Café Bar Emilio

Café Bar Emilio

Si buscas un buen plan en Castril, no te puedes perder el Café Bar Emilio en C. del Carmen, 10. Este lugar es perfecto para una tarde con amigos o un café en familia, y las vistas panorámicas que tiene son simplemente brutales. Aquí puedes disfrutar de una amplia variedad de bebidas y tapas generosas, además de los guisos caseros que preparan al reservar. Ideal para un aperitivo o unas cervezas frescas. ¿Te animas a probarlo?

Café Bar Emilio

Cafetería
Valoración media: 4,2
Opiniones: 190 Reseñas
Dirección: C. del Carmen, 10, 18816 Castril, Granada
Teléfono: 958 72 00 05

Página web

Horarios Café Bar Emilio

DíaHora
lunes9:00–24:00
martesCerrado
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingo9:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Café Bar Emilio

Dónde se encuentra el Café Bar Emilio

¡Ey, colegas! Si aún no habéis ido al Café Bar Emilio en C. del Carmen, 10, 18816 Castril, Granada, ¡estáis tardando! Este lugar es un auténtico chill. Tiene una terraza con sombra que es un lujazo, ideal para tomarse unas frías y disfrutar del rato. Además, el servicio es de 10, siempre con una sonrisa y super amables.

La carta de raciones es breve, pero lo que tienen está súper sabroso. Pedimos un par de medias raciones y nos quedamos impresionados con lo generosas que son. Por lo general, puedes comer bien por 10-20 € por persona. Unos precios que te dejan feliz y con ganas de volver, ¡relación calidad-precio de 10!

Hablando de la terraza, las vistas son impresionantes. Te sientas ahí, fresco bajo la sombra de los árboles y con un ambiente tranquilo que hace que quieras quedarte un ratito más. Las tapas son generosas y siempre hay algo riquísimo para picar. Y si te gusta la buena atención, este es tu sitio. El camarero que nos atendió tenía un acento inglés y era súper educado y atento, realmente se nota la calidad en la atención.

Eso sí, no todo es color de rosa. Hubo quien salió algo desilusionado porque dijeron que había poca variedad en la cena, pero el servicio seguía estando a la altura y el ambiente era de lo más tranquilo. Lo mejor, un granizado de limón natural que estuvo brutal. Pero, claro, cada uno tiene su experiencia, y esto es lo que hace que todos tengamos opiniones diferentes.

En resumen, si quieres un bar acogedor donde tomarte unas cañas con amigos y disfrutar de buena comida a precios razonables, Café Bar Emilio es el lugar. No te olvides, está en C. del Carmen, 10, 18816 Castril, ¡y allí te esperan con los brazos abiertos!

Cuáles son las características del ambiente del Café Bar Emilio

Y, hablando de Café Bar Emilio, si no has estado ya, te estás perdiendo algo bueno. Es un bar cafetería en pleno centro de Castril, justo en el mirador y la plaza bonita que está ahí, así que ya te imaginas las vistas. Te puedes sentar a tomar el aperitivo o un café, y ojo, si lo reservas, puedes disfrutar de unos guisos caseros que son la caña, como esa sopa de almendras con albóndigas que llaman Pepitoria. Un 10, en serio, el servicio es increíble, super atentos.

La comida es un 10 también. Te puedes gastar entre 20 y 30€ por persona y sales más que satisfecho. Los platos son sencillos pero de calidad: lechuga, jamón y queso, todo bien servido. Y si te gustan las tapas, aquí las hacen de cortesía con la bebida. ¡Un lujazo! Hasta tienen una leche rizada (merengada) que está buenísima y una cerveza Alhambra bien tirada. Al final, lo mejor es que el ambiente es fresco, con sombra y una fuente que le da un toque especial.

Si no tienes coche, no te preocupes, que hay un montón de plazas libres para aparcar gratis. Es un bar con un rollo acogedor y limpio, de esos típicos de los años 60. Y si lo tuyo son las vistas, ten por seguro que aquí tienes panorámicas impresionantes. La atención es genial, así que te sientes bienvenido desde el primer momento.

En resumen, el ambiente en el Café Bar Emilio es este mix de tranquilidad y encanto, con un toque vintage que mola un montón. La decoración es cuidada, y todo tiene un aire acogedor que invita a quedarse un rato. Sin duda, es un sitio totalmente recomendable para disfrutar con amigos o simplemente para relajarte un poco. Si estás en Castril, este lugar no puede faltar en tu lista.

Qué tipo de vistas se pueden disfrutar en el Café Bar Emilio

Ay, el Café Bar Emilio en C. del Carmen, 10, 18816 Castril, Granada, es una joya. Fuimos casi por descarte y, vaya, ¡fue la mejor elección! Me pedí media de albóndigas fritas y media de bacalao frito – te lo juro, son las mejores que he probado en años. Las medias raciones son súper grandes y, lo mejor, ¡todo a un precio tremendo! Así que no, no solo lo recomiendo, ¡lo recomendadísimo!

El ambiente es lo que más me gusta de este bar. Es como volver a esos bares de antes, de toda la vida. La comida es casera, de calidad, y te sacan unas tapitas fantásticas. Sobre precios, no tienes que romper el banco: por unos 10-20 euros comes de lujo. Y no solo eso, también hay opciones para vegetarianos y son family-friendly, así que puedes llevar a los peques sin problema.

La terraza es otra cosa, hermano. Es preciosa, ideal para relajarte con una cerveza y unas tapas. El staff es muy amable, incluso por encima de la norma. Tienes que disfrutar de esos ratos con vistas tranquilas al cervecero atardecer. Te aseguro que es uno de esos lugares en los que te sientes en casa, con buen trato y las mejores migas del pueblo.

Y de las vistas... ¡uff! Puedes esperar panorámicas que te dejan sin aliento. Desde allí, puedes ver el pueblo en todo su esplendor, así que, aunque a veces el servicio se puede poner las pilas, las vistas hacen que merezca la pena. Es un lugar donde la tranquilidad y el buen rollo se mezclan bajo un cielo impresionante. ¿Qué más le puedes pedir a una escapada?

Qué tipo de bebidas se ofrecen en el Café Bar Emilio

Así que ya te he hablado un poco del Café Bar Emilio y lo que te espera ahí, pero la cosa va más allá. Este lugar es pura magia. El camarero es de esos que te hace sentir como en casa, súper amable y siempre con una sonrisa. Tienen un mirador donde las vistas te dejan con la boca abierta, perfecto para relajarte después de una buena ruta por la zona. Cervezas frías, tapas sabrosas y tradicionales, lo mejor del día, sin duda. Ya estoy pensando en volver, pero esta vez para flipar con la comida de verdad.

Por si fuera poco, este sitio se ha ganado sus estrellas. He ido un par de veces y la atención es siempre buena y rápida. Las cañas son baratas y si te antoja una media ración de tortilla de patatas, ¡estás en el lugar correcto! La terraza tiene un ambiente espectacular, sobre todo por la noche con las luces y todo. Te aseguro que por 10-20 €, comes y bebes de lujo. ¡No se puede pedir más!

Y no te engañes, aunque tienen que encargar casi todo lo que vayas a comer, la comida es exquisita. No hay nada mejor que unas tapas para acompañar las cervezas, y si quieres un plato más elaborado, aunque sea por encargo, vale la pena. ¡Las tapas son geniales! Hablando de recomendaciones, las croquetas caseras son un must. Te ponen una por persona en la ración y son pura delicia.

En cuanto a las bebidas, en el Café Bar Emilio tienes de todo: desde las clásicas cervezas como la Alhambra, que no puede faltar, hasta opciones para todos los gustos. Así que, si buscas un lugar acogedor con buena comida, un trato excelente y unas vistas que quitan el hipo, ya sabes dónde ir. ¡No te lo pierdas!

Son las tapas en el Café Bar Emilio generosas

El Café Bar Emilio tiene un poco de todo, y eso depende del día que agarres. Un sábado por la tarde, por ejemplo, parece que el camarero estaba más cansado que tú después de una semana de curro. Nadie salía a servir y cuando fuimos a preguntar por el servicio fuera, salió él con cara de '¿por qué me molestáis?', dejando la bandeja con nuestros pedidos, como si nos hiciera un gran favor. Y el colmo, se le cayó un sobre de infusión al suelo y ahí se quedó, como si no pasara nada. Es como si los turistas no fuéramos bienvenidos. ¡El wc, ni te cuento, un asco! Pero bueno, al menos el pueblo es bonito, así que la próxima vez buscaremos otro bar, seguro.

Pero no todo es tan malo. Hay gente que ha tenido una experiencia de 5 estrellas, hablando maravillas de lo amables que son y de la comida casera exquisita. Así que a veces te toca la tecla correcta. Vistas espectaculares desde la terraza y tapas que quitan el sentido. Un cliente mencionó que lo mejor eran las albóndigas y las croquetas; y que el potaje de Semana Santa es lo más, así que ya ves que hay cosas que probar.

Y no está mal el mal rollo de un día, porque otros afirman que el lugar tiene un ambiente genial. Hay vino bueno y a buen precio, y esos montaditos que te dejan con ganas de más. Claro, no esperes lujos porque es un sitio rural, y si vas en primavera, lo disfrutarás más sin turistas alrededor. Aquí, la terraza es el 10 de 10, y los precios, bastante accesibles.

Ahora, sobre el tema de las tapas en el Café Bar Emilio, la respuesta es clara: son generosas, pero depende del día y quién te atienda. Si te toca un buen día, puedes salir bastante contento; si no, quizás no tanto. Al final, es como una lotería, así que juega y descubre qué te toca. ¡A la próxima con más suerte!

Es necesario reservar para probar los guisos caseros

Si andas por Castril, no puedes dejar de darle una oportunidad al Café Bar Emilio. Este lugar es un 10 sobre 10 en todo lo que se puede pedir. La comida casera es de esas que te llenan el alma, de verdad. Las croquetas son legendarias, y si eres amante de este manjar, no te las puedes perder. La atención es de lo más atenta y rápida, nada de esperar una eternidad como en otros lugares. Aquí, el trato es súper agradable y la decoración original le da un toque especial que lo hace aún más acogedor.

La terraza es otro punto a favor, con unas vistas que son un espectáculo. Te sientas, pides una cerveza con tapa y disfrutas de la tranquilidad del lugar. Las tapas son abundantes y ricas, y a un precio que no da miedo, ideal para una buena comilona sin romper la hucha. La calidad-precio es brutal, así que si vas con hambre, estás de suerte. Comer por 1-10€ aquí es un chollo, en serio.

Eso sí, hay otras opciones en el pueblo que no merecen tu tiempo. El Cantón, por ejemplo, puede parecer atractivo, pero luego te decepcionas con porciones escasas, precios altos y un servicio que deja mucho que desear. Olvídalo. Ven al Café Bar Emilio, donde cada plato te deja con ganas de más.

Y sobre si hay que reservar para esos guisos caseros, la respuesta es bastante clara: no hace falta. Siempre tienen un buen movimiento de gente, pero son rápidos, así que si llegas un poco antes de la hora punta, seguro que te encuentras una mesa sin problemas. Así que ya sabes, hazte un favor y prueba este lugar cuando estés por aquí. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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