
¡Escucha, colega! Si estás por Castellar de la Frontera, tienes que hacer una parada en el Restaurante La Jarandilla. Este sitio está en la CA-P-5131, 8, justo en la carretera que sube al castillo y es un must para todos los que disfrutan de buena comida. Aquí tienes de todo: desde las clásicas tapas andaluzas hasta platos más elaborados, pero lo que de verdad destaca son los guisos de pata y el cocido de tagarninas. Y si nunca has probado la cocina española, este es el lugar ideal para lanzarte. La carta tiene un montón de opciones, perfectas para cualquier hora del día y con una buena cerveza fresca para acompañar. Así que ya sabes, ¡Date un capricho y ven a disfrutar!
Restaurante "La Jarandilla"
Mapa Ubicación Restaurante 'La Jarandilla'
Dónde se encuentra el Restaurante La Jarandilla
¡Ey, colegas! Les quiero hablar del Restaurante La Jarandilla, ese lugar que está en la CA-P-5131, 8, 11350 Castellar de la Frontera, Cádiz. La primera vez que fuimos, estaba cerrando, volvimos de la ruta de la mariposa monarca, hechos polvo y con un calor que flipas. Pero aquí viene el héroe: el propietario, que estaba de paso regando, nos ofreció unos refrescos que nos devolvieron a la vida. La verdad, el trato fue de 5 estrellas y nos quedamos con ganas de volver cuando abran, porque parece el punto ideal para agarrar fuerzas antes de subir a Castellar viejo.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que algunos se quejan de las raciones ridículas para los precios que tienen. ¿En serio? Estás pagando bien y te sirven platos que parecen de juguete. Y lo peor, que a veces ni contestan el teléfono cuando intentas llamar. Se están aprovechando de que no hay nada al lado, y eso hace que les den un 3 estrellas en comida y un 4 en servicio por la atención que te dan aunque sea un poco lenta. El ambiente es decente, pero hay que tener en cuenta que a veces se les va la mano con los precios.
Hablando de precios, algunos han tenido experiencias horrorosas. La gente se queja de que te sientas en sillas de plástico y comes en mantel de papel, pero te están cobrando como si estuvieras en la milla de oro. 1 estrella por aquí y por allá con críticas de platos pequeños y comida fría. A veces esperas más de una hora y no existe nada que se asemeje a un servicio adecuado, ¡vaya desastre! ¿Y en cuanto al ambiente familiar? Muchos piensan que es solo una fachada. La verdad, no es el mejor sitio para familias si esperas un trato decente.
Así que, ahí tienen, si están preguntándose dónde se encuentra el Restaurante La Jarandilla, ya saben: está en CA-P-5131, 8, 11350 Castellar de la Frontera, Cádiz. Pero prepárense, porque la experiencia puede ser un tirón de orejas. ¡Ya me contaréis si se animan a ir!
Qué tipo de comida se ofrece en La Jarandilla
Si estás de viaje por la CA-P-5131 y te da hambre, La Jarandilla es tu parada obligatoria. Este restaurante tiene 5 estrellas por una razón: es un buen sitio para desayunar o tomarte una cervecita con unas tapas que te van a encantar. La terraza es amplia y tiene una zona de césped que le da un toque chido. La carta es variada y sabrosa, pero lo que realmente destaca son sus carnes, jugosas y bien preparadas. Para rematar, el personal es súper atento y el servicio va como un rayo.
Echamos un vistazo a lo que pedimos y vaya que no nos decepcionamos. Las patatas con chorizo y huevos fritos estaban brutalmente buenas. También nos animamos con las costillas en salsa, que estaban MAGNÍFICAS. Y no podía faltar el postre, el flan de huevo de la abuela… ¡vaya delicia! La atención fue buenísima, el chico que nos atendió se portó de lujo. A pesar de estar algo concurrido, fue una buena experiencia, y no dudes que repetiremos.
Claro, ojo con el ambiente, que a veces puede estar un poco a tope, sobre todo los fines de semana, ya que hay rutas de senderismo cercanas y la peña aprovecha. Pero el sitio es espacioso con varias mesas, así que no te vas a sentir agobiado. Lo único que podría mejorar un poco son los baños, que estaban un poco descuidados. Pero bueno, eso no le quita puntos.
Ahora, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Jarandilla? Pues tienes de todo: desde carnes de caza bien cocinadas hasta platos de siempre como huevos fritos con chorizo y patatas. Todo delicioso, con precios moderados que rondan los 10-20 € por persona. Y si vas con peques, no te preocupes, que aquí la admisión de niños no tiene límite de edad. Además, el acceso para sillas de ruedas es fácil, así que ¡perfecto para todos!
Cuáles son algunos platos destacados del restaurante
Y volviendo al tema de La Jarandilla, pues mira, tengo que decir que las opiniones están de un lado a otro. Por un lado, hay peña que dice que les ha ido de maravilla, pero luego están los que han tenido experiencias PA’ MORIRSE. Es que, por un lado, los camareros son super atentos, eso hay que reconocerlo, pero a la hora de comer, buf, no se puede decir que la comida sea la gran cosa. He visto platos que parecen chistes y con precios que te dejan mirando como un bobo. Por ejemplo, esos huevos con chorizo, que te vienen con un solo huevo y un chorizo por 13 euracos. ¿En serio? Eso no se le hace a un amigo.
Y ojo con la ensaladilla rusa, que parece del montón. ¿Aceitunas con hueso en un plato servido? No se espera eso, ¿no? Si vas con tus mascotas, mejor que te olvides, porque esa zona abierta no acepta perros ni de chiste, solo a la intemperie y sin una sombra. Podrías pasar un buen rato en la terraza, eso sí, pero si llevas a tu perrito, olvídate. Lo que sí atrajo un par de comentarios positivos fue el jabalí en salsa; a varios les ha volado la cabeza. Eso sí, los precios son más bien elevados para las porciones que ofrecen.
Por lo que he escuchado, aquí hay platos destacados como el mencionadísimo jabalí en salsa y el famoso revoltillo de huevo, pero cuidado con lo que pides porque, de un lugar a otro, las expectativas pueden ser un golpe bajo. Dicen que ella sabe dar buenos momentos, pero si te toca el día malo, mejor que busques otro sitio. Yo, por mi parte, no creo que vuelva.
El restaurante ofrece tapas andaluzas
Ya te digo, si estás buscando un sitio en Castellar de la Frontera, el restaurante "La Jarandilla" puede ser una buena parada. Nosotros llegamos tardísimo después de un día a tope de ruta y, a pesar de la hora, los tres camareros nos atendieron como si fuéramos reyes. La comida no estuvo nada mal, un 5 estrellas en servicio y un ***buen ambiente*** que te hace sentir como en casa. De lo mejorcito que probamos fue el venado en salsa, ¡una delicia! Eso sí, recuerda reservar, porque suele estar hasta los topes si das con el día, especialmente si vienes de hacer senderismo.
Pero no todo es color de rosa, ojo. Hay opiniones que te dejan pensando. Algunos dicen que la comida es más cara de lo que vale y que el servicio es un poco regular. Siempre hay un par de críticas sobre el mal servicio y la comida que no cumple las expectativas. La diferencia de opiniones es notable: mientras unos alaban la calidad de la comida, otros la critican y delatan un sabor ácido bastante rarito. Así que, como en todo, un poco de suerte y puede que tú caigas en el lado positivo.
Respecto a las tapas andaluzas, sí, ofrecen algunas opciones y son bastante caseras. También tienen un ambiente genial para que los peques puedan jugar en la zona ajardinada mientras tú disfrutas de tu revuelto de espárragos o esas albóndigas en salsa. Pero, como he dicho antes, asegúrate que el servicio esté en su mejor día, porque puede que se despisten un poco entre pedidos. En definitiva, es un lugar que tiene sus altibajos, así que ve con la mente abierta.
Qué son los guisos de pata y el cocido de tagarninas
Si estás pensando en darte una vuelta por La Jarandilla, te cuento que es un sitio que tiene 4 estrellas, aunque a veces da ganas de bajarle un par. La calidad de la cocina, con platos como el pollo campero y los chicharrones, es realmente antológica. Estar en plena naturaleza es un plus, y puedes llegar en coche o dando un buen paseo, ideal si te gusta la aventura. Pero ojo, porque la gestión de las reservas es para tirarle un zapato a alguien: llegas a tu hora y no hay mesa. Y ni se asoma el que te la reservó. Al final, tuviste que pelear con otros clientes que, porque son conocidos, se cuelan y se sientan antes. Eso sí que es frustrante.
Ahora, el tema de las raciones es otro cantar. Te van a dar una cantidad que a veces da risa, y además los precios son bastante elevados. Un consejo: cuidado con las jarras de cerveza, que te las cobran a 6€ cada una. Y si vas con peques, prepárate porque no tienen menús específicos para ellos. Al final, un filete de pollo empanado con unas cuantas patatas te va a salir por más de 10€. La relación calidad-precio deja mucho que desear, así que probablemente no repetiremos.
Una experiencia agridulce, la verdad. En mi primera visita fui a tapear, y me sentí un poco timada, así que decidí darle otra oportunidad y almorzar allí al día siguiente. Me sentaron, pero de ahí en adelante fue un drama. Más de una hora y media sentada y nada, ni un camarero se dignó a ver qué quería. Tres camareros no dan abasto en un domingo lleno de gente. Si no tienen ganas de atender, ¿pa’ qué dan mesa?
Pero no todo es malo. Para algunos, como nosotros, fue como un oasis después de hacer la Ruta de La Mariposa Monarca que termina al lado. La terraza es un lugar precioso y, aunque en un principio solo queríamos refrescarnos, los olores tan ricos de la comida casera nos hicieron cambiar de idea. Pasamos un rato muy agradable con Antonio, el dueño, que nos recomendó unas tapas espectaculares, como el jabalí en salsa. Además, se portó genial y nos mostró fotos curisosas sobre la fauna de la zona. Sinceramente, una experiencia increíble gracias a su amabilidad.
Y hablando de comida, si te suena el guiso de pata o el cocido de tagarninas, son platos típicos que combinan ingredientes locales. El guiso de pata normalmente lleva carne y legumbres, mientras que el cocido de tagarninas incluye esas hierbas silvestres que le dan un toque único. ¡Tienes que probarlos si vuelves!
Es el Restaurante La Jarandilla recomendado para los amantes de la cocina española
Así que, después de lo que vivimos el 9 de septiembre en La Jarandilla, la cosa no pintó nada bien, amigo. Pedimos una media ración de jamón ibérico y la camarera nos aseguró que era un tamaño decente y, claro, ibérico. Pero cuando nos dejaron el plato, eran más calvas que ibérico y dejaron mucho que desear. Se lo dijimos, pero como si nada. Luego, los principales tampoco mejoraron: el solomillo vino hecho como una suela de zapato, y eso que pedimos que estuviera poco hecho. A la chica le dijimos que parecía difícil solucionarlo, y eso fue todo. La comida seguía llegando tarde y mal. Y aunque nos quitaron la media ración de jamón, nos quedamos con la sensación de que nos habían estafado por 87€ en platos que dejaban mucho que desear. Ni postre ni café, nos fuimos directos a casa con la barriga insatisfecha.
Y ya para rematar, tienes que estar atento con los precios. Me cobraron 6 euros por una jarrita de cerveza de 250 cc, ¡o sea, una locura! El camarero lo reconoció y a la hora de pedir explicaciones, los dueños brillaban por su ausencia. Eso ya grita a robo. La comida no estuvo del todo mal, pero esos precios arruinan la experiencia.
Por si no fuera poco, la trampa de la ensalada está al acecho. La pides por 4,50 euros, y cuando vas a pagar, te la cobran a 9 porque es para dos. ¡¿Dónde está eso en la carta?! La cuenta, además, parece un garabato que no entiendo ni yo. Ya te digo, todo suena a poco claro aquí.
Así que, en resumen, ¿recomiendo La Jarandilla a los amantes de la cocina española? Con lo que pasó, me temo que no. Hay restaurantes mejores ahí fuera que no te van a dejar con esa sensación de haber sido engañado. Ahórrate el mal rato y busca un sitio donde realmente disfrutes la comida y el servicio.
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Vaya lío con este sitio, La Jarandilla. Algunos dicen que es un desastre total, y no están muy lejos de la verdad. Te cuento: hay quienes se han llevado una bofetada de realidad con ese servicio horrendo y el tiempo de espera que parece un chiste, o sea, ¡2 horas para que te traigan la comida! Las cantidades son ridículas para lo que pagas. Si no fuera porque no se puede poner cero estrellas, le iban a dar el uno por el simple hecho de que está en la tierra, pero de ahí no pasa. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. No lo recomiendo ni para un café.
Ahora, en la otra cara de la moneda están los que alaban el lugar. Nos cuentan que el trato es tan familiar que dan ganas de volver. La comida auténtica y en su punto, sin precios descabellados. Al parecer, todo lo que la gente se queja no lo han visto por allí. Dicen que la experiencia fue genial y que hasta el servicio fue de maravilla. La verdad, no entiendo cómo hay tanta diferencia en las opiniones. O tienes una experiencia de 5 estrellas o sales diciendo que no vuelves ni loco. Comida y servicio perfectos. Ahí te lo dejo.
Y ya hay quien se ha aventurado a probar ese famoso postre, la tarta de la abuela. ¿Las peores albóndigas de la vida? ¡Por favor! Tristeza absoluta. La tarta era una mezcla de galletas con nocilla que no se la recomendaría ni a un enemigo. Aquí, la comida parece no tener buena fama aunque el personal sea amable. Un cóctel de precios altos y calidad tirando a baja. Y sí, hay quienes se han quedado con una sensación de "nunca más". Comida: 1, Ambiente: 2, Precio: 20-30 €.
Para terminar, si te preguntas ¿cuál es la dirección exacta del restaurante? Pues te lo digo, está en CA-P-5131, 8, 11350 Castellar de la Frontera, Cádiz. ¡Así que ya sabes, elige con cuidado dónde te sientas a comer!
Hay opciones en el menú para diferentes horas del día
Te cuento un poco más de La Jarandilla, que merece una mención especial. Ayer, me topé con Antonio, uno de los dueños, que, aunque era su día de descanso, se portó de lujo al atenderme y responder mis preguntas. ¡Qué buen rollo! Me dejó su teléfono fijo para que pudiera llamarle si necesitaba algo más. Y ni le importó que pudiera manchar su salón con mis botas; el sitio estaba limpio a tope. En cuanto pueda, voy a hacer una escapada a comer allí.
Pero no todo son flores. Escuché que a una amiga le puso de mala leche una de las camareras. Habló sin un mínimo de respeto y ni les dejó sentarse a comer, como si fueran a hacer una cena a la carta en lugar de un restaurante. ¡Ahí sí que se pasaron! Eran tan poco educados que hasta les invitaron a irse. Una falta total, la verdad. Ni se les ocurra volver, porque lo que se vive ahí son experiencias fuertes, pero en el mal sentido.
Ahora, si te gusta el venado en salsa, tienes que mover el culo hasta allí, porque es un platazo. Yo voy desde lejos, a unos 40 minutos de casa, y vale la pena. La última vez probé un secreto ibérico y estaba de locos. Casi todo está entre 10-20 € por persona, lo que está bien para la calidad que ofrecen.
Hay que tener en cuenta que la comida, aunque está bien, no es la más variada. Su especialidad son las carnes de monte, pero para los que preferimos otras opciones, puede que no sea la mejor elección. Como un amigo que pidió albóndigas y le quedó claro que le vendieron media ración a 11.50 €. La mayoría va por su carne, y ya sabéis que no ofrece menús ni tapas. Así que tenéis que llegar con ganas de montar una parrilla.
Al final, el ambiente es digno de mencionar. Es el tipo de lugar donde se siente la calma de la naturaleza. ¿Y qué tal el menú? Para desayunar y cenar, hay opciones, pero si buscas un menú variado a diferentes horas del día, no esperes demasiado. La cosa se centra en lo que mejor saben hacer y lo demás queda un poco en el aire, pero aún así, ¡da gusto ir y disfrutar de una buena comida casera!
El restaurante cuenta con opciones de bebidas, como cerveza fresca
Ya te digo, el Restaurante La Jarandilla es un sitio que, si estás en Castellar de la Frontera, deberías considerar. La peña que trabaja ahí es encantadora y superatenta, lo que hace que sientas que estás como en casa. Y la relación calidad-precio es bastante aceptable, sobre todo si te lanzas a probar las carnes de caza que tienen; son un delirio. La terraza es amplia y cómoda, así que si te gusta comer al aire libre, te va a encantar.
La comida, ni te cuento. He probado el jabalí y es que está riquísimo, con esa salsa que te hace querer mojar hasta el pan. Y para los que tienen requerimientos especiales, como mi hija que es celíaca, ¡no se preocupen! Aquí también hay opciones para ellos, y la tarta de chocolate crocante es su debilidad. En cuanto a la puntuación, este lugar podría llevarse un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente si me preguntas. ¡Puro disfrute!
Pero no todo es perfecto. He escuchado a algunos que han tenido experiencias pésimas, como ese que fue solo a tomar un café y ni lo atendieron. En días concurridos, se nota que el sitio puede estar saturado y la atención puede flaquear. También hay quien salió muy descontento porque le sirvieron algo diferente a lo que pidió, y encima la camarera ni le dejó explicar. Eso da una mala imagen, la verdad, y si has tenido una de esas experiencias puede que no vuelvas.
¿Y lo de las cervezas? Pues sí, también tienen opciones de bebidas frescas para acompañar la comida. Así que, si te apetece una buena jarra mientras disfrutas de la comida, ¡estás cubierto!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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