
Si quieres disfrutar de buena comida y buen rollo, Doña Juana PESCAÍTO es el lugar que andas buscando. Desde su apertura en 1982, ha sido un clásico en Huétor Vega, empezando con pollos asados y huevos frescos, y hoy se ha transformado en un restaurante donde te sirven pescados frescos, mariscos, arroces y frituras que te harán flipar. Con aparcar gratis y ser accesible para todos, este sitio en la Plaza de la Iglesia, 1 es perfecto para una buena comilona. Además, el ambiente es acogedor y lleno de buena vibra, ¡así que no te lo pierdas!
Doña Juana PESCAÍTO
Página web
Horarios Doña Juana PESCAÍTO
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| martes | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| miércoles | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| jueves | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| viernes | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| domingo | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Doña Juana PESCAÍTO
Desde cuándo está abierto Doña Juana PESCAÍTO
¡Hey, peña! Si estás por Huétor Vega y buscas un buen sitio donde hincarle el diente al pescaito frito, ¡tienes que chequear Doña Juana PESCAÍTO! Está en la Plaza de la Iglesia, 1, súper chido y con un ambiente guay. Le meten cuatro estrellas en comida, con el pescado bien hecho y todo a buen precio. La camarera rubia, creo que se llama Raquel, es un encanto total. Te hace sentir en casa y eso siempre suma cuando comes fuera.
Mira, el rollo es que aquí lo que más ofrecen es pescado. Si te da por pensar en carne, quizás te lleves un chasco porque no hay. Pero no te preocupes, el pescado frito que preparan está bien rico. Sin embargo, aviso, el servicio a veces se queda corto, un solo camarero en un lugar con tantas mesas no da a basto. Así que, si ves que tardan un poco, ya sabes por qué. Eso sí, la amabilidad del servicio fue de 10, ¡el camarero se nota que tiene ganas de hacer bien su trabajo!
Pero ojo, no todo ha sido color de rosa. Nos llevamos un chasco con una ensalada mixta que no valía ni un duro, solo lechuga y zanahoria gigante en plan “aquí tienes, toma”. El chaval del servicio, de lujo, nos devolvió la pasta y se disculpó, así que ahí un punto a favor. Al final, quedamos un poco decepcionados, pero seguro que le damos otra oportunidad, que hay que creer en la evolución de un clásico como Doña Juana.
En resumen, si te pones a pensar en cuándo abrió Doña Juana PESCAÍTO, la verdad es que no tengo ni idea exacta, pero la fama que tiene aquí en el barrio lleva años, así que ¡no dudes en pasar un rato! Recuerda, para buen pescado, este es tu sitio, aunque hay que tener paciencia por si se lian.
Dónde se encuentra ubicado el restaurante Doña Juana PESCAÍTO
Así que has oído hablar de Doña Juana PESCAÍTO, ¿no? Está en Plaza de la Iglesia, 1, 18198 Huétor Vega, Granada, aunque, la verdad, no sé si se lo están poniendo fácil a la gente. La primera vez que fui, pedí fritura, puntillitas y champiñones. Los fritos estaban bien, aunque esos champis llevaban un sabor a limón que no sé si me convenció del todo. Los camareros son majetes, el encargado incluso nos preguntó un par de veces si nos había gustado. Al final, me dije: “Este lugar se merece otra visita”, así que le dije a la familia que allí íbamos.
Sin embargo, en mi segunda visita, el panorama se complicó un poco. Tenía a mis tres peques y a dos abuelos conmigo, así que pensamos que lo mejor sería pedir algo diferente para los mayores. Y ahí fue cuando me topé con el camarero joven que tenía el pelo tintado, ¡vaya carácter! Nos lanzó un “no, esto es lo que hay”, como si no le importara un pimiento. En serio, ¿no podían poner algo más adecuado? Y ni hablar de las gambas fritas que estaban más aceitosas que una freidora. Salí un poco desilusionado, no sé si volveré.
Pero no todo es malo, ¿eh? En otra visita, conocí a Antonio, un camarero que es un auténtico crack. Comida excelente y servicio de 10, con un ambiente agradable. Si vas, cuenta con que el precio por persona será entre 20-30 €. Además, no hace falta reservar y, sí, los niños son bienvenidos, así que está bien para ir en familia. Pero, si lo que buscas es variedad de cervezas, te dejo un consejo: ¡ve con la mente abierta!
Al final, Doña Juana PESCAÍTO puede ser un sitio que recomiendes o no, dependiendo de tus experiencias. Yo lo dejaría en un "depende". Como siempre, es mejor probar y sacar tus propias conclusiones. ¡A ver qué piensas tú!
Qué tipo de comida se sirve en Doña Juana PESCAÍTO
¡Ay, Doña Juana PESCAÍTO, menuda experiencia, colega! Empezamos bien, pero luego fue un desastre total. Tardaron tanto en tomarnos nota que al final nos tuvimos que ir. Tenía ganas de probar la comida, pero la paciencia tiene un límite, ¿no? Los camareros estaban a mil cosas, se equivocaban con las comandas y, la verdad, daba hasta risa. Ambiente tranquilo, eso sí, pero no sirve de nada si no te sacan el plato. Estrellas: Comida: sin probar, Servicio: 2, Ambiente: 5.
En otra ocasión, el servicio estuvo de 10. El mesero, un crack, nos atendió con toda la buena onda que te hace sentir como en casa. Pero lo que llegó a la mesa, ¡madre mía! Una tapita miniatura que parecía más un aperitivo de perro. Y el pulpo a la gallega, 24 euros por un plato que ni en mi casa lo serviría. Como para tener miedo a volver; solo me atrevería a ir a tomarme una birra. Comida: 1, Servicio: 5, Ambiente: 3.
Y luego, esa vez que pedí una cerveza artesanal y me traen una tercio de Victoria, ¡qué manía! Me quedé sin cenar tras 30 minutos esperando y con el camarero haciendo desapareciones. Así no se puede; la verdad, aquí el servicio dejó mucho que desear. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Pero no todo es malo, porque hay quienes han tenido una experiencia genial. La comida de pescado parece ser la especialidad de la casa, con mucho cariño y un trato familiar. Especialmente, el calamar a la plancha y el jamón asado, ¡tienen que estar para chuparse los dedos! Así que, aunque la cosa es un poco irregular, no todo está perdido. Justo para ir a disfrutar y reírse de las anécdotas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Así que si un día te pica la curiosidad, te recomiendo que vayas, pero con poco hambre y muchas ganas de reírte. ¿Comida en Doña Juana PESCAÍTO? Pescados y algunas carnes, pero cuidado con la suerte que te toque.
Cuáles son algunos de los platillos destacados que puedo encontrar en el menú
Es que hay que hablar claro, ¿no? Doña Juana PESCAÍTO en Plaza de la Iglesia, 1, Huétor Vega no es todo lo que pintan. ¿Sabes eso que dicen de que el pescado siempre fresco? Pues aquí se les ha olvidado. El choco que pedí no era choco, el rebozado parecía piedra y el sabor, no te cuento, un toque salado y un regusto a limón que, sinceramente, me dejó con la cabeza dando vueltas. Y ya el adobo, eso sí que es un fuerte, habrá a quien le mole así, pero a mí me dejó desabradable. Y cuando crees que las croquetas de gambas al pil pil van a salvar el día... pues no, picaban tanto que no se podía ni comer. Por eso, te doy una estrella, porque eso de engañar al cliente no va conmigo.
Y mira, no soy de quejarme, pero una vez en una comida con amigos, se me hizo eterna. ¡Dos horas esperando una fritura de pescado! Para colmo, solo una tapa por cabeza y las raciones ni aparecieron. Cuando pedí la cuenta y vi 91 euros, me quedé a cuadros. Con solo 6 mesas en ese momento, no entiendo cómo estaba tan desbordados. Me cambié de sitio y me fui a Los Diamantes, donde sí hay buen pescado y buen servicio.
Un día pedí unas sardinas asadas que, de verdad, venían de otro planeta. Huelen a microondas y a cosas frías, lo que no sé es cómo no les dio vergüenza servir eso. Pedí que se las llevaran y, ni una disculpa. Me fui pitando de ahí. Juego sucio, la verdad. Ya decidí que no vuelvo jamás, aunque el lugar se las dé de bonito, no merece la pena.
Para serte sincero, si decides arriesgarte a comer allí, puedes encontrarte con una variedad de platillos en el menú, pero no esperes nada del otro mundo. Menú típico de mariscos, frituras y algunas hamburguesas. Pero como te dije, si el choco no es choco y las sardinas huelen a rancio, ¡mejor buscar otra opción!
Hay opciones vegetarianas o veganas en Doña Juana PESCAÍTO
Mira, ya te digo que Doña Juana PESCAÍTO en Huétor Vega tiene su movida. Por un lado, hay peña que se vuelve loca con las raciones de pescado y la cerveza fresquita, diciendo que el precio es muy competitivo y el ambiente está de lujo. Pero, por otro lado, hay unos cuantos colegas que no sueltan más que quejas. A ver, la última estrella que vi era para el servicio lentísimo, que se tiraron más de media hora en atender a unos que llegaron recién. Y después el pescado, que dicen que estaba malo y que los precios son de risa, pero de risa amarga. Por lo que comentan, parece que el pulpo a la gallega no les hizo mucha gracia, pero al menos el personal lo toma en buena onda y eso está bien.
Y qué me dices de los que se fueron a otro sitio porque no tenían casi nada de lo que pidieron. Tres platos y solo les sirvieron uno... vaya faena, ¿no? El sitio tiene su encanto, que si la terraza y el aire libre, pero cuando pides un par de cosas y no te las dan, eso ya se pone feo. Lo de la comida les viene y se les va, con una experiencia que te deja con ganas de tirar la toalla.
Y mira que el pescado, en especial la rosada, parece ser que tiene buena fama, pero cuando surgen problemas, parece que les cuesta un poco tratar al cliente con la educación debida. La educación y el trato al cliente brillan por su ausencia a veces, y eso no mola nada. Algunos platos, como los calamares, llegan mal cocinados, y eso no se le puede perdonar a un sitio de pescado.
Ahora, en cuanto a opciones vegetarianas o veganas, la realidad es que no encontré nada en la información que me pasaste. Así que si eres vegano o vegetariano, quizás deberías buscar otra alternativa, porque aquí lo que manda es el pescado y la carne. ¡Mejor que llames antes para confirmar, no vaya a ser que te lleves una decepción!
Es necesario reservar con anticipación para comer en Doña Juana PESCAÍTO
Ya te digo, Doña Juana PESCAÍTO tiene su encanto, sobre todo la terracita, que no está nada mal para disfrutar de una buena tarde en Huétor. Pero, ¡madre mía! La comida a veces deja mucho que desear. Yo probé las puntillitas y, la verdad, no sabían a nada. No sé qué ha pasado desde mi última visita, porque antes la comida era bastante mejor. Ahora, irte a un sitio y que te cobren entre 20 y 30€ por persona y no salir satisfecho es un poco decepcionante.
Eso sí, hay quienes han salido encantados. Algunos dicen que tienen las migas con boquerones que son lo mejor de Granada. La rapidez y la amabilidad del servicio también se llevan sus palmas. Por menos de 10€ se come de lujo y el trato del personal es increíble. A veces parece que hay una disparidad total en cómo atienden dependiendo de quién esté al mando, porque cuando el jefe no está, el caos se apodera. Recuerdo una vez que tuvimos que esperar un montón para que nos sirviesen la tapa y eso, ¡horroroso!
La calidad del pescado es otra historia. Algunos platillos terminan siendo demasiado salados o con mala calidad, lo cual, no se te olvide, es un robo si te lo cobran igual. ¡De eso sí que no paso! Así que si estás pensando en ir, ten en cuenta que no siempre vas a tener una buena experiencia. Tal vez sea buena idea llamar antes de ir, sobre todo si se va en días de mucho tirón. A veces hay que hacer reserva, sobre todo en fines de semana. ¿Merece la pena? Depende de lo que quieras, pero si piensas ir, mejor que no te pillen de sorpresa.
En fin, Doña Juana PESCAÍTO puede tener luces y sombras. Si vas con ganas de disfrutar, puede que te lleves alguna alegría, pero evita las expectativas altas, ¡no me gustaría que te decepcionaras!
Es Doña Juana PESCAÍTO un lugar adecuado para familias
Ya te digo, si te das una vuelta por Doña Juana PESCAÍTO, en Plaza de la Iglesia, prepárate. Te encuentras con una carta que, la verdad, deja mucho que desear. Muy poca variedad y encima lo que tienen lo rellenan con.... ¡entera! y media. ¿En serio? ¡Y con el tema de la cerveza, ni mencionarlo! Vente con sed, porque aquí ni rastro de la cerveza granadina que todos buscan, solo ofrecen Victoria y una artesana que, para colmo, no es ni siquiera de ellos. ¿De verdad quieren que vuelva? No, gracias. Y sí, puedo opinar y si no te gusta, pues ese es tu problema.
Por otro lado, la atención es para llorar. ¿Media hora para una ración de pescado? No sé qué se creen. Las tapas, frías como el hielo. Y te lo dice alguien que se mueve en el mundillo de la hostelería. Un desastre total. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Si no saben cómo atender, mejor que se queden en casa.
Pero mira, hay opiniones mixtas. Hay quien dice que si buscas pescado, aquí es donde deberías estar. Aunque, por favor, que mejoren el servicio en terraza. Los camareros parecían que estaban de paseo, con más ganas de irse que de trabajar. Eso sí, algunos comentan que el ambiente es agradable, sobre todo cuando está la camarera de ojos azules que parece una máquina; trabajando a full y con una sonrisa siempre.
Ahora, si comparas con el mismo nombre, ¡Doña Juana ni se acerca! En PESCAÍTO te encuentras con atención inmejorable y comida espectacular. A mí me sorprendió ver cómo una sola cocinera y un camarero pueden manejar tantas mesas y salir airosos. La gamba al pil-pil y los boquerones fritos son la bomba, lo mejor del menú sin duda.
Y en cuanto a si es un lugar adecuado para familias, bueno, a ver, si no te importa esperar un poco y te gusta el pescado, sí, podría ser una opción válida pero ten en cuenta que debes venir con paciencia. Ten por seguro que si no les gusta atender a las familias como se debe, quizás deberías considerar otro sitio. ¡Ya tú verás!
Ofrecen aparcamiento gratuito para los clientes
Mira, si estás pensando en ir a Doña Juana PESCAÍTO en Huétor Vega, estás en el buen camino. De verdad, este sitio se lleva 5 estrellas de pleno. Te atienden de maravilla y los precios están tiradísimos. El calamar a la plancha que viste en la foto cuesta 16€, y te lo digo yo, era enorme y súper tierno. Y ojo, que con cada consumición te ponen tu tapita de pescado. ¡Una maravilla! Ideal para una cena rica, y te puedes quedar entre 10 y 20 € por persona, un chollo.
La calidad del pescado es brutal, y el servicio es de lo mejor. Te juro que los camareros son unos encantos. Dos madrileños y una almeriense se fueron bien contentos y ya están planeando volver. ¡No es para menos! La fritura de pescado que tienen es la mejor relación calidad-precio que encontrarás en muchas millas a la redonda. Si buscas buen comer, aquí es donde hay.
El ambiente es familiar y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida. Gente que sabe lo que hace. Y el pescado, repito, ES MUY BUENO. Además, los camareros son súper atentos, un chico joven y otro un poco más mayor que son unos profesionales. Vas a sentirte como en casa.
Ahora, no todo es color de rosa. He visto alguna crítica de gente que no tuvo la misma suerte y se quejaron del servicio. Una persona comentó que se fue sin ser atendida después de quince minutos. Eso la verdad es que no mola, y da un poco de pena porque parece que eso no es lo habitual. Pero, en general, la mayoría está encantada con la comida y la atención.
Y ya para rematar, en cuanto al aparcamiento, no hay información clara de que ofrezcan un parking gratuito para clientes. Así que ya sabes, si decides ir, mejor que busques dónde dejar el coche antes de lanzarte. ¡Pero no te lo pienses mucho, que este sitio vale la pena! ️
El restaurante es accesible para personas con movilidad reducida
La verdad es que en Doña Juana PESCAÍTO en Huétor Vega te puedes llevar una grata sorpresa. Todo el mundo le da cinco estrellas, y no es por nada, porque las tapas que ofrecen son de primera y la atención es sobresaliente. Los camareros son súper amables, siempre tienen una sonrisa y están listos para ayudarte. En nuestro último paso por allí, nos pusieron unas boquerones fritos y una fritura variada que estaban de locos. Y si te preguntas, ¿qué tal el precio? Pues por 20-30 € comes de lujo.
Hablando de pescados, probé un atún fresco que estaba perfecto, en su punto justo, todo un manjar. El ambiente del lugar es agradable, ideal para pasar un buen rato con amigos y disfrutar de unas cañas. La combinación de la buena comida con el buen trato de Manuel, el camarero, hace que quieras volver, sí o sí. Y cuando te dicen lo rica que está la media fritura, ¡no puedes dejar de ir!
El sitio también está bastante bien cuidado, lo han hecho acogedor y resulta fácil pasar un buen rato. Aunque hay que decir que alguna ración se siente un poco justa, la calidad es indiscutible. Eso sí, asegúrate de pedir la tapa de gambas y la rosada frita, son imprescindibles. Y si organizas una cena en grupo, no hay problema, son pacientes con las cuentas y el ambiente es bien relajado. Y justo para acabar, si te preocupan las distancias o el acceso, el restaurante es bastante accesible para personas con movilidad reducida, así que no dudes en llevar a quien sea. ¡Repetiremos seguro!
Cuál es el ambiente del restaurante Doña Juana PESCAÍTO
Y claro, hablando de sitios chulos, no puedo dejar de mencionarte Doña Juana PESCAÍTO. Este restaurante está en Plaza de la Iglesia, 1, 18198 Huétor Vega, Granada. ¡Tenéis que venir! La primera vez que lo probé, quedé flipando. 5 estrellas sin dudarlo. Las tapas y raciones de pescaditos son inmejorables, de esas que te arrastran a volver por más.
Y no solo eso. El servicio es excelente, los camareros son super amables y siempre están pendientes. Además, la música está perfecta, nunca demasiado alta, justo lo que necesitas para disfrutar de la comida y de buena conversación. Y el ambiente… ¡qué bonito! Es de esos lugares que invitan a quedarte un rato más, relajado y disfrutando de lo que hay.
En cuanto al ambiente del restaurante Doña Juana PESCAÍTO, es muy acogedor. Perfecto para ir con amigos o en pareja. La combinación de buena música, un servicio atento y el diseño del lugar crean una vibra de relajación total. Vas a sentirte como en casa, pero con un platillo de pescadito fresco en la mesa. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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