Restaurante Casa Enriqueta

Restaurante Casa Enriqueta

Si andas por Huebro, tienes que hacer una parada en Casa Enriqueta, un restaurante que es pura tradición y donde no hay carta. Aquí, te sirven ensalada fresca y embutidos de la zona como entrantes, y luego te liais con unas patatas a lo pobre con huevo que son un clásico. La aventura continúa porque solo te dan dos o tres opciones de carne, ¡y el conejo en salsa está para morirse! Calificado con 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, este lugar es como una comida en casa de tu abuela, así que sube por esa carretera y date el gustazo.

Restaurante Casa Enriqueta

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 537 Reseñas
Dirección: Cam. Huebro, 1, 04119 Huebro, Almería
Teléfono: 950 16 50 71

Página web

Horarios Restaurante Casa Enriqueta

DíaHora
lunes9:00–22:30
martes9:00–22:30
miércoles9:30–22:30
jueves9:30–22:30
viernes9:30–22:30
sábado9:30–22:30
domingo9:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Enriqueta

Qué es Casa Enriqueta

¡Tío, si no has probado la comida de Casa Enriqueta en Huebro, te estás perdiendo algo grande! Este es un restaurante de toda la vida que ofrece un menú cerrado a buen precio. Imagina unas patatas fritas crujientes, unos embutidos que te harán la boca agua, y carnes de conejo y cordero que saben a gloria. Y no te olvides de los postres caseros, que están a otro nivel. Todo esto por solo 10-20 € por persona. ¡Un chollo!

La atención del personal es de cinco estrellas, aunque, aviso, andan hasta arriba de trabajo. Así que no esperes que te atiendan con un café en la mano; si están liados, estás en un buen lugar. Pero si vas con un buen grupo de amigos o en familia (ideal entre 2 y 4 personas), verás que el ambiente es de lo más acogedor. Es el tipo de sitio donde te sientes como en casa, con esas buenas vibras familiares.

Si tienes perro, ¡trae al peludo contigo! La terraza es súper agradable y te permite disfrutar de una buena comida al aire libre. En resumen, si pretendes comer bien y salir satisfecho, este sitio es obligatorio. Lo mejor es que no te vas a arruinar.

Entonces, ¿qué es Casa Enriqueta? Es el sitio perfecto para disfrutar de una comida casera y hecha con amor. Un lugar donde la comida es insuperable y el ambiente es tan cálido que parecerá que estás comiendo en casa de tu abuela. Definitivamente, un must si te pasas por el Cabo de Gata. ¡No digas que no te avisé!

Dónde se ubica Casa Enriqueta

No te puedes perder Casa Enriqueta, es un lugar que realmente debería ser obligatorio si estás en Níjar. Sí, la carretera que sube al pueblo tiene sus curvas y apreturas, pero al llegar, déjame decirte que todo lo que te has aguantado vale la pena. La atmósfera es como el comedor de tu abuela, ¡un encanto! Las dos mujeres que lo llevan son unas máquinas, siempre atentas y con una sonrisa, te hacen sentir como en casa.

El tema de la comida es un punto fuerte. Tienen un menú cerrado donde te sirven lo mejor de lo mejor. Empezamos con ensalada y embutidos, luego pasamos a unas patatas fritas con huevo que son otro nivel. Para el plato principal, eliges carne con tomate, cordero, conejo o lo que tengan ese día. Y para rematar, un flan de huevo y un bizcocho de chocolate casero que te dejará con ganas de más. Por todo esto, 30€ para dos es un chollo. A ese precio, no hay excusa para no llenar la tripa.

En total, el ambiente, la atención y la calidad de la comida merecen un 5 estrellas seguro. Aparte, si vas en grupo o en un día especial, ¡mejor pide una reserva! El espacio es pequeño, así que asegúrate de llamarlas antes. Ah, y no olvides que existen asientos tanto dentro como en el patio, así que puedes elegir tu opción preferida.

Y para contestar a la pregunta que me haces, Casa Enriqueta está en Cam. Huebro, 1, 04119 Huebro, Almería. Tienes que visitarlo, ¡no te arrepentirás!

Qué tipo de comida se sirve en Casa Enriqueta

Así que, si están buscando un plan chido para comer, Restaurante Casa Enriqueta es el sitio. Está en Cam. Huebro, 1, 04119 Huebro, Almería. Apenas entras, te das cuenta de que es un lugar ideal para comer bien y pasarlo a gusto. La atención es de 10 y la comida está para chuparse los dedos. Si quieres un ambiente tranquilo, ¡perfecto! Aquí el ruido es muy bajo y puedes disfrutar de la charla sin problemas. Para que lo tengas claro, el precio por persona está entre 10 y 30 €, dependiendo de lo que elijas, pero vale cada euro.

La jefa del lugar es un amor, súper amable y te hace sentir como en casa. He oído que hay que reservar antes de ir, sobre todo los fines de semana, así que no lo olvides. La comida es casera y el menú se compone de platos fijos, como esos huevos fritos con papas fritas, que son todo un hit, y las patatas a lo pobre con huevos fritos. Y si eres de carne, ¡estás de suerte! También tienen de todo, aunque la variedad es limitada, pero lo que hay es de calidad.

Te cuento que hace poco cenamos en la terraza y fue una maravilla. La comida casera estaba rica y la atención de Rosario fue lo mejor de la noche. Por unos 20-30 €, te aseguro que no te vas a arrepentir. Ideal para grupos de cualquier tamaño, y como ya mencioné, la espera es casi inexistente. En resumen, mucho amor en cada plato.

Ahora, en cuanto a la comida que sirven, puedes esperar lo más auténtico y casero: huevos fritos con papas fritas, ensaladas frescas, embutidos y algún que otro secreto de carne que no se puede dejar pasar. ¡De verdad, Casa Enriqueta es un must si pasas por Huebro!

Hay una carta en Casa Enriqueta

Si no has probado Casa Enriqueta en Huebro, estás perdiendo el tiempo, ¡te lo digo yo! Este lugar es una joya oculta en medio de la nada, pero la experiencia lo compensa todo. La carretera para llegar puede parecer una locura con sus curvas, pero una vez que llegas y te sientas a comer, olvidas todo. Desde que te reciben con una buena bandeja de embutidos caseros hasta esos huevos fritos con patatas que son de otro nivel, todo en este sitio grita calidad. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡sin duda!

Y mira, si te cuento que el otro día estuve ahí, no es por presumir, pero estaba de maravilla. La carne de cordero, el secreto, y esos platos de patatas a lo pobre son un espectáculo, en serio. Tienes que reservar, porque el sitio se llena y no es para menos. Pilar y su hermana son las estrellas del lugar; su atención es excepcional, hacen que te sientas como en casa. 5/5 en servicio, sin duda.

Además, el local es una antigua casa muy acogedora. Si tienes la suerte de comer en la terraza, ¡vas a flipar con las vistas! Mirar hacia la sierra mientras disfrutas una buena ensalada o te lanzas a un flan casero te hace olvidar el estrés del día a día. Entre los aromas de la cocina tradicional y el sonido del agua del manantial, se vuelve todo un planazo. Aunque venga de Murcia, pienso volver a darme un homenaje en este lugar. ¡Y eso que soy un tipo de buen comer!

¿Y qué hay de la carta? Pues mira, aquí no hay carta como tal. Ellos te sirven según lo que tengan fresco ese día. Así que, lo mejor es confiar en su experiencia y probar lo que te ofrezcan, porque te aseguro que no te vas a arrepentir. En Casa Enriqueta, lo que hay es frescura y todo buen sabor del campo. ¿Cómida por 20-30 euros? ¡Vale cada céntimo!

Cuáles son algunos de los entrantes que ofrecen

Vale, ya te cuento un poco de lo que es Casa Enriqueta. Este sitio es una verdadera joya, aunque hay que tener en cuenta que el camino hasta allí no es precisamente un paseo. Pero te lo juro, merece totalmente la pena. Cuando llegas, es como si estuvieses en casa de tus abuelos, ¿sabes? Todo está hecho con el corazón. La comida es auténtica, como la que te hacían en casa, y está riquísima. No hay nada como esos entremeses, ensalada, y esas patatas a lo pobre con huevos fritos. ¿Y el precio? Por 45€ para dos, te llevas un festín.

El ambiente es otra cosa que no puedes dejar pasar. El trato es tan acogedor que te sientes parte de la familia. Pilar, la que nos atendió, fue un puro encanto. El lugar tiene ese sabor antiguo que muchos sitios han perdido, con comida sencilla pero exquisita. Así que, ya sabes, si buscas un sitio donde te hagan sentir bienvenido, este es el lugar. Recomendadísimo, no te lo puedes perder. Y sí, mejor reserva, no vayas a quedarte sin mesa.

En cuanto a los entrantes que ofrecen, son variados pero siempre están en la onda de los clásicos de la casa. Te esperas una ensalada fresquita, unos embutidos, y luego ya viene la estrella: los huevos fritos con patatas. Ah, y no te olvides del flan de huevo de postre, eso está de 10. Así que si te gusta disfrutar de una buena comida sin florituras, aquí tienes tu sitio. ¡Yo definitivamente volveré!

Qué son las patatas a lo pobre con huevo

¿Sabes qué? El Restaurante Casa Enriqueta en Huebro es una pasada. Te la juegas un poco por la carretera, porque las curvas son de esas que te ponen a prueba, pero cuando llegas y pruebas lo que tienen, se te olvida todo. En serio, vale la pena. Comimos tres personas y solo nos costó 70 euros. Pedimos de todo un poco: embutidos, ensalada, patatas a lo pobre, cordero, conejo y secreto. Y de postre, un flan que estaba de muerte. Todo, absolutamente todo, buenísimo. La puntuación en comida, servicio y ambiente es un 5 estrellas. ¡No te lo puedes perder!

Y mira, la cosa va así: dicen que donde comen dos, pueden comer tres. Y sinceramente, yo creo que hasta cinco. Un platito con queso, chorizo y jamón, una ensalada, las patatas a lo pobre esas y la carne, que en nuestro caso fue cordero. Y esos tomates, ¡ola! Llevo décadas sin comer unos así de ricos. Si no son de su huerto, estoy seguro de que saben a quién se los compran. Mejor que llames y reserves porque el sitio se llena rápido.

Ahora, lo que te interesa saber: las patatas a lo pobre con huevo son un plato de lo más tradicional. Imagínate unas patatas fritas o guisadas, bien jugositas, con un par de huevos y algunos pimientos. Todo hecho con cariño y como se hacía en casa. Es uno de esos platos que te hacen sentir en casa, solo que aquí lo preparan con mucho más sabor y corazón. Aquí la comida no se elige, se disfruta tal como viene, y créeme, vale la pena. ¡Así que ya sabes, a por ello!

Cuáles son las opciones de carne disponibles en Casa Enriqueta

Mira, si estás buscando un plan diferente, tienes que hacer una escapada a Casa Enriqueta en Huebro. Ya había leído un montón de cosas sobre este sitio auténtico y hoy por fin me he plantado ahí. Para llegar, te metes por una carretera que te va haciendo zigzag y en veinte minutos llegas desde Nijar. El paisaje que te va acompañando es de esos que se te quedan grabados, así que ya sabes, vale la pena.

Al llegar, es como entrar en una cápsula del tiempo. Casa Enriqueta es de esos lugares que ya casi no existen, totalmente alejados de las modas y del postureo. Aquí no hay carta, no te traen un ticket al final, ni se les pasa por la cabeza tener redes sociales. Te sientas y te sirven lo que hay. Cuando le pregunté por vinos, me dijeron "blanco y tinto" y ya está . ¿Y qué te ponen? Un festín: ensalada, embutidos, huevos con patatas, y de carne, tienes la opción de cordero, conejo o secreto. Nada del otro mundo, pero todo estaba bien rico y auténtico. El total fue de 45 euros para dos, así que salimos más que contentos.

A algunos les podrá parecer poco, pero yo te digo que es una experiencia. Cenamos en la calle y ya te digo que todo estaba fantástico. La atención de Pilar fue un puntazo, un verdadero encanto, y si te interesa más el tema, la comida le daría un 5 de nota fácil. Y bueno, las opciones de carne son simplemente cordero, conejo y secreto. Así que, si te decides a probarlo, sabrás qué esperar. Un plan sencillo, pero con un encanto que no encuentras en cualquier lado.

Cómo se describe el conejo en salsa del restaurante

Ya te digo que en el Restaurante Casa Enriqueta, en Cam. Huebro, 1, es donde se come de verdad. Tienen 4 estrellas y no es para menos. Aquí no esperes nada fancy ni platos que parezcan obras de arte, pero si te gusta la comida casera de la de toda la vida, ven aquí. Te cuentan qué hay para comer y te lanzan unas opciones para entrante y principal. Eso es lo que mola: no hay líos, solo comida hecha con amor en un ambiente familiar y relajado. Sí, puede que cueste un poco llegar por la carretera, pero después te vas a dar cuenta de que valió cada kilómetro, sobre todo con una visita al pueblo y su alberca.

Hemos comido hoy aquí y la experiencia fue brutal. Te sirven un menú de comida casera deliciosa que te hace sentir como en casa, pero mejorado. Te llenan el plato, ¡ten cuidado con eso! Por entre 10 y 20 euros por persona, te llevas un festín que no olvidas. Los huevos fritos y papas fritas son un must, no te los puedes perder. También tienen embutidos y quesos que son un lujo. Este sitio tiene 5 estrellas en todo, desde la comida hasta el ambiente, y el servicio, ni te cuento.

El lugar es acogedor y tiene unas vistas que te dejan sin palabras. Y Pilar, la encargada, te hace sentir como en casa. ¡Un encanto la mujer! Las ensaladas son una locura, especialmente esas con tomates y pimientos asados que están de rechupete. Prueba las patatas a lo pobre con huevo, que son un auténtico manjar. ¿Y el postre? Un flan casero que te hará querer más, así de simple. La verdad, se siente todo muy cercano y auténtico; un lugar que te abraza con su comida.

Y ojo, si llegas un poco tarde, como nosotros, no pasa nada. Pilar te atenderá con alegría y te hará sentir que llegaste a casa después de perderte por el monte. No te preocupes, ¡la comida siempre está lista! Eso sí, el conejo en salsa aquí es un espectáculo: jugoso, con ese sabor que solo se consigue cuando alguien realmente lo manda. Así que sí, lugares como este deberían ser visitados más a menudo. ¿A qué esperas para ir?

Qué calificación tiene Casa Enriqueta en Restaurant Guru

Y ahí está, Restaurante Casa Enriqueta, un tesoro escondido en el pueblito de Huebro. Cuando subimos a ver las antenas de Colativí y regresamos por la carretera hacia Níjar (que, por cierto, es un poco complicada para cualquier coche), de repente nos encontramos con este lugar encantador en la ladera de la montaña. Preguntamos si podíamos comer y, aunque nos dijeron que la gente normalmente va con reserva, nos dieron la oportunidad de esperar un poco y nos prepararon una comida de lujo. Comimos en la terraza con unas vistas alucinantes del campo de Níjar, y la comida, casera y a lo grande, fue como regresar a la casa de la abuela: ensalada, embutidos, huevos fritos con patatas, cordero y flan, todo por menos de 14 euros por persona. Si a alguien le parece caro, que se quede en casa.

La otra vez, tiramos de casualidad gracias a una recomendación en una casa de turismo en Níjar, y vaya acierto. Los huevos fritos con patatas son como los de antes, y luego lo que haya en la cocina—en nuestro caso, costillas de cordero y secreto de cerdo—fue impresionante. Todo sabroso y a un precio que no duele en el bolsillo. La comida de ahí se merece una calificación perfecta de 5 estrellas en todo, desde la calidad de la comida hasta el ambiente del local.

El ambiente es genial también, con Pilar y su familia al mando, cuidando cada detalle. Aquí no hay carta para elegir; el menú es todo un clásico: ensalada, embutidos, patatas a lo pobre con huevos, carne (elige lo que quieras, si hay opción) y de postre flan o fruta. La cantidad es descomunal y todo por 20 euros con bebida incluida. Es un plan perfecto: ir desde Níjar dando un paseo, comer allí, explorar Huebro y, si hace calor, ¡darse un chapuzón en la alberca para refrescarse!

¿Y qué le dice Restaurant Guru? Pues le pone un 5 estrellas, claro. Si estás por ahí, no te lo pierdas.

Qué hace que la experiencia en Casa Enriqueta sea similar a comer en casa de una abuela

Y lo que te decía, el Restaurante Casa Enriqueta es una joyita que no te puedes perder. Ubicado en Cam. Huebro, 1, 04119 Huebro, Almería, se siente un rollo familiar desde que pones un pie dentro. La decoración es sencillita pero acogedora, como el salón de tu abuela, ya sabes, con ese toque de hogar que te hace sentir cómodo al instante.

La comida, ¡madre mía! Aquí te clavan unos platos caseros que son una maravilla. Desde un buen ajo colorao hasta un pescado fresco que te hace sentir que estás en la playa. Todo está hecho con cariño, y se nota, hermano. Además, los ingredientes son frescos, así que no hay trampa ni cartón. Las porciones son generosas, perfectas para salir rodando, porque ir a Casa Enriqueta no es solo ir a comer, es toda una experiencia.

No te olvides de lo mejor: el trato de la gente. Aquí no estás en un restaurante cualquiera, aquí te tratan como en casa. Te reciben con una sonrisa y siempre están atentos a lo que necesites. Te hacen sentir que eres parte de la familia. Es como si en cada plato te sirviesen un pedacito de amor y cuidado, algo que solo una abuela podría hacer.

Así que ya sabes, Casa Enriqueta no es solo un restaurante, es esa experiencia que te recuerda a comer en casa de tu abuela. La calidez, la comida rica y el trato cercano son lo que hacen que te sientas como en casa, en un ambiente familiar y acogedor donde puedes disfrutar y relajarte. ¡Tienes que probarlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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