
Si andas por Mojácar, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar Casa Irene, un auténtico tesoro escondido en C. Enmedio, 15. Este restaurante te recibe con un ambiente acogedor y tradicional, perfecto para disfrutar de la cocina mediterránea con un toque de cariño. Desde tapas irresistibles, como los calamares y las croquetas de setas, hasta una sangría que se lleva la palma, todo está pensado para que salgas con una sonrisa. Además, su terraza al aire libre ofrece unas vistas de lujo que hacen que la experiencia sea aún mejor. Ya sea que te lances a un menú de ensalada y fritura o saborees un buen tinto de verano, Casa Irene es un sitio que tienes que poner en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Casa Irene
Página web
Horarios Casa Irene
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–23:45 |
| martes | 11:00–23:45 |
| miércoles | 11:00–23:45 |
| jueves | 11:00–23:45 |
| viernes | 11:00–23:45 |
| sábado | 11:00–23:45 |
| domingo | 11:00–23:45 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Irene
Dónde se encuentra Casa Irene
¡Oye, que no te puedes perder Casa Irene en Mojácar! Este restaurante mediterráneo tiene 5 estrellas y está en la C. Enmedio, 15, así que ya sabes, ¡apunta la dirección! Aquí la cocina casera se une a un entorno privilegiado que te deja con ganas de quedarte más tiempo. La terraza es acogedora, ideal para disfrutar de las vistas y de unos platos que son simplemente una locura. Tienes que probar el cazón suave y fresco, esos boquerones fritos que están en su punto, y las croquetas de setas que son una pasada. Y ni hablemos de las patatas bravas con salsa de ajo, ¡te van a dar ganas de repetir!
Lo mejor de todo es el trato personal. Hay una camarera joven, morena y con gafas que nos atendió genial. Es súper simpática y siempre pendiente de que todo esté en su sitio. Esa atención es clave, hace que tu comida sea una experiencia redonda, ya sabes. Perfecto para almorzar bajo el sol o disfrutar de una cena tranquila después de un paseo por el pueblo. La calidad es top, la cocina buenísima y el ambiente invita a volver. Y lo mejor: entre 10 y 20€ por persona. ¡Un chollazo!
Y si vas con tu perrito, ¡no te preocupes! Aquí también los miman. La comida es exquisita, la sepia en salsa verde, la dorada y esas berenjenas con champiñones en salsa verde... todo está para chuparse los dedos. Te hacen sentir como en casa, lo cual se agradece un montón. Sin duda, Casa Irene es un lugar con encanto que recomendamos al 100%.
Vale, y para los que tienen dudas, Casa Irene se encuentra en la Plaza del Parterre en Mojácar. Así que ya sabes, ¡date una vuelta y disfruta de esta joyita!
Cuál es el tipo de cocina que ofrece Casa Irene
Mira, si estás pensando en Casa Irene, prepárate para una experiencia de altos y bajos. Empezando por la atención, que deja mucho que desear. El tipo que te toma la comanda no parece tener el mejor rollo, es como si estuviera ahí por obligación. Tres estrellas por esto. La comida, pues... el emperador estaba bastante seco, y esas patatas aceitosas no ayudan a ganar puntos. Aunque, ojo, las gambas las clavan, son de lo mejor. El alioli casero está bien, pero con raciones escuetas, acaba siendo más pan que otra cosa. Mi puntuación es un 5 por la pésima atención al cliente.
Sin embargo, hay otro lado. La terraza es un puntazo, un sitio bonito y agradable para pasar la noche. El ambiente es chido, perfecto para cenar al aire libre. El personal es bastante más amable que el del responsable, un aire totalmente diferente. Eso sí, si te apetece compartir un par de platos, aquí no permiten pedir medias raciones, lo cual es un bajón para las parejas o viajeros solitarios. La cerveza no llegó a estar fresca, punto en contra. Pero si te planteas un precio de 10-20 € por persona, puedes sacarle bastante jugo a la velada.
Pero no todo es malo, de hecho, hay sitios que le dan la vuelta a la tortilla. Algunos clientes han tenido buenas experiencias, destacando un servicio profesional y atento, con una comida bastante buena. Hablan maravillas del cazón y de la sencillez de la carta. En esta línea, suben las puntuaciones a cinco estrellas. Y si no te quieres complicar, aquí no necesitas hacer reserva, puedes ir sobre la marcha.
Entonces, para resumir, Casa Irene ofrece cocina mediterránea. Platos simples pero ricos, donde la frescura de productos como el tomate con anchoas y queso se hacen notar. Así que si te decides a ir, ve con las expectativas claras y quizás te sorprendas.
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de Casa Irene
Hablando de Casa Irene, tenéis que saber que este lugar es una joya en pleno centro de Mojácar. Si buscáis un ambiente acogedor, su terraza es ideal para disfrutar de una buena charla y un buen plato. Un día, nos sentamos a comer un menú de ensalada y fritura de pescado por solo 35€ para dos. Y chicos, no me puedo quejar: el servicio fue amable, encantador y atentos a que comiéramos bien. Sin duda, 5 estrellas justo como su ambiente y la calidad de la comida.
Si lo vuestro es hacer una paradita a media mañana, no falla: un café y algo fresquito en la plaza de los arcos. Pasamos y, wow, ¡es un sitio de lo más bonito! Desgraciadamente, no probamos la comida, pero las opiniones de los que sí lo hicieron son excelentes. Los precios son super asequibles, de 1 a 10 €, y aunque el servicio fue un poco más lento, el lugar tiene un ambiente muy chill para charlar.
Y para aquellos que se atreven a experimentar, me contaron que el pescado y la sepia están de muerte. Tuvimos una experiencia con gambas al ajillo que estaban demasiado picantes para algunos, y la sepia era un poco dura. Pero después de comentarles, los chicos fueron justos y nos descontaron el plato. No obstante, lo importante es que su servicio sigue siendo un 5 de 5 y su ambiente, idóneo.
Si te decides por Casa Irene, no puedes perderte la lasaña de verduras, el pez emperador, y un postre de tarta de chocolate que, según dicen, te deja con ganas de más. Y ya se sabe, ¡una buena cerveza bien fría también entra en el combo! La experiencia es genial y cuando regrese a Mojácar, no dudaré en hacer una parada en este sitio para saludar a Irene y disfrutar de su buena onda. Así que, ya sabéis, ¡cualquiera que busque buena comida y un ambiente chido, Casa Irene es el lugar!
Casa Irene ofrece tapas
Ya te digo, la experiencia en Casa Irene no fue lo que esperábamos. Llamamos para cenar porque leímos buenas reseñas, pero la comida no nos convenció. Dos estrellas y con razón. El ambiente en la terraza está chido, cómodo y relajante, pero la carta no es muy amplia y las raciones son escasas. No sé tú, pero yo busco algo más que comida que parece de bote, y aquí ni rastro de lo casero. Además, la bebida la trajeron caliente, y solo un hielo. Un detalle que deberían mejorar.
Y no es que el servicio ayudara mucho. Recibimos nuestro pedido con un tiempo de espera largo. Me sorprendió la falta de comunicación entre ellos; la persona que tomó nuestra orden se olvidó de las bebidas y luego tardan un montón en atenderte. El coste de las raciones era alto para lo que ofrecen, así que creeme... no vale la pena esperar tanto. Para colmo, gracias al turismo siempre hay gente, así que, ¡claro! ellos no sienten la presión de mejorar.
La nota más alta se la lleva la terraza; con un ambiente de cuatro estrellas, lo que tienes que hacer es pedir que te sientes cerca de la puerta para que no te olviden. Hay un gran potencial, pero lo que es hoy... pocas opciones y la calidad es solo justa.
Ahora, si hablamos de las tapas, la cosa es que no parece que tengan un enfoque fuerte en ellas. La carta es un poco limitada, así que si esperas tapas como tal, puede que salgas de allí con ganas de más. Quizás en el futuro se animen a ofrecer algo más en ese apartado. En fin, que para disfrutar del entorno tal vez valga la pena, pero ten cuidado con las expectativas de comida.
Cuáles son algunas de las más populares
Y siguiendo con lo de Casa Irene, lo primero que hay que decir es que es un restaurante de 10. Sinceramente, le pongo 5 estrellas sin dudar. La atención de Kevin y de Irene es de esas que se recuerda. Están en todo, súper atentos para que no te falte de nada. Nos fuimos a Barcelona con un buen sabor de boca, de esos que da gusto. Si quieres cenar bien, esto es lo tuyo. El precio está sobre los 10-20 € por persona, y con esa relación calidad-precio, sales contento.
Ahora, no todo es perfecto, y hay opiniones variadas. Por ejemplo, hay quien dice que la comida está bien, pero no es nada del otro mundo. La terraza tiene sillas y mesas que, al parecer, son un poco antiguas. Al final, eso suma al ambiente y parece que no se ponen las pilas para modernizarlo. Algunos recomiendan las patatas bravas con salsa de ajo; dicen que están bien, pero lo demás no deja huella. Aquí ya te hablo de un lugar en el rango de 20-30 € por persona, y la verdad, es que la comida y el ambiente no encantaron a todos.
Y no falta la clásica opinión negativa. Hay gente que se ha sentido decepcionada porque las raciones les parecieron súper escasas. No es para menos si hasta su pareja terminó chupando las raspas de los boquerones. La atención del camarero mayor tampoco fue la mejor experiencia. La verdad, no creo que vuelvan, y eso que el sitio tiene su encanto. En este caso, el precio rondó 20-30 €, pero no salieron satisfechos en ningún sentido.
Ahora, si me preguntas por lo más popular, lo que flipa a la peña son definitivamente los gambones a la plancha. Son enormes y con un sabor brutal. También las ensaladas y, por supuesto, las patatas bravas. Sí, si vas a Casa Irene, ya sabes que el ambiente es agradable y que el trato es más que óptimo.
Qué bebida es especialmente recomendada en Casa Irene
La verdad es que Casa Irene es un lugar que no puedes dejar pasar si estás en Mojácar. La atmósfera es espectacular, sobre todo para comer o cenar con amigos. La atención es de cinco estrellas, los camareros son súper amables, y eso se agradece un montón. ¡Ah! Y no te olvides de pedir una cerveza muy fría, que siempre cae bien mientras esperas esos platos de calidad que tienen. Además, hay un lindo gatito que da un toque especial al lugar, lo que siempre alegra la estancia.
Pasando a la comida, es todo un festival para el paladar. Tienen raciones abundantes que aseguran que no te quedas con hambre. Las patatas bravas son una bomba, sobre todo con esa salsa de ajo que, de verdad, deberías probar. Aunque hay poco que criticar, cambiar algunas mesas y sillas podría hacer que el sitio se vea aún mejor. La plaza al lado está bien cuidada y le suma puntos al lugar.
No todo es perfecto, claro. Se escucharon historias de que el dueño no siempre es el más alegre del barrio. Eso puede enfriar un poco la experiencia. Pero si te enfocas en la comida, la calidad es increíble y los postres son un remate de lujo, sobre todo el strudel de manzana.
Así que, ya lo sabes, si quieres algo refrescante mientras disfrutas de ese festín, la cerveza bien fría es tu mejor aliado en Casa Irene. Te aseguro que saldrás con una sonrisa y con ganas de repetir. ¡Un lugar que vale mucho la pena!
Hay opciones para comer al aire libre en Casa Irene
Ya te digo, Casa Irene es una joya que tienes que probar si andas por Mojácar. 5 estrellas no son broma; el trato allí es tan familiar que te sientes como en casa, con ese ambiente acogedor debajo de unos arcos de ladrillo que te hacen olvidar el estrés. Ideal si buscas desconectar y disfrutar de una buena charla con tus colegas. Y su lema… ¡tengo la cerveza más fría que el corazón de tu ex! Y no mienten, porque no hay otra igual en la zona. Fuimos un par de veces a cenar y una más solo a tomar algo, y todo lo que pedimos estaba de lujo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Todo en su sitio.
La terracita que tienen tiene su encanto, ideal para relajarte y seguir explorando el pueblo. Lo mejor es que, gracias a Dios, aquí no te piden reserva, así que pudimos sentarnos a cenar rico sin complicaciones. La atención fue top, gracias al equipo que no paró de atendernos y todo salió a tiempo, sin esperas. Si andas corto de presupuesto, aquí pagas entre 10 y 20 € por persona, y por lo que ofrecen, es un chollo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Carmen, una de las camareras, es un verdadero encanto; te hace sentir bienvenido desde el momento en que entras. Si pides el pulpo, no te vas a arrepentir, es un must. Aquí tampoco necesitas reserva y no hay tiempos de espera. En cuanto al precio, si vas a comer, prepárate para pagar entre 30 y 40 € por persona, pero créeme, merece la pena. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
En resumen, si buscas buen ambiente y buena comida, Casa Irene es el sitio. Aunque aparcar puede ser un poco complicado, al final, vale la pena. Y sí, de hecho, hay opciones para comer al aire libre, así que si prefieres estar al fresco, ¡este es tu lugar!
Cuál es el ambiente que se puede esperar en Casa Irene
La verdad es que Casa Irene, en pleno casco histórico de Mojácar, es un sitio que no te puedes perder si estás por la zona. 5 estrellas y con razón. Tienen una terraza que es la bomba, perfecta para disfrutar de un aperitivo con amigos. La atmósfera es tranquila y acogedora, y si te sientas en la plaza, se siente ese rollo de relax que solo encuentras en los mejores sitios. El interior también está bien, pero lo que brilla de verdad es la terraza. ¿Te imaginas tomando algo y disfrutando del buen tiempo?
Conocí este lugar por unos amigos, y desde que probamos esa sangría bien fría, supimos que habíamos hecho bien. ¡Mejor no se puede empezar una comida! La comida en sí? Un espectáculo. Pedimos chorizo al infierno y hasta pudimos cocinarlo en la mesa, lo que añade un toque divertido. El gambón que nos sirvieron era de un tamaño generoso y el solomillo venía con cinco medallones, así que ni se diga, la relación calidad-precio es brutal. Y el servicio fue rápido y muy amigable. ¡Definitivamente volveremos!
Lo que me flipó también fueron el queso de cabra rebozado y el cazón. Super recomendados. Todo está riquísimo y los camareros son un encanto, muy profesionales. En serio, ¡merece la pena! No es solo la buena comida, es la vibra que tiene el lugar.
Ahora, claro, siempre hay opiniones divididas. Hubo quien no tuvo la misma experiencia y mencionó que las raciones no eran para tanto, pero creo que es cuestión de días. A veces las cosas fluyen diferente, pero eso no quita que el ambiente general sea genial. Así que, en resumen: en Casa Irene se puede esperar un ambiente acogedor, con buena comida y un trato que hace que te sientas como en casa. ¡Una joya en Mojácar!
Es Casa Irene un lugar adecuado para grupos o familias
Si estás en Mojácar y te da hambre, Casa Irene es una opción a tener en cuenta. Ubicada en C. Enmedio, 15, es un restaurante mediterráneo que nos sorprendió bastante. Empezamos con una cervecita que estaba bien fría, como promete su cartelito. No podíamos irnos sin probar algo más, así que nos animamos a comer. Las patatas bravas con salsa de ajo y alioli estaban brutales, ¡no te las puedes perder! El solomillo estaba correcto, aunque el secreto ibérico fue lo que realmente nos flipó, jugoso y con sabor. La sepia, pues ni fú ni fá, así que tampoco te preocupes si no la pides. Ojo con la sangría, aunque estaba sabrosa, se siente que te clavan un poco más que en otros lados.
El ambiente de la terraza es otro punto a favor. Estás al aire libre, con el sol dándote de lleno, lo que le da un toque genial. Nos sentimos tan a gusto que, honestamente, si volvemos a Mojácar, repetiremos seguro. El servicio también fue bastante bueno; no hubo queja alguna. Aquí la comida y el ambiente tienen un 4 estrellas que se nota.
Ahora, si te preguntas si es un buen lugar para ir en grupo o con la familia, la respuesta es un sí rotundo. Tienen opciones vegetarianas y suficientes platos para que todos encuentren algo que les encante. Además, el servicio fue ágil y no tuvimos que esperar nada. Vamos, que si buscas un sitio acogedor con buena comida y donde los peques no se aburran, Casa Irene es el sitio ideal. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








