
¡Oye, peña! Si buscas un plan top en Granada, no puedes dejar pasar El Balcón de San Nicolás. Este sitio está en el barrio del Albaicín, en Cjón. Atarazana, 2, y te ofrece una experiencia única donde la tradición culinaria andaluza se mezcla con unas vistas espectaculares de la Alhambra. Imagina sentarte a cenar con esa maravilla iluminada de fondo. Es perfecto para una cena romántica, una quedada con amigos o un plan familiar. Además, ¿quién se resiste a un buen vino o una sangría mientras escuchas un poco de flamenco? ¡Ven y pásatelo bien en un ambiente tranquilo y con la mejor gastronomía local!
El Balcón de San Nicolás - Restaurante
Página web
Horarios El Balcón de San Nicolás - Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–21:30 |
| martes | 11:00–21:30 |
| miércoles | 11:00–21:30 |
| jueves | 11:00–21:30 |
| viernes | 11:00–21:30 |
| sábado | 11:00–22:00 |
| domingo | 11:00–21:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Balcón de San Nicolás - Restaurante
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo
¡Tío, escúchame! Si te encuentras en Granada, no puedes dejar pasar El Balcón de San Nicolás. Está en Cjón. Atarazana, 2, Albaicín, y ¡está de lujo! Fui con mis amigos a tomar unas copas y el sitio nos dejó flipando. Tienen una terraza con vistas directas al mirador de la Alhambra. Imagínate, tomando algo fresco y haciéndote fotos sin tener que luchar con las multitudes. No suele haber mucha gente, así que puedes disfrutar a tope. Lo mejor de todo, los precios son bastante razonables, entre 10-20 € por persona para un brunch.
El ambiente es donde se siente lo fresquito. Tienen buen aire acondicionado, y ya sabes lo que pega en Granada cuando el sol aprieta. El servicio fue muy decente, algo que se agradece cuando estás chorreando. Tienen música en directo y el patio exterior es ideal para ese plan de tarde-noche. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Qué más quieres?
Pero no todo es perfecto. Hay opiniones dispares. Algunos opinan que el sitio tiene unas vistas espectaculares, pero la comida no vale la pena. Como ese pulpo que mencionaban, ¡madre mía, un desastre! Me han comentado que el trato del personal puede ser un poco chungo. No hay que olvidar a esa señora encargada que parece que va a contrarreloj. Aquí, la cosa parece que se complica. Al final, lo que importa es que las vistas son la bomba, aunque la comida se desinfle un poco. Por eso, si lo que quieres es tomar algo y disfrutar de la panorámica, entonces sí, te lo recomendaría, pero no esperes un festín.
Así que, resumiendo, si buscas un sitio con buenas vistas y un plan tranquilo, El Balcón de San Nicolás es tu movida, pero ve con el plan de no esperar mucho en la comida. Al final, el nombre del restaurante mencionado es, efectivamente, El Balcón de San Nicolás.
Dónde se encuentra El Balcón de San Nicolás
¡Mira, si estás buscando un sitio con vistas impresionantes en Granada, El Balcón de San Nicolás es el lugar! Este restaurante está en Cjón. Atarazana, 2, en el Albaicín, y esas panorámicas a la Alhambra no tienen precio. Ya sé que a veces te arriesgas al escuchar que los lugares bonitos son caros, pero aquí la experiencia vale la pena. Claro, aquí la comida puede que te parezca un poco más cara, con precios que rondan los 20-40€ por persona, pero estás pagando por la vista, manito.
La comida no está nada mal, la costilla BBQ está de rechupete y el pollo Alhambra tiene su sabor, aunque los pimientos podrías dejarlos a un lado, no son nada del otro mundo. El servicio, por lo menos cuando yo fui, estuvo decentillo, así que no hay quejas por ahí. Ten en cuenta que mi nota es sobre la experiencia global, así que si te haces la idea de que vale la pena por lo que estás disfrutando, ¡capiche!
Si tienes la suerte de que te toque atender H (hache), estás de suerte. Este chaval es un crack, hace que tu experiencia sea aún mejor. Visita las tostas y las berenjenas, son un must. Las croquetas, en cambio, un poco sosas, así que si quieres algo más sabroso, pídete las de setas. El ambiente es de 5 estrellas, increíble para pasar un buen atardecer con tus amigos y disfrutar del momento.
Recuerda que a este sitio le hace falta una reserva, porque la afluencia suele ser bastante alta, sobre todo con esas vistas. Y aunque aparcar puede ser un dolor de cabeza, si te organizas bien, todo vale la pena. Así que ya sabes, si estás buscando un plan en Granada, El Balcón de San Nicolás no defrauda. ¡A disfrutar!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Balcón de San Nicolás
Ya te dije que en El Balcón de San Nicolás las vistas son lo mejor, pero la comida... pffff. Estuve allí y, sinceramente, esperaba más. El salmorejo que pedí parecía agua clorada y por 18 pavos. Vamos, un robo a mano armada. Las berenjenas con miel de caña estaban bastante ricas, pero también eran algo caro. Este sitio está bien para la experiencia de ver la Alhambra, pero después de esto, no sé si volvería por la comida.
El ambiente tiene su rollo, y si te vas a tomar una cerveza mientras disfrutas de las vistas, la cosa mejora. El servicio fue rápido y agradable, lo cual tampoco se puede negar. Pero, oye, el precio te puede dar un buen susto. En general, te tiras entre 20-30 euros por persona, así que prepárate. Aunque para una noche especial, a lo mejor merece la pena.
Sin embargo, hay cosas que no pueden pasar desapercibidas. Por ejemplo, me echaron para atrás los baños. Sin papel y sucios, y eso no me mola nada. Y si pides una sangría y parece jarabe, pues ya no sé, amigo. Una pena, porque el sitio tiene su encanto.
¿Y qué tipo de cocina se ofrece en El Balcón de San Nicolás? Pues parece que van buscando algo de calidad, pero al final tienes comida que sabe más a cuento que a otra cosa. Hay un poco de todo: paellas, pollo, y tapas variadas, pero si estás buscando algo espectacular, quizás deberías mirar en otra parte.
Cuáles son las vistas destacadas desde el restaurante
¿Te acuerdas de lo que hablamos de El Balcón de San Nicolás? Bueno, hay mucho que contar. Este sitio tiene dos estrellas en servicio, y no es por menos. Las vistas son privilegiadas, de eso no hay duda. Desde la terraza, tienes a la Alhambra de frente, tal cual como si estuvieras en una postalesita de esas que ves por Instagram. Pero ojo, que también te avisan de que la botella de agua filtrada (sí, del grifo) te cuesta 4,50€. Un verdadero robo, ¿no crees?
La comida, te lo digo, puede ser un poco decepcionante a veces. Aunque hay quienes han tenido experiencias de 5 estrellas, donde la calidad y el ambiente lo compensan todo. Si te gustó lo que viste, prepara unos 40-50€ por cabeza, pero créeme, vale la pena. Dicen que la tarta de queso es un must; si pasas por ahí y no la pruebas, te estás perdiendo de algo increíble. Las mesas de las buenas vistas se llenan rápido, así que nada de llegar tarde.
Sin embargo, hay historias de quienes no han salido muy contentos. Un par de personas se sintieron como si su ropa les hubiera jugado en contra, esperando más de 30 minutos para ser atendidos justo por un mal servicio. Uno se planta en ese sitio con ganas de disfrutar, y que te ignoren así, ¡uff! La comida a veces llega insípida y fría. A esos precios, no se puede permitir perder la calidad.
En cuanto a las vistas, desde allá arriba puedes disfrutar de una panorámica impresionante. Ya te dije, la Alhambra es lo más destacado, junto con el aire de tranquilidad y paz del Albaicín. Así que si te decides a ir, ¡prepárate para unas buenas selfies! Pero no te olvides de tener en cuenta las historias de otros, para que esa experiencia sea redonda.
Es El Balcón de San Nicolás un buen lugar para una cena romántica
Si estás pensando en darle una vuelta a tu cena y disfrutar de espectaculares vistas de la Alhambra, ya sabes que El Balcón de San Nicolás es el sitio. Las vistas son, sin duda, uno de sus grandes fichajes, así que si buscas un lugar que tenga ese toque turístico pero que no esté nada mal, aquí lo tienes. Sí, hay que reconocer que es bastante turístico, pero si vas con la mentalidad adecuada y te dejas llevar por el ambiente, puede ser una buena experiencia.
Empezamos con unas tapas que llegaron a la mesa, y de entrada, nos pedimos unos tomates con bonito y pulpo. El tomate estaba de lujo, pero el pulpo... ¡ay, el pulpo! Estaba chicloso y totalmente soso, una decepción. Sin embargo, la dorada al horno sí que valió la pena, jugosa y bien hecha, eso sí, un plato que se salva de la quema. Los postres fueron un festival: desde el coulant con helado, hasta el pie de limón, todo un acierto. Así que si llegas al final de la cena, no te vayas sin probarlos.
Por otro lado, hay que decir que el servicio dejó mucho que desear. Atención lenta y descuidada, a veces parecían olvidarse de las bebidas, lo que fue un poco frustrante. La única que se salvó era la que estaba en la puerta, esa mujer sí que sabe tratar a los clientes. Pero bueno, hay que decir que el ambiente es agradable y el sitio es amplio y bonito, ideal para estar a gusto aunque la atención no fuera la mejor.
Ahora, ¿es este lugar ideal para una cena romántica? Si quieres sorprender a alguien especial, las vistas son el gran plus. Puedes optar por compartir una buena tabla de quesos o un plato principal rico, y de postre, un buen coulant siempre hace magia. Así que, aunque algunas cosas no fueran perfectas, el ambiente y las vistas pueden ayudar a que la velada sea especial. ¡Créeme que esos momentos frente a la Alhambra son difíciles de olvidar!
Se recomienda El Balcón de San Nicolás para reuniones con amigos
Y bueno, si estás pensando en ir a El Balcón de San Nicolás, prepárate para una pequeña aventura. Primero, la cola de espera puede ser larga; normalito para un sitio tan turístico. Pero aunque te hagas el animo, el servicio no es el fuerte del lugar. Los camareros suelen ser un poco bordes, como si tuvieran una fila de 100 personas detrás de ti. En cuanto al ambiente, está bastante bien, un 4 si te gusta el rollo tranquilo, pero el trato deja mucho que desear.
Ahora, hablemos de lo bueno. Las vistas son BRUTALES, y vale la pena el esfuerzo. Por 5,50€ tienes tu 1925, y lo que pagas por las vistas de la Alhambra, la Sierra Nevada y todo Granada, se siente un poco justificado. 10-20€ por persona no está tan mal, a menos que vayas solo por la comida, que está bien, pero no es lo mejor del mundo. El pollo está de lujo y la empanada es rica, así que si te lanzas, al menos prueba eso. El bacalao, sin embargo, no dio la talla; estaba crudo y no se veía bien cocinado, así que te dejo la advertencia ahí.
¡Y si te preguntas si es bueno para reuniones con colegas! Depende. Si buscas un sitio con vistas espectaculares y un ambiente especial, es un buen plan, pero ten en cuenta que la atención puede ser mejorable. La comida es decente y el ambiente es agradable, así que si todos están de acuerdo en disfrutar de una buena conversación con vistas, ¡adelante! Pero si solo queréis picar algo rápido, tal vez sería mejor buscar otro lugar en el centro. Al final, todo se reduce a disfrutar de la compañía y esas vistas de las que todos hablamos.
El restaurante es adecuado para familias
Te cuento lo que pasó en El Balcón de San Nicolás. Clásico tipico de Granada, se supone que vas a disfrutar de una vista espectacular de la Alhambra y a comer bien. Pero che, hay que tener cuidado. Mi experiencia fue nefasta. Al principio todo parecía bien porque el chico que me atendió, Abdul, era un crack, super amable y todo, pero luego se vino todo abajo. Pedí una Coca Cola y me trajeron un vaso con pintalabios y un limón que daba asco. Un detalle que no puedes permitir en un lugar que se hace el sofisticado.
Luego, decido dejarme llevar con su recomendación de la ensalada de mango con queso de cabra y unas brochetas de langostinos. Lo que me traje al plato fue más una foto para Instagram que comida de verdad. 18€ por una ensalada incomible, con aliño ácido y lechuga de bolsa. Eso sí, él decía que era fresca porque acababan de abrirla. ¡Por favor! Uno espera algo de calidad, no una basura. Y claro, me plantaron un cargo de 4€ solo por la Coca Cola. Te juro que lo peor fue cuando al final noté que perdí la pasta y no comí nada decente.
Pero no todo es negro. También leí sobre otros que han tenido mejores experiencias. Hablan de un lugar hermoso, con un ambiente tranquilo y comida rica. Algunos se sorprendieron con la calidad del agua que les sirvieron y decían que no esperaban un sitio tan tranquilo en el Albaicín, así que no todo el mundo opina igual. La gente lo considera ideal para ir a tapear después de probar varios bares por la zona.
¿Y si es adecuado para familias? Pues bien, no hay tanta espera, lo que es un punto a su favor. Pero si vas con críos, quizás quieras asegurarte de que tienen platos que les gusten. No todo el mundo clava la experiencia ahí, pero tras lo que viví, no estoy seguro de recomendarlo para una salida familiar. A veces la vista no lo es todo.
Qué bebidas se pueden disfrutar en El Balcón de San Nicolás
Te contaré sobre El Balcón de San Nicolás, ese sitio que parece tenerlo todo hasta que te das cuenta de que no es oro todo lo que reluce. Empezando por lo obvio, las vistas son impresionantes, pero eso no quita que la experiencia pueda ser un desastre total. Si eres local y esperas un trato decente, olvídate. La otra vez me pasó que al preguntar si podía sentarme, me dijeron que sí, pero luego vino un camarero a levantarme como si no tuviera derecho a una mesa que estaba vacía. Al final, acabé en una mesa sin vistas, mientras veías a otros disfrutar de la Alhambra. Eso sí, a precio de oro, porque una caña te la clavan a 4,5 euros.
Y no me malinterpretes, no soy de los que miran el precio, pero aquí parece que se han pasado de la raya. Por otra parte, hay gente que va solo a tomar algo, y bueno, en eso no se puede negar que el ambiente es mucho más agradable. Un par de cervezas ahí te hacen sentir que te mereces el mejor momento de relax, aunque el precio sigue siendo alto. Grosso modo, si quieres algo barato, mejor que te subas al Mirador de San Nicolás con la manada de turistas y dejes de lado la cuenta.
Pero no todo es tan malo, vale, tienen unas vistas que son para quedarte ahí horas. Aunque te cobren un dineral y ni siquiera te ofrezcan unas aceitunas para acompañar, el momento de tener la Alhambra de fondo con una cerveza bien fresquita no tiene precio. Pero, como te decía, es un sitio precioso y con un ambiente que podría ser mucho mejor si hicieran más por sus clientes, que evidentemente se pasan con los precios.
Ahora, sobre las bebidas: aquí puedes disfrutar de cerveza fresca, entre otras cosas. Pero para que te hagas una idea, si decides tomarte cuatro consumiciones, prepárate para soltar 14 euros. Así que, si decides ir, ten claro que ya conoces el juego y el precio que pagas por esas vistas. Al final, lo olfateas todo, pero vale la pena para aquellos momentos inolvidables.
Ofrecen algún tipo de entretenimiento musical en el restaurante
Mira, hablemos claro del Balcón de San Nicolás. Si vas, prepárate: las vistas a la Alhambra son la bomba. Eso sí, el resto no es que sea la gran cosa. Por ejemplo, hay quien lo ha probado y solo le ha dejado buen sabor de boca porque las cañas estaban bien y el ambiente, tranquilo. Pero, ¡ojo! Si te pones a mirar precios, vas a flipar. Una caña a 4€ y un Nestea a 4,50€, así que ve con la billetera lista. Pero bueno, si estás buscando un sitio donde sentarte a disfrutar la vista, tal vez valga la pena.
Sin embargo, también hay historias de terror. Algunas personas la han pasado mal, como ese grupo de chicas que solo querían celebrar un cumple. Que el personal se ponga grosero y te eche sin motivo es un bajón total. O más bien, un ataque de ego. Este sitio tiene potential, sí, pero con ese trato ni te cuento lo que se jode la experiencia. Un par de buenas croquetas no justifican que te traten así.
Y ya no hablemos de la higiene. Que el baño no tenga papel o una tapa es algo que para muchos es inaceptable. Imagina que te atienes a un lugar que tiene buen rollo, pero es una auténtica ratonera cuando se trata de lo básico. Ola de quejas en el aire, la verdad.
¿Entretenimiento musical? La verdad es que del análisis no se ha mencionado que haya música en vivo ni nada. Así que no, si esperas un buen concierto mientras comes, parece que te va a tocar ir a otro lado. Aquí se trata de la vista y poco más. Y ya te digo, apúntate las croquetas, que son lo único que han sacado buena nota. Al final, cree en tus instintos y elige bien tu ruta de tapas por Granada. ¡Suerte!
Cuál es el ambiente general de El Balcón de San Nicolás
Mira, te cuento lo que pasó cuando fuimos al Balcón de San Nicolás. Al principio, el plan nos sonaba guay, pero luego fue un desastre. Las vistas deben ser espectaculares, pero cuando llegamos, la terraza estaba cerrada. Preguntamos si nos dejaban sentar afuera, ya que solo había caído un par de gotas, pero ni hablar. La camarera nos dijo que era por si se caía y se resbalaba a ella. Yo solo pensaba "¿en serio?" La atención dejó mucho que desear, y por 58 euros entre paella y unos refrescos, no vale la pena.
Por cierto, la paella parecía más un experimento de química que un plato de comida. Todo pintado de ese color naranjoso que nunca ves en la naturaleza. Al final, nos fuimos, porque el trato era tan malo que preferimos buscar algo al lado. ¡Y sorpresa! En el bar de al lado tenían gazpacho a 4€, mientras que aquí te cobraban 10.50€ por algo que sabía a vinagre. No sé, pero eso me sonó a estafa.
Aunque he escuchado que hay quienes han tenido buena experiencia. Unos dicen que a veces el servicio es amable y que el sitio es perfecto para hacerse una foto con la Alhambra de fondo. Pero con esos precios, ni de broma. Sí, el ambiente podría ser bueno, pero la calidad de la comida y el servicio no acompañan. La verdad, si buscas una cena tranquila con vistas, hay mejores opciones en la zona. Al final, creo que el ambiente tiende a ser turístico, pero si no cuidas esos detalles, pierdes totalmente el encanto.
Es necesario hacer reservaciones para cenar en El Balcón de San Nicolás
Ya te digo, si piensas en buena comida con una vista que te parte la cabeza, El Balcón de San Nicolás es el sitio. Estás en pleno Albaicín, con una panorámica del Alhambra que te va a dejar con la boca abierta. Eso sí, no te olvides de llevar tu móvil porque las fotos ahí son obligatorias. La comida es un festival: tapas que te hacen feliz y platos que parecen sacados de un sueño, todo con ese toque andaluz que tanto nos mola.
La atmósfera es super acogedora, te sientes como en casa, pero con un extra de rollo. Si vas en buen plan con tus colegas o en una cita, este lugar es ideal. Y si buscas algo más íntimo, hay rinconcitos que son perfectos para charlar sin que el ruido te moleste. La atención del personal también es un punto a favor, siempre te hacen sentir bien y con buen rollo.
Ahora, hablando de la comida, no puedes dejar pasar la oportunidad de probar su famoso gazpacho o el pescaito frito. Y si eres más de carne, el entrecot no se queda atrás. ¡Es que todo lo que sale de la cocina parece una obra de arte!
Y sobre las reservas, ya te digo que sí es mejor que llames y reserves, especialmente si quieres ir en fin de semana. El lugar se llena rápido porque la gente sabe lo que hay. Así que, si no quieres quedarte sin tu mesa y perderte esas vistas, mejor asegurarte. ¡No digas que no te lo advertí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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