Hostal Restaurante Frontera

Hostal Restaurante Frontera

Si estás buscando un buen lugar para descansar y comer algo tras un viaje, Hostal Restaurante Frontera es una opción que te están recomendando. Está en Carr. Bailén-Motril, A44, km 69 s/n, 23130 Campillo de Arenas, Jaén. Yo paré ahí a desayunar con niños y, francamente, me quedé un poco chafado: el pan estaba duro y el café aguado, sin contar que la atención fue regular. Aunque hay platos como la ropa vieja y el rape que se llevan buenas críticas, no puedo ignorar que el servicio no está al nivel de la comida. Si pasas por la zona, puede que encuentres algo mejor, aunque el sitio tiene su encanto, para ser justos.

Hostal Restaurante Frontera

Restaurante
Valoración media: 3,4
Opiniones: 3.072 Reseñas
Dirección: Carr. Bailén-Motril, A44, km 69 s/n, 23130 Campillo de Arenas, Jaén
Teléfono: 953 30 71 00

Mapa Ubicación Hostal Restaurante Frontera

Dónde se encuentra el Hostal Restaurante Frontera

¡Ey, gente! Si están por la A44 y necesitan un alto en el camino, pueden dar una vuelta por el Hostal Restaurante Frontera en Carr. Bailén-Motril, A44, km 69 s/n, 23130 Campillo de Arenas, Jaén. La cosa es que se ha escuchado de todo sobre este lugar. Algunos dicen que lo mejor que tienen es el autónomo frutero en la puerta. Ese tipo es un crack, no deja escapar a ningún viajero y siempre está ahí con una sonrisa y una fruta fresca. ¡Bravo por ese hombre!

Ahora, la comida... digamos que no es el fuerte de este sitio. He visto reseñas de todo tipo. Hay quien dice que los sándwiches y filetes de pollo están bastante buenos, pero el servicio deja mucho que desear. Unos esperan media hora y todavía se quedan con el estómago vacío. Otros hasta han tenido problemas con el pan porque "se les ha acabado" cuando claramente hay. ¡Mírame a los ojos y no me vengas con esas!

Por otro lado, están quienes han tenido experiencias geniales. Unos papás se olvidaron la mochila del bebé y pensaron que era el final de la historia. Pero no, ¡mira qué bien! Llamaron al restaurante y el personal fue a buscar la mochila, guardándola hasta que alguien pudiera pasar a recogerla. Eso es un punto a favor, ¿verdad?

Así que, si te decides a parar en el Hostal Restaurante Frontera, recuerda que está en una ubicación estratégica. Solo hay que saber a qué ir y no esperar maravillas. ¡Buen viaje a Madrid, gente!

Qué tipo de comidas se ofrecen en el Hostal Restaurante Frontera

Mira, no sé qué esperas encontrar en el Hostal Restaurante Frontera, pero te lo digo claro: si buscas buen rollo y comida rica, está difícil la cosa. He escuchado de todo. Un colega se quejó de que el camarero se equivocó en dos platos y en la cuenta le añadieron otro que ni había pedido. Y ya ni hablemos de los servicios; dice que estaban tan sucios que le dieron ganas de dar media vuelta. En cuanto a la comida... El salmorejo que pidió fue una auténtica decepción, y los gazpachos no le dieron más de un 4 sobre 10. Los bocadillos, según él, normalitos, nada que haga que tus papilas se vuelvan locas. ¿Qué pena, no? Un sitio en una carretera tan transitada y no logran ofrecer algo decente.

A otro amigo le pasó algo parecido y decidió entrar porque venía con prisa, pero, ¿qué crees? Se encontró con que el restaurante ni siquiera había abierto a la hora que decía. Diez minutos esperando y no pasaba nada. La limpieza del lugar le hizo dudar si debía quedarse a comer o no. Al final, se fue sin probar bocado. Una experiencia de miedo que no repetiría ni loco.

Luego hay quien se lanza a probar el menú y queda igual de decepcionado. Pidió un bocadillo de jamón y dos cafés y el servicio dejó mucho que desear. No solo le trajeron los cafés sin hielo y limón, sino que el bocata simplemente no llegó. Además, entre el desorden y el amontonamiento de gente en la barra, se sintió fatal. ¡Y el camarero, pendiendo en vez de atender! Por esas cosas, al final decidieron marcharse sin comer. El tipo de comida que ofrecen va desde bocadillos hasta salmorejo y algunas opciones de menú, pero si la ejecución es tan mala, es mejor buscar otro lugar donde sí valoren que tú eres quien les da de comer.

Cuál es la dirección exacta del Hostal Restaurante Frontera

Pues nada, hoy nos paramos a comer en el Hostal Restaurante Frontera, ese que está en la autovía A-44, a la altura del km 69, en Campillo de Arenas, Jaén. La idea era hacer una parada rápida y seguir, pero ya empezamos mal. Al sentarnos en la terraza, pedimos que nos limpien la mesa porque había platos y vasos de otros clientes. Y la respuesta fue que no hay servicio de terraza. ¡Ah, genial! Además, no era la única vez que pasaba eso; un tipo que estaba dentro tuvo que limpiar su mesa él mismo. Así que a ver, ¿qué les cuesta limpiar un poco?

Pedimos un bocadillo y un plato combinado, y la verdad es que no fue nada del otro mundo, simplemente cumplió. Aunque, siendo sinceros, no volvería a parar aquí. El servicio fue un desastre total, que es un factor clave, ¿sabes? El ambiente no ayudó tampoco; casi todo estaba un poco descuidado. En resumen, le pondría un 2 en comida, pero un 1 en servicio y ambiente. Los precios, por cierto, estaban entre 10 y 20 euros por persona, no te creas que se van de madre, pero no justifica lo otro.

De hecho, hay gente que ha tenido experiencias peores. Un compi se encontró con que le decían que hasta las 14:30 no empezaban a atender en el restaurante. O sea, si llegas a las 13:40 te tocaba irte de vacío. Y no es plan. En general, la terrazita al sol es lo único que parece salvarse. Así que no sé, si quieres un trato más ameno, quizás debas pensarlo dos veces antes de parar aquí.

Y para que no se te olvide, la dirección exacta del Hostal Restaurante Frontera es Carr. Bailén-Motril, A44, km 69 s/n, 23130 Campillo de Arenas, Jaén. ¡Suerte si decides ir!

Cómo es la experiencia del desayuno en este hostal según la opinión del autor

Si estás pensando en parar en el Hostal Restaurante Frontera, mejor piénsalo dos veces. Te cuento que la última que fui, me quedé decepcionado de arriba a abajo. No hay otra forma de decirlo: la comida es un desastre. Las tortillas están congeladas, y el servicio, ni hablar, parece que les da igual si estás ahí o no. Cero atención, y si quieres algo, prepárate para esperar. ¿Para qué? Mejor sigue tu camino.

Para colmo, el lugar está sucio, como si no limpiaran desde hace un mes. Hay camareros, pero solo son para servir, nadie se preocupa por recoger nada. El encargado, una leyenda urbana, brilla por su ausencia. Y los baños, ni los menciono; parecen un poema al desastre. Caro es poco; una tostada con aceite te puede salir por 3,60 €. Así que, te lo digo al grano: no vengas aquí.

Aún así, hay gente que tiene recuerdos bonitos. Un amigo dijo que siempre que para de camino a Granada o Almería, no puede resistirse a los chorizos que venden. Ha tenido buenas experiencias con el servicio, gracias a un par de camareros que, al parecer, son un encanto. Pero vamos, eso no quita que el resto sea un desmadre. Yo no estoy seguro de que valga la pena arriesgarse solo por un par de chorizos.

Y si hablamos del desayuno, pues la verdad, no he escuchado nada bueno. No me extrañaría que la experiencia del desayuno fuera igual de pésima que la cena. Un lugar donde la comida está en mal estado y los baños son un horror no puede ofrecer un buen arranque del día. Así que, si te preguntas cómo es el desayuno en este hostal... creo que es mejor no tener expectativas.

Qué problemas se han reportado en relación con el pan y el café

Y ya que estamos hablando de paradas en la carretera, no puedo dejar de mencionar el Hostal Restaurante Frontera en el km 69 de la A44, en Campillo de Arenas, Jaén. Mira, tiene su fama, y no es para menos. Tienen pan integral para desayunar, algo que se agradece mucho en este tipo de sitios donde la media es tostada y mantequilla. Totalmente recomendable si estás de viaje y quieres arrancar el día con buen pie. 5 estrellas para el ambiente, y a nivel de precio, te vas cómodo, entre 1 y 10 € por persona. La comida, el servicio, todo de lujo. Vamos, que volveremos sin dudarlo.

Pero, ¡ojo! No todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias de terror aquí. Por ejemplo, un grupo de ocho personas llegó y, desde el inicio, la atención fue pésima. Los camareros parecían más interesados en mirar el reloj que en servirles, y cuando llegó la comida, la calidad era nefasto. Menú por las nubes y sabor a nada. Esto es una pena, porque con la cantidad de gente que pasa, uno esperaría algo más profesional. Le dieron 1 estrella y dijeron que ni locos volverían.

Y cuánto me parece que hay gente que no tiene idea, ¿sabes? Un compi fue en enero y le preguntó al camarero si había mesa a las 15:00. El tío puso una cara como si le hubieras pedido que hiciera filigranas con las aceitunas. En otra visita, pidieron una tapa y le pusieron aceitunas viejas, de esas que ya no son ni aceitunas, y acabaron con la sensación de que no solo el pan estaba duro, sino que también el trato. Así que, ya lo sabes, si pasas por allí, ve con cuidado, porque algunas experiencias son un desastre.

Y ya que estamos, sobre el pan y el café, parece que hay problemas también. La gente ha comentado que el café, a veces, no está a la altura y que el pan que sirven no es lo fresco que deberían. Vamos, un asunto que deberán resolver si quieren que la gente siga parando. Así que, si te decides a detenerte, ya sabes lo que te espera: puede ser una delicia o un fiasco total.

Cómo fue la atención al cliente en el Hostal Restaurante Frontera

Te cuento lo de Hostal Restaurante Frontera. Fui con mi familia, y la verdad, las expectativas estaban por los suelos después de leer algunas reseñas. ¡Pero sorpresa! Nos topamos con un sitio que, para nada, era lo que esperábamos. Los camareros fueron súper amables y rápidos. La comida estaba bastante buena, sobre todo esas patatas que estaban para repetirse. Y el precio, ¡barato a más no poder! Nos salió entre 10-20 € por persona. Lo único malo fue el tema de los baños, que estaban algo sucios y sin dispensadores de jabón, lo que les da un toque descuidado. Pero en general, está bastante bien para una comida en familia.

Ahora, por otro lado, hay quienes han tenido una experiencia totalmente opuesta. Un amigo pidió bocadillos y no estaban mal, pero el servicio fue una auténtica vergüenza. Un tal Iván, que vaya, parecía el único que estaba en su mundo, mientras que sus compañeros estaban desbordados. Al final, tuvieron que pedirle que les cobrara ¡hasta cinco veces! La calidad de la comida parecía la única razón para ir, pero con un servicio así, no lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Un fail total con 3 de comida, 1 de servicio y ambiente pèsim.

Lamentablemente, también hay más relatos decepcionantes. Alguien que fue notó que el primer plato llegó en mal estado, lo que ya es un no-no en cualquier restaurante. Además, el precio del menú no se ajustaba a lo que sirvieron. De verdad que el servicio no fue mejor: trato desagradable y poco atento. Y esos baños, sucios hasta el techo y sin mantenimiento. La gente no recomienda el sitio y pide que mejoren en higiene y atención al cliente.

¿Y cómo fue la atención al cliente en el Hostal Restaurante Frontera? Pues, para algunos, fue un desastre total. Mientras que otros disfrutaron de un trato amable y eficiente, hay quienes se encontraron con un personal que no daba la talla, lo que hace que la experiencia sea un verdadero lío. En resumen, parece que hay que tener suerte para dar con un buen servicio allí.

Qué platos del menú reciben buenas críticas

Mira, si vas al Hostal Restaurante Frontera, prepárate porque la experiencia puede ser un desastre total. Te cuento, un colega pidió ternera con huevos y dice que no estaba ni para alimentar a los perros. La ternera, horrible. Cuando se la dio al camarero, ni una perra disculpa, solo le vío cobrar la cuenta sin onda. Uno pensaría que hay un límite a la hora de sacar dinero de tu bolsillo, pero aquí parece que eso no lo saben. Mal servicio y, sinceramente, un lugar para no volver nunca más.

Por otro lado, sí, hay quienes dicen que los precios de los bocadillos están bien, pero si te atienden con más ganas de dormir que de trabajar, ¿para qué parar? La atención es tan pésima que te hace cuestionar si realmente vale la pena hacer un alto. El ambiente suele ser ruidoso, pero al menos tienes espacio para hablar. Pero, brother, cuidado con el servicio, porque lo que a algunos les parece rapidito, a otros se les hace una eternidad. Todo esto mientras te sientas en un asiento que ya ha visto mejores días.

Y no me digas que un café aguado te lo cobren como si fuera un manjar. Eso no tiene perdón de Dios. Los baños son un asco, malolientes y sin agua. Ni te cuento lo que es entrar ahí; parece que están esperándote para dar tu propia reseña de ambiente pestilente. Así que, consejo: mejor aguanta las ganas y ve a la estación de Repsol a hacer tus necesidades.

Ahora, sobre qué platos del menú reciben buenas críticas… lo siento, pero se ve que nada resalta lo suficiente como para dejar huella. Algunos dicen que algo se salva en las comidas rápidas, pero nada específico llama la atención. Al final, parece que la gente busca más un lugar de paso que una experiencia gastronómica de calidad.

Es recomendable parar en el Hostal Restaurante Frontera tras un viaje

Y si sigues por la A-44 y te preguntas si frenar en el Hostal Restaurante Frontera es buena idea, te cuento. Este sitio está en Campillo de Arenas, así que si vas en dirección a Sierra Nevada o la Costa Tropical, te caerá de perlas. Es un hostal de carretera, lo que significa que tiene un amplio aparcamiento y hasta una gasolinera al lado. Las habitaciones son funcionales, algo básicas, sin tele y con terrazas pequeñas, pero cumplen su función. Es económico y, aunque ha pasado mejores épocas, sigue siendo una opción decente para quedarte un día o dos.

Ahora, la comida... ¡vaya batacazo! Los camareros parecen sacados de un programa de robots, ni un saludo y lentos a más no poder. He escuchado que el salmorejo sabe a puro ácido cítrico, y no solo a tu mesa, ¡sino a la de al lado también! Si pides los segundos, prepárate, porque las patatas parecían más puré que otra cosa. El menú del domingo está a 21,95 €, pero con un servicio de 1 y un ambiente de 1 también, no sé si merece la pena.

No digo que no tenga su encanto, porque ese bar-restaurante suele estar concurrido por viajeros. Si tomas una birra, ¡te ponen aceitunas! A veces se agradece, pero en general, el trato ha dejado mucho que desear. Y para colmo, los bocadillos, un desastre total, con pan malo y poco jamón. Así que lo tengo claro: lo apunto en el móvil como un lugar que no pienso volver a visitar.

¿Es recomendable parar en el Hostal Restaurante Frontera después de un viaje? Bueno, depende. Si solo buscas un lugar con aparcamiento, tal vez, pero si quieres buena comida y atención, mejor sigue buscando. La verdad es que por el mismo precio hay sitios otros que te dejarán un mejor sabor de boca.

El autor menciona algún aspecto positivo del lugar

Tienes que conocer el Hostal Restaurante Frontera si andas por la Carr. Bailén-Motril, en el km 69. Paré a desayunar y, te juro, esas tostadas son espectaculares. Además, repetí el menú de almuerzo y, sorpresa, ¡sigue todo buenísimo! La comida, la atención, y el ambiente se llevan un 5 estrellas de mi parte. ¿Te imaginas disfrutar una buena comida en un sitio así? ¡No hay que pensarlo mucho!

Eso sí, no todo es perfecto. He escuchado que algunos han tenido sus líos con los baños, que los han encontrado sucios y un poco descuidados, y la verdad, eso es un bajón para un restaurante. Al final, acabas pagando entre 10 y 20 € por persona. Para grupos de 3 a 4 personas, el plan es fácil, porque no necesitas hacer reserva y puedes elegir donde sentarte: ya sea en la zona de bar, en el patio-terraza o en el comedor privado.

La experiencia de otros también ha sido variada. Por un lado, hay quien dice que los bocadillos son muy ricos y de buen tamaño, con un servicio atento que suma puntos. ***¡Y qué decir de la limpieza de los baños!*** Eso siempre es un plus, ¿verdad? Pagamos 22 € por tres bebidas y tres bocadillos, y lo recomiendo plenamente.

Ahora bien, hay quienes no han tenido la misma suerte que yo y se han encontrado con mesas sin recoger y un bar que parecía un desorden. Sin jabón en los baños, moscas volando… lo que es un verdadero fastidio. Al final, aunque hay puntos negativos, sigue quedando claro que el Frontera tiene su encanto y hay aspectos muy positivos, como la buena comida y un servicio que se esfuerza. Así que vale la pena darle una oportunidad y sacar tus propias conclusiones.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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