Restaurante Chele Bar

Restaurante Chele Bar

Si estás en Almería, no te pierdas el Chele Bar, un bar de tapas que se ha dejado un poco querer últimamente. Al llegar, te dicen que solo hay una tapa de bienvenida, pero ni eso, la cosa ha cambiado y ahora solo te sirven raciones. Las habitas con chipirones de lata estaban ácidas y, aunque intentaron negarlo, al final nos cobraron igual. Antes se disfrutaba de unas tapas generosas, pero ahora te clavan con platos caros sin precios claros. Aunque tiene su encanto con la cocina mediterránea y un buen ambiente, cuidado con las sorpresas. Si quieres saborear algo auténtico, mejor ve con aviso.

Restaurante Chele Bar

Bar de tapas
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.891 Reseñas
Dirección: C. Canónigo Molina Alonso, 42, 04004 Almería
Teléfono: 950 23 19 64

Página web

instagram.com

Horarios Restaurante Chele Bar

DíaHora
lunes13:30–17:00, 20:30–24:00
martes13:30–17:00, 20:30–24:00
miércoles13:30–17:00, 20:30–24:00
jueves13:30–17:00, 20:30–24:00
viernes13:30–17:00, 20:30–24:00
sábado13:30–17:00, 20:30–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Chele Bar

Cuál es el nombre del bar de tapas en Almería que se menciona

Si estás buscando un buen sitio para disfrutar de unas tapas brutales, tienes que probar Chele Bar en C. Canónigo Molina Alonso, 42, 04004 Almería. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. Desde el momento en que pones un pie allí, los camareros te tratan de maravilla, siempre amables y rápidos. Te atienden con una sonrisa que te hace sentir como en casa. Y la comida, madre mía, ¡es que eso es para llorar de felicidad! Te daría envidia ver cómo devoramos cada plato sin tiempo para sacar fotos, pero si vas, asegúrate de hacerle un par de clicks antes de lanzarte a lo bueno. Estoy pensando en cuándo volver y eso dice mucho. ❤️

Este sitio es un espectacular descubrimiento en Almería. Te cuidan hasta los mínimos detalles: mantelería fina, copas específicas para el vino y el marisco fresco que está para chuparse los dedos. Las alcachofas con almejas son espectaculares. Si decides ir, prepárate porque hay tantas cosas por probar que vas a querer volver más de una vez. El ambiente es genial y la atención es impecable. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Siempre que vamos a Almería, acabar en Chele es casi tradición. La última vez que fuimos, nos tocó la terraza, y Antonio, nuestro camarero, se portó de lujo. Nos aconsejó bien y ya estaba también convencido de que nos quedáramos a tomar café. El vino estaba buenísimo y, claro, ahora estamos pensando en volver solo para probar lo que nos recomendó. Calculo que andará entre 30-40 € por persona, y te aseguro que vale la pena. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.

Este restaurante es auténtico, de los mejores en calidad de pesca de Almería. Tienen una terraza chula y un salón interior que se siente acogedor. El servicio es top, sobre todo con Diego, que te hará sentir como un rey. La carta mezcla cocina tradicional con toques modernos, y si quieres pescado fresquito, Chele Bar es el sitio. Recuerda reservar si vas en fin de semana, que se llena. No puedes irte sin probar las huevas, las habas con huevo y puntillitas, y los boquerones fritos. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Finalizando, si me preguntas, el nombre del bar de tapas en Almería que mencionamos es Chele Bar. No te lo pienses más y ve a darle una oportunidad. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de servicio de comida ofrece el Chele Bar actualmente

Te juro que si no has ido al Chele Bar en Almería, te estás perdiendo de algo grande. Aquí la cosa es seria: 5 estrellas en todo lo que te imagines. La gastronomía de enjundia es su fuerte. No importa si tiras por la carne o por el pescado, todo lo que traen a la mesa es de élite. La comida es impresionante, con una presencia elegante que hace que hasta el plato más sencillo parezca un festín. Y no hablemos del servicio, que es de otro nivel. La atención es exquisita; te sientes como en casa, solo que mejor, porque aquí no haces los platos. De verdad, es una elección sin fallo.

Y hablando de servicio, un shoutout a José, el crack que nos atendió en el salón. Este tío sabe lo que hace, le dijimos lo que queríamos y lo apañó de una manera impresionante. Comimos un lenguado que estaba de escándalo, y el precio, entre 20 y 30 euros por persona. La experiencia fue tan buena que cualquiera que venga aquí va a alucinar. Ya lo dice el dicho, “una buena recomendación es oro”, y yo me fui porque mi hijo me lo dijo. No defrauda para nada.

Y si te mola el pescado y marisco fresco, aquí es donde tienes que estar. Pedimos de todo: ensalada de tomate Raff con melva y anchoas, berberechos al vapor, quisquillas… y ni hablar de los chopitos a la plancha, que estaban para caer de espaldas. Las quisquillas, de lo más frescas, te hacen sentir que estás al lado del mar. Y el precio es acorde a la calidad, entre 40 y 50 euros por persona. Y para añadirle una cereza al pastel: un sobresaliente para el camarero, porque realmente da gusto ser atendido así.

Si tienes una familia, este sitio también es perfecto. La atención es tan buena que incluso los pequeñajos se sienten como en casa. Me acuerdo de una experiencia donde el trato con una niña autista fue absolutamente espectacular. Todo el personal, humanamente genial, se preocupó por ella. Te hablo de un precio que ronda entre 20 y 30 euros por persona sin complicaciones y, claro, sin esperas.

Para que te hagas una idea, en el Chele Bar ofrecen pescados y mariscos frescos cocinados a la perfección, con un ambiente acogedor. Aquí, cada visita es una fiesta para los sentidos. Te va a encantar, de eso estoy seguro.

Se ofrece alguna tapa de bienvenida en el Chele Bar

Así que, bueno, hablemos del Chele Bar. La cosa es que he oído de todo, pero la verdad, hay un poco de todo, ¿no? Por un lado, hay quienes dicen que es un lugar top en Almería. Pero otros lo pintan como un desastre. Por ejemplo, hay comentarios que dicen que la comida era insípida y que la calidad dejaba mucho que desear. Hasta hay quien menciona que las gambas que le sirvieron parecían tener una semana de más. ¡Eso es un poco preocupante! Si pagas 20-30 € por persona, esperas al menos algo decente.

El servicio tampoco se ha llevado buenas críticas. Gente habla de un trato *poco amable* y de un servicio que parece más lento que una tortuga. Y aunque el ambiente del local es chido, eso no compensa la experiencia si la comida no está a la altura. En resumen, hay quienes se han ido decepcionados, sin nada interesante en su plato, y eso no mola.

Pero por otro lado, hay comentarios que dicen que la comida está increíble. Algunos afirman que el pulpo a la gallega y los calamares están de muerte. Y sí, el servicio parece ser una maravilla. En estos casos, la gente habla de un buen trato y recomendaciones que aciertan. Así que, claro, no puedo no mencionar esos comentarios en los que todos salen contentos, llenos y hablando de lo fresco que era el pescado. Todo un dilema, ¿eh?

Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿se ofrece alguna tapa de bienvenida en el Chele Bar? Pues, los que han estado allí dicen que las tapas son generosas y variadas, como atún, jibia, ensaladilla rusa e incluso almejas. ¡Así que parece que hay algo para picar al menos! Así que ya tú decides, amigo. ¿Te arriesgas a probarlo o mejor buscas otro sitio?

Qué plato específico se menciona como una opción en el menú

Mira, si estás buscando un buen plan en Almería, Chele Bar es el sitio. Te hablo en serio, este bar de tapas en C. Canónigo Molina Alonso, 42 es un pepinazo. Sus tapas son la bomba, especialmente las de pescado. El atún que sirven es enorme y está de rechupete, y el pulpo a la gallega que pides no decepciona. Todo el mundo que va se queda contentísimo, así que si no lo has probado, te estás perdiendo de algo grande.

La experiencia es de 5 estrellas por donde lo mires. La comida es brutal; te pones un menú completo y sales con el estómago lleno. No te digo que después de ir salgas rodando, pero casi. Hablando de precios, 30-40€ por persona está muy bien considerando lo que comes y lo feliz que te vas. El ambiente es genial y el servicio, ni te cuento. Te atienden de maravilla y siempre con una sonrisa.

Y ojo, si estás en la calle, te das cuenta de que hay otros bares, pero Chele es el que destaca. Me acuerdo de una vez que fui con mi madre (sí, sé lo difícil que es complacerla) y hasta ella se fue contenta. Eso es un milagro. Las tapas eran multicolores del mar, ¡la hostia! El camarero era un crack, súper simpático, y en general, una experiencia de las que te hacen querer volver.

Claro, no todo fue un sueño, porque a veces las cosas no son perfectas. Escuché de alguien que tuvo una experiencia menos buena, con precios un poco confusos. Les trajeron una lecha (pez limón) sin especificar el peso. Esa falta de claridad es un poco frustrante, pero si pides bien y te tomas tu tiempo, seguro que disfrutas. En resumen: si estás en Almería y quieres comer bien, Chele Bar es obligado.

Cómo se describe la calidad de las habitas con chipirones

Y, mira, si buscas un sitio que realmente valga la pena, Chele Bar es el lugar. Están en C. Canónigo Molina Alonso, 42, y déjame decirte que son unos auténticos pros. Cinco estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Es la segunda generación de hosteleros, y se nota. Se esfuerzan y les encanta lo que hacen. El pescado es fresco de la zona y las carnes son de calidad. Y ni hablar de sus cervezas; solo por tomar una aquí ya vale la pena la visita. Vas a gastar entre 10 y 20 euros por persona, una ganga para lo que ofrecen. ¡Te lo recomiendo totalmente!

Y si te preocupa la atención, te cuento que el servicio es de 10. Jose es el rey en la cocina, y de verdad, ¡hay que darle un aumento! Te atienden con una sonrisa y lo que pidas, lo tienen. Las tapas son de calidad, y el vino está a tu gusto. Pedi un Ribera que no estaba frío y le dijeron: 'Sin problema'. Eso es lo que se llama buena atención, ¡chatos! Aquí puedes picar un poco de todo: desde atún con chips de piel de bacalao hasta gambas y mariscos frescos a precios razonables.

Y si prefieres comer a la carta, no hay problema. Tienen una variedad que flipas, y los platos del mar son su especialidad. Puedes elegir quedarte en la sala, en la barra o disfrutar del buen rollo en la terraza. El ambiente es muy bueno, tranquilo y perfecto para una cena con amigos o familia. Yo ya he repetido varias veces y no puedo esperar a volver.

Y sobre esas habitas con chipirones, te cuento que son una delicia. La calidad de los ingredientes se nota un montón, y la combinación está bien equilibrada. Si vas al Chele Bar, no dudes en pedirlas; te van a sorprender. ¡Hazme caso, una visita obligada en Almería!

El personal del Chele Bar acepta las críticas sobre la comida

Así que ya te digo, el Restaurante Chele Bar está en C. Canónigo Molina Alonso, 42 y sinceramente, no es un sitio que fallé. Llevo más de 30 años escuchando a la gente hablar de este lugar, y la verdad, su fama no es en vano. La comida está brutal, todo fresco, especialmente los pescados y mariscos. Si decides comer ahí, espera que te sorprendan con algo rico ¡y a un precio bastante decente, entre 10 y 20 euros por persona! La última vez que fui, comimos adentro porque afuera no había ni sitio, ¡menuda locura! Pero valió la pena, el servicio fue genial. Diego, el camarero, siempre con una sonrisa y muy atento. Un 10 para él.

Lo que realmente se nota es que aquí cuidan cada detalle, desde la presentación de los platos hasta cómo los preparan. Todo lo que probamos estaba bien sabroso, y eso no se dice a la ligera. Ambiente limpio y agradable, además de que te hacen sentir como en casa. Ideal para ocasiones especiales o solo para disfrutar entre amigos. Y sí, los niños son bienvenidos, así que puedes llevar a toda la familia. Eso sí, aparcar por la zona es un poquito complicado, pero hay opciones de aparcamientos de pago cerca.

Un amigo me mencionó que tuvo una experiencia más bien regular, guardando un contrastazo con lo que he vivido. Dijo algo sobre unos huevos rotos que no llevaron a la excelencia que él esperaba y que hubo rollos con las tapas. A veces eso pasa, ni modo, ¿no? Aunque, sí, parece que el lugar tiene sus altibajos. El plato de atún que probó le encantó; no obstante, comenta que la atención le jugó en contra. Pero bueno, una visita no define a un sitio. Entonces, sobre la pregunta de si el personal acepta las críticas, puej… a veces lo hacen, y otras ni idea. Lo que puedo afirmar es que no todos los días son perfectos. Así que si decides ir, mejor que vayas con la mente abierta y a disfrutar. ¡Ya me contarás!

Se informan claramente los precios de los platos en el Chele Bar

Así, en resumen, el Chele Bar puede ser una lotería. Hay gente que lo adora y vuelve una y otra vez, diciendo que el ambiente y el servicio son de 10. Pero para otros, como yo, ha sido una gran decepción. Antes, este lugar era el sitio perfecto para cañas y tapas, pero ahora parece que se han olvidado del concepto. Te cuento: el verano pasado fui y salí calado. 4 euros por una copa de cerveza y ni te cuento el precio de las raciones. Cuando pedí calamares, que me costaron 20 euros, me trajeron algo ridículo con casi más patatas fritas que calamares. Y encima, tenía un sabor que no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

También he oído a otros que no les ha ido mal. Hay gente que dice que el trato es excelente y que la comida es de calidad, que te hacen sentir como en casa, y el servicio va como un reloj. Eso, al menos, parece ser un punto a favor del Chele Bar. Pero muchas veces la balanza pende más hacia el descontento, sobre todo cuando las raciones no salen como deberían. He leído que un agua vale 4 euros y que piden hasta 35 euros por el mini rape. Es que se están pasando, la verdad.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿Se informan claramente los precios de los platos en el Chele Bar? En teoría sí, pero parece que en la práctica hay sorpresas. Algunos dicen que los precios que ven en la carta no coinciden con lo que te cobran. O sea, una cosa es lo que te dicen y otra lo que pagas a la hora de la verdad. Al final, esto se convierte en un juego de azar que no a todos les gusta. Así que, si decides ir, ve con cuidado y que no te tomen el pelo.

Por qué se sugiere visitar el Chele Bar con previo aviso

Si estás buscando un sitio que sea una bomba, Chele Bar en la C. Canónigo Molina Alonso, 42, es un lugar que no te puedes perder. Aquí la comida es excelente y el servicio es muy atento y agradable. Tan solo de pensar en esas patatas fritas con jamón o un buen gallo pedro frito se me hace la boca agua. Pero ojo, que no todo es perfecto: al no tener carta visible, podrías salir un poco desorientado en cuanto a precios. Eso sí, si vas con el estómago vacío, ¡prepárate!

Por otro lado, no todo lo que brilla es oro. A veces hay tanta gente que te puede tocar esperar, y la atención de algunos camareros deja que desear. Estuvimos de pie, comiendo de tapas durante más de una hora porque las mesas estaban reservadas, y el camarero era tan poco amable que me dejó con un mal sabor de boca. Así que cuidado con eso, porque las colas pueden ser un tema.

Pero no te preocupes, cuando el lugar está en su salsa, se convierte en un restaurante de referencia en Almería. Los platos son de alta calidad y no te va a dejar indiferente. Las chuletillas de cordero, la parrillada de pescado, o esos huevos rotos con jamón son para llorar de lo buenos que están. Además, el ambiente es genial; con un camarero que siempre hace reír a la peña, te sentirás como en casa. Para que no te pille desprevenido, el precio por persona ronda entre 30 y 40 €, así que ve preparado.

Ahora, respecto a la pregunta de '¿por qué deberías visitar el Chele Bar con previo aviso?', la respuesta está clara: el lugar suele estar súper concurrido. Así que si quieres un espacio cómodo para disfrutar de tus tapas y no quedarte de pie, mejor llama antes y asegúrate de que tienes mesa. ¡No te quedes sin probar esas tapas de atún a la plancha!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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