalada de la casa que te ponen; está increíble. Las berenjenas con miel de caña son una delicia, y el pescado frito es de lo más top, nada de exceso de rebozado. El timbal de bacalao que probé fue la bomba. Sin duda, un sitio que pienso repetir.
Este es nuestro restaurante de referencia todos los veranos, ¡así que imagínate! Si vas en grupo, perfecto, porque hay espacio para 5 a 8 personas sin problema. Además, si traes a los peques, ¡aquí están bienvenidos y tienen espacio de sobra! El ambiente es chido y no te hace falta esperar de más; a veces, la demora es normal, sobre todo cuando hay mucha gente, pero bueno, eso ya se sabe. Ah, y si te apetece un poco de comida vegetariana, tienen ensaladas, gazpacho y salmorejo que están para chuparse los dedos.
A ver, que también he oído comentarios negativos, pero yo fui allí y es todo lo contrario. ¡Las tapas son impresionantes, con sardinas enormes! Y sí, hay días que la gente se queja de que tardan, pero es un restaurante popular, así que es normal que haya algo de espera. Yo lo recomiendo 100x100.
El Restaurante Lecrín se encuentra en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada. Ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Cuál es la dirección exacta del Restaurante Lecrín en Lújar
¡Ya te digo, el Restaurante Lecrín es todo un descubrimiento! Este finde estuvimos en una boda y, la verdad, la pasamos de lujo. La comida buenísima —felicidades a l@s cociner@s— y los camareros super simpáticos y eficientes. Casi a pie de playa, ¡qué más se puede pedir! Todo un 100% recomendable, de verdad. Si me apuras, hasta en los ratings tenemos 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Además, es un lugar muy grato y familiar. Te cuento que el dueño, Jose, prepara un café irlandés que flipas, como no he probado en años. Cuando vayas, no te lo puedes perder. Y lo mejor de todo, los precios son más que justos. Te aseguro que te va a salir más barato que otras opciones en la zona. Eso sí, si planeas ir, hazte una reserva, ya que el lugar se pone a tope. Tienen opciones de sentarte dentro, fuera, en el patio o en la barra; hay de todo para elegir.
Claro, no todo es perfecto. He oído alguna queja. Un amigo llamó a las 11 para reservar y al llegar, ¡le ponen fuera! El dueño no se disculpó ni nada, como si no le importara. Eso sí, la comida no decepciona, aunque hay algún comentario sobre frituras que parece que tenían su día. En fin, todo depende de qué pidas. Las ensaladas y el gazpacho están bastante bien, pero hay que tener cuidado con ciertos platos.
Así que, si buscas donde comer en la zona de Lújar, apunta esto: el Restaurante Lecrín está en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada. Ahí lo tienes, ¡a disfrutar!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Lecrín
Y bueno, vamos al grano con el Restaurante Lecrín, que ya he oído cosas de este sitio en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada. Al parecer, este lugar se juega un par de estrellitas por el ambiente. Tiene 4 estrellas en comida (aunque no todo el mundo opina lo mismo, ya verás), y la variedad es bastante buena. Se especializan en pescado, así que si eres fanático de lo marino, aquí te podría gustar. Pero ojo, no esperes que el servicio sea un lujo, aunque la mayoría dice que los camareros son atentos y rápidos. La relación calidad-precio está en la media, así que no te vayas a creer que es un buffet por el precio que pagas.
Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado de algunos que fueron y acabaron súper decepcionados. Resumiendo, mal servicio, mala comida y esos precios se han subido de forma que ya no se puede ni mirar. Te cuentan que han traído un filete que no se podía ni partir... ¡Imagínate eso! Además, te están cobrando entre 20 y 30 € por persona y lo que recibes no vale ni la mitad. Raro, ¿verdad?
Luego hay quien dice que, aunque está en la playa de Cambriles, el aparcamiento es complicado. ¡Con lo que a todos nos molesta estar dando vueltas buscando sitio! Pero según unos, el lugar tiene su encanto, con un comedor amplio y una gran terraza cubierta. Algunos piensan que los pescados y el marisco están frescos (aunque hay opiniones variadas), pero el precio de los postres parece una broma pesada. En general, parece que te lo venden como una experiencia premium, y muchos dicen que no vale la pena.
Al final, si te preguntas qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Lecrín, la respuesta es sencilla: principalmente pescados y mariscos frescos, pero no esperes que los vegetarianos se sientan como en casa. Si decides ir, mejor ve con las expectativas bien claritas y, sobre todo, consulta antes las opiniones recientes. ¡No querrás llevarte una sorpresa!
Es recomendable el Restaurante Lecrín para ir con amigos o familia
Si te decides a ir al Restaurante Lecrín, que está en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada, aquí te dejo lo que hay. Tres estrellas de puntuación, y con razón. Han montado un menú que a diario está a unos 12 euros, pero cuando llega el fin de semana o festivos, se dispara a 20 euros. Para lo que ofrecen, lo veo un poco caro. La ensalada a 24 euros es de locos, y los postres que no son caseros y cuestan 4,5 euros, me parece otro clavo en el ataúd del presupuesto. Las fotos que he visto de esa parrillada de marisco, la calidad no justifica el precio.
Luego, si te sientas más en el bar de Cambriles, te cuento que ahí la cosa cambia un poco. Tienen una terraza amplia que puede estar bien en buena compañía. La camarera es un encanto, de las que saben hacer que te sientas a gusto. Aunque, ojo, nos pusieron en una mesa que no estaba súper limpia y tuvimos que movernos. Las cervezas frías no eran el fuerte ese día, y la primera tapa no valía ni la pena, un bocadillo de jamón y queso que podían haber dejado en la nevera. Pero lo bueno es que las gambillas y las almejas nos subieron el ánimo.
Como todo no puede ser malo, en una ocasión pedí un arroz de marisco que estaba delicioso y todo lo que trajeron también estuvo bien. La atención del camarero fue genial, incluso nos llevaron una tapa de arroz que estaba para chuparse los dedos. De postre, un pudin casero que dejó a todos contentos. Aunque me molestó un poco que nos trajeran pan sin preguntar y al final cobrado. Hay que tener cuidado con esas cosas.
Ahora, si te preguntas si es recomendable el Restaurante Lecrín para ir con amigos o familia, diría que depende. Si buscan buena comida y un buen ambiente, puede ser una opción, pero ojo con los precios. Sería bueno ir con la idea de compartir platos y así amortiguar la factura. Al final, si no te importa que sea un poco más caro de lo que esperabas, puede tener su encanto, pero también hay alternativas más económicas y con mejor relación calidad-precio en la zona.
Cómo es el ambiente en el Restaurante Lecrín
Te cuento sobre el Restaurante Lecrín: está en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada, y, sinceramente, la mayoría de las experiencias que escuché son bastante buenas. Para empezar, si vas a comer allí, no te puedes perder su arroz caldoso con mariscos y la fritura de pescado, están de lujo. Raciones generosas, sin duda; lo que viene a ser un buen plan si no te quieres quedar con hambre. Precio por persona ronda entre 20-30 €, pero créeme que vale cada céntimo. Y ojo, el servicio también se lleva un 5 estrellas por su atención, que es de lo mejorcito.
Sin embargo, no todo es oro. Hay críticas que apuntan a que la comida puede decepcionar. He oído de hamburguesas congeladas y carbonizadas, y que el huevo frito dejaba mucho que desear. Esa experiencia en particular fue un 1 estrella, y es que con precios de lujo, uno espera algo más. Pero, vamos, eso es solo una opinión, porque otros han tenido menús maravillosos con mariscos frescos y un ambiente que invita a volver.
Si hablamos del ambiente en el Restaurante Lecrín, lo que se nota es que tienen todo bastante cuidado. Se pueden observar porches de madera acristalados, ideales para disfrutar si hace buen tiempo. Aunque suele ser muy concurrido en fin de semana, el lugar tiene su encanto. Al fondo, puedes ver el mar, lo cual siempre suma puntos, ¿no? La mayoría afirma que es un sitio excelente para disfrutar de pescado y marisco local, así que si quieres buena comida y buen rollo, ya sabes a dónde ir.
Cuánto tiempo puede tardar en tomarse la nota en el Restaurante Lecrín
La verdad, hermano, el Restaurante Lecrín es un sitio que no decepciona. Si te gusta el pescado fresco y unas ensaladas brutales, aquí tienes un valor seguro. Lo llevamos disfrutando años, y cada vez que cruzamos la puerta, sabemos que vamos a comer bien. No hay comparación, es uno de los mejores lugares de la costa para quien busca buena comida sin complicaciones.
Hablando de la comida, su parrillada de pescado es de otro mundo. Y si te va más lo auténtico, las sardinas con papas a lo pobre son un imprescindible. Todo por un precio que ronda 20-30 € por persona. Ah, y no te olvides de las tapitas que ponen con las consumiciones; eso es algo muy típico de Granada y aquí lo hacen de lujo. Las cervezas bien frías y variedad para escoger, que eso siempre suma. Es un sitio donde te hacen sentir como en casa.
El servicio es otro rollo: los camareros son súper atentos y siempre están listos para recomendarte lo mejor del menú. De hecho, un colega fue hace poco con su amiga y se fliparon con lo bien que les atendieron y la calidad de la comida. Todo muy limpio y agradable justo al lado de la playa. No pido más, la verdad.
Si te da por ir entre semana, escucha esto: está el menú a 12€. Tienes una buena selección de entrantes y platos principales. Personalmente, me encanta el pipirrana de pulpo y esa fritura variada que te va a dejar chupándote los dedos. ¿Y cuánto tardan en tomar la nota? Solen ser bien rápidos, así que no te preocupes, todo está en su sitio y normalmente no te hacen esperar demasiado. ¡No sé a qué esperas para ir!
Qué problema ocurrió en el Restaurante Lecrín durante un domingo de julio
Así que, sigamos hablando del Restaurante Lecrín. La verdad, he oído de todo. Hay quien dice que le dan 5 estrellas y que la espera merece la pena. La comida y el trato de José, el camarero, son top. Te planto aquí que la comida, el servicio y el ambiente, todo un 5. Y lo mejor es que el precio por persona se mueve entre 30-40 €. Para lo que ofrecen, suena bastante bien, ¿no? Y encima, hay un montón de plazas de aparcamiento cerca, así que olvida la rabia de no encontrar sitio.
Ahora, si subimos un poco el tono, hay quienes tienen una opinión diferente. Alguno se fue decepcionado porque encontró los platos bastante escasos para el precio. Hablan de un secreto ibérico que al final resultó ser un trozo de carne más frito que otra cosa. Se llevan un 3 en comida y servicio, y estoy contigo, eso no da ganas de repetir. A veces, las expectativas te pueden jugar una mala pasada.
Sin embargo, la historia se pone más fea con algunos comentarios. Un par de personas dicen que lo que era un gran restaurante ahora ha caído en picado. Recuerdan tiempos mejores. Este último visitó un domingo de julio y acabó con la comida que parecía estropeada, especialmente un pulpo a la gallega que no se podía comer. ¿Te imaginas? En ese punto, ni ganas de discutir y la cuenta incluyó el desastre. Así que, la moraleja aquí es clara: el Lecrín podría estar teniendo un bad hair day últimamente. La falta de profesionalidad y la calidad irregular son dos cosas que podrían costarles, y no sé si la gente se atreverá a arriesgarse.
Por qué los comensales quedaron satisfechos solo con los primeros platos
Ya te digo que el Restaurante Lecrín está un poco en la cuerda floja. Con solo 2 estrellas, parece que tienen mucho que mejorar. La comida en general estaba bastante buena, pero hay cosas que son de traca. Sobre todo, el tema del aceite, ¡madre mía! Cada plato lo traen nadando en aceite, especialmente la ensalada templada, que parecía más un plato de frito que de ensalada. ¡Un plato vacío colmado de aceite frito! Eso no puede ser. Y, ya que hablamos de los sabores, falta sal en todo, y las gambas al ajillo estaban más picantes que un volcán. No se pueden hacer las cosas así si esperas que la gente vuelva.
Vimos que las raciones son correctas, pero el servicio fue un desmadre. La tortilla de gambas, que se hace en un pis-pas, llegó como último plato, justo cuando mi hijo ya tenía hambre y se le había ido el gusto. El ambiente está bastante bien y, oye, el pescado está fresquísimo y bien cocinado, así que ahí hay un punto a favor. Pero entre la falta de personal y la descoordinación en la cocina, se nota que no sabían llevar el ritmo.
Lo que me fastidió fue la historia de la paella. Reservamos con tiempo y todo, pensando que íbamos a llevarnos un buen sabor de boca. Pero nada, que se notaba que estaban desbordados. Tardaron en todo, desde traer las bebidas hasta tomar la comanda. Y cuando, al fin, llegó la paella fue la mixta, en vez de la de pescado y marisco como habíamos pedido. Y ya para rematar, nos cobraron un refresco que ni pedimos. ¡Imagina eso! Un caos total, y el tipo que me atendió salió con la excusa de que "mejor, es más barata". ¡Sin comentarios! Si no pueden manejar reservas, mejor que lo digan y se evitan líos.
Al final, la mayoría de los comensales se quedo satisfecho solo con los primeros platos porque, honestamente, no hubo tiempo para disfrutar del resto. Cuando ya se tarda tanto y con un desastre así, lo que quieres es comer rápido y salir de ahí. En este sitio, parece que lo bueno se lo llevan los primeros platos y lo demás… pues ni fu ni fa.
Qué plato destaca en el Restaurante Lecrín
Así que mira, el Restaurante Lecrín en C. dos, 2, 18614 Lújar, Granada es un sitio que, a pesar de algunas opiniones encontradas, parece tener más triunfos que fracasos. Fuimos 3 colegas un fin de semana y, la verdad, nos quedamos flipando con el menú. Cinco estrellas, mano. La cantidad de comida fue brutal, y no les podemos pedir más. Llegamos un poco precavidos, porque las reseñas no siempre son lo que parecen, pero nuestra experiencia fue de 10. Y el camarero, un crack, nos atendió de lujo.
Otra visita que hicimos reciente, también nos sorprendió. El horario de cierre de la cocina nos vino de perlas y el camarero que nos atendió, desde que lo llamamos por teléfono hasta que lo vimos en el local, fue puro encanto. Comida rica y un precio bastante normal para lo que es un restaurante en la costa. He estado allí antes y, créeme, siempre ha sido positivo.
La atención es fantástica. Tuvimos a Albano, un camarero que nos buscó un hueco a pesar de que todo estaba reservado. La comida, ¡vaya delicia! Así que es un lugar al que sin duda volveremos. Y el precio, te hablo de entre 10 y 20 euros por persona. Perfecto para lo que ofrecen. Comida, servicio y ambiente se llevan las mejores notas, todas 5 estrellas.
Sin embargo, no todo es oro. Hay quien dice que la carta es un poco cara, con platos entre 15 y 22 euros, y que los postres no son caseros. Ojo, que la tarta de queso da la sensación de ser prefabricada. También han habido comentarios negativos, hablando de un servicio que no estuvo a la altura y que la comida estaba pasada. Pero bueno, eso puede pasar en cualquier sitio, ¿no?
Sobre el plato que destaca, parece que las tapas son una parte importante, especialmente en una provincia como Granada. Aunque se han quejado de que no siempre cumplen con eso de ofrecer tapas por cada bebida, el ambiente y la calidad de la comida suelen brillar. Lo que sí parece claro es que, si buscas algo de fiabilidad, el trato del personal y el ambiente siempre son puntos a favor. Así que, ¿de qué plato hablar? Quizás el menú de fin de semana, que por 20€ está bastante bien si lo piensas.
Se puede considerar la comida del Restaurante Lecrín típica de la cocina española
Ya os digo, si queréis un sitio que valga la pena, el Restaurante Lecrín es una joyita en Lújar. ¡Vaya ambiente! Te sientes como en casa. Los camareros son de lo mejor: José, Ramona, David, Javi y Migue, todos son unos cracks. La comida es brutal. Todo bien presentado y con sabor. No te vas a arrepentir de probar sus platos. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Es el lugar ideal para comer en plan tranquilo.
Pero no todo el mundo tiene esa suerte. Escuché de alguien que tuvo una experiencia horrible. Entraron a las 15:00 con solo tres mesas ocupadas y ya empezaron con mal pie. Les preguntaron si tenían reserva con una actitud que no se aguanta. Al final, los sentaron, pero la cosa se puso fea. Se tiraron 20 minutos esperando una ensalada de tomate y después otros 40-50 minutos para que les sirvieran pescado que no tenía ni sal. Eso es un total desgano... ¿pero qué pasa, que el chef estaba de pesca? Debieron de pensar que ver la tele era más importante que atender a los clientes. Solo de pensarlo me da coraje.
Así que, sinceramente, la comida del Restaurante Lecrín puede ser una buena representación de la cocina española si te toca el día bueno. Pero si vas en un mal momento, te puede dejar un mal sabor. En general, la comida es bastante típica y sabrosa, pero si el servicio no acompaña, ya sabes cómo puede acabar la cosa. Mejor ir sabiendo cuándo y cómo, porque de no ser así, podrías acabar hablando de otra cosa en vez de disfrutar de una buena comida.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








