
Si buscas un lugar cómodo y sin complicaciones para quedarte en Salobreña, el Hotel Restaurante Salambina es tu mejor apuesta. A solo 13 minutos a pie de la Playa del Caletón, este hotel de 1 estrella tiene todo lo que necesitas: wifi gratis, servicio de habitaciones, y un bar para relajarte. Además, puedes disfrutar de su jardín o hacer uso del parking privado gratis. Si te apetece cenar con vistas, su terraza es el plan perfecto. ¿Te imaginas? ¡No te lo pierdas!
Hotel Restaurante Salambina
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Mapa Ubicación Hotel Restaurante Salambina
Dónde está ubicado el Hotel Restaurante Salambina
¡Ey, equipo! Si estáis buscando un sitio chill con vistas, entonces el Hotel Restaurante Salambina podría ser la movida perfecta. Está en Ctra. Málaga, Km 326, 18680 Salobreña, Granada, y aunque no es un cinco estrellas, tiene su rollo. Las habitaciones son amplias y bastante aceptables, así que puedes descansar bien después de un día de turismo. Y si te gusta comer sin complicaciones, el restaurante tiene buena comida y un servicio que merece un reconocimiento, sobre todo el chico que nos atendió, ¡chapó por él!
Ahora, un par de cosas a tener en cuenta. Si buscáis un lugar para ir con personas con discapacidades, olvidadlo. No hay ascensor y subir las escaleras puede ser un calvario. Pero si sois un grupo o una pareja buscando desconectar y disfrutar de buenas vistas, este hotel es una buena opción.
Entrando en el tema de la comida, aquí las opiniones son un poco mezcladas. Hay quien ha tenido experiencias de cinco estrellas, disfrutando de un salmorejo delicioso que no olvidarán pronto. Pero ojo, porque también hay quienes han tenido un mal rato con la limpieza y la calidad de la comida. Cucarachas y ensaladas con moho no son lo que uno busca al salir a comer, así que quizás convenga tener cuidado al elegir.
Así que ya sabéis, el Hotel Restaurante Salambina está en un lugar con buenas vistas y tranquilidad. Un sitio donde puedes relajarte, siempre que no seas de los que prefieren un trato impecable al comer. ¡Aquí lo tenéis, decidid lo que más os convenga!
A qué distancia se encuentra el Hotel Restaurante Salambina de la Playa del Caletón
Mira, el Hotel Restaurante Salambina tiene su rollo, la verdad. El hotel en sí es de una estrella, pero las habitaciones son bastante decentes: amplias y con camas cómodas que te dejan descansar bien después de un día largo. Eso sí, no te esperes un servicio de habitaciones a lo grande. Pasan a las 9 de la mañana, incluso si dejas el cartelito de 'no molestar', y la segunda vuelta no es hasta las 4 de la tarde. Si te pintas de playa, tendrás que agarrar el coche, porque andar por la carretera no es plan. En general, podrías decir que es un buen sitio para unos días con amigos, aunque hay que tener en cuenta algunas pegas. Ubicación: regular, servicio: meh, pero las vistas son buenas y es un lugar tranquilo.
Ahora, hablando de la comida, ahí sí que se destacan. Para desayunar, almorzar o cenar, las vistas al mar y la vega son únicas. Te sientas ahí y se te va el estrés; la comida está deliciosa y te aseguro que te va a conquistar. En este caso, tanto el servicio como la ubicación son de 5 estrellas. Así que si decides quedarte a comer, no te vas a arrepentir.
Pero ojo, en cuanto al restaurante… ¡menuda decepción! Fuimos a cenar a la terraza, atraídos por las fotos de Instagram, pero lo que encontramos fue bastante diferente. La atención fue pésima; solo había una chica para todo y ni asomaba. Pasamos más tiempo en la barra pidiendo bebida que disfrutando. La comida tuvo su puntillo, pero lo que nos sirvieron no valía la pena. Para colmo, me cobraron un pan que nunca nos trajeron. Vamos, que por 79€ no te dan ni las gracias. La terraza tiene potencial, pero así, una pena. Para la próxima, mejor el restaurante de al lado, que nos salió más a cuenta.
Y sobre la distancia a la Playa del Caletón, no esperes que esté demasiado cerca; vas a tener que manejar un rato. Así que ya sabes, si te animas a visitar el Hotel Restaurante Salambina, ¡prepárate para algunas cosas buenas y otras no tanto!
Cuántas estrellas tiene el Hotel Restaurante Salambina
Ya te digo que el Hotel Restaurante Salambina no es precisamente la joya de la corona. Para empezar, tiene una estrella y, créeme, podría estar más que justificado. Si buscas un sitio donde descansar en tus vacaciones, este no es el lugar. Las toallas parecen papel de fumar y la ducha es una auténtica porquería; el agua sale a chorros finos que parece que estás intentando ducharte con una botella de agua. Nos dieron dos camas juntas y, de verdad, no sé qué era peor: la almohada de una de ellas, que daba miedo, o el olor a cerrado que tenía la habitación. Me costó 125€, que es el doble de lo que pagas en cualquier buen hotel en Granada ahora mismo.
Y para rematar, si el ruido de las mesas y las sillas del restaurante no te deja dormir, ¡estás apañado! La presión del agua en la ducha es tan baja que podrías quedarte ahí una hora y no mojarte bien. Total, un caos en todo momento, y no vemos motivo para volver.
En cuanto al restaurante, bueno, la calidad de la comida deja bastante que desear. El trato de las camareras, especialmente de una rubia, es para llorar. Te traen el primer y el segundo plato a la vez, y cuando les dices que se va a enfriar, te dicen que así es el menú. ¡Pero si hay menús que son un timo! Si quieres comer tranquilo, mejor pídelo de carta. Además, estuve tres horas en el restaurante por culpa de un servicio que apenas daba abasto.
Así que, si me preguntas cuántas estrellas tiene el Hotel Restaurante Salambina, la respuesta es una estrellita y la verdad, no se la merecen. ¡No vuelvo ni loco!
Ofrecen wifi en el Hotel Restaurante Salambina
Te cuento un poco sobre el Hotel Restaurante Salambina. No es que sea un lugar de lujo, tiene 1 estrella, y la verdad, es un hotel básico. Las vistas son guapas, aunque está lejos de la playa, así que si buscas playa, este no es tu sitio. Las habitaciones son amplias, pero lo malo es que se oye todo, ¿sabes? Las cañerías funcionan como una orquesta. O sea, que si alguien decide ducharse o usar el váter, lo sabes al instante. Eso sí, las noches de pasión ajena te las tragas también, y descansar... bueno, eso ya es otro cantar.
El personal es un poco 50/50. En mi experiencia, había una chica que siempre me atendía muy bien, pero no puedo decir lo mismo de todos. Pero, lo mejor de todo fue el ristorante. La comida era sorprendentemente buena, de verdad. Así que si solo vas a comer, ¿por qué no? El lugar te deja un buen sabor de boca, incluso.
Hemos repetido reuniones en el Salambina y a pesar de ser un sitio sencillo, siempre ha cumplido. La comida está muy bien, y además, el espacio es amplio, perfecto para grupos. Claro, se agradecería un detallito al final de la comida, como un chupito, ya sabes, eso hace la diferencia. Pero, en general, el ambiente es tranquilo y está bien si necesitas un sitio para pasar un buen rato.
Si estás por la zona y te apetece comer, parada obligada aquí. Tienen un pulpo crujiente que es una delicia y el servicio es muy amable. Puedes disfrutar de tus platos con vistas al mar en una terraza bien cómoda.
Ahora, sobre el wifi, no tengo info específica en lo que me diste, así que no puedo confirmarte si hay conexión o no en Salambina. Pero ya sabes, lo mejor es que contactes directamente con ellos para salir de dudas. ¡Suerte en tu búsqueda!
El Hotel Restaurante Salambina tiene servicio de habitaciones
Ya te digo, el Hotel Restaurante Salambina es una joyita en Salobreña. Las vistas son espectaculares, te dejan con la boca abierta. Fuimos a comer allí y, aunque el trato es más formal que cercano, la comida estuvo buena y el ambiente, ni te cuento. Tienen un menú diario entre semana por solo 12€, y, la verdad, compensa. El único pero es que el pescado a la plancha llegó un poco pasado, pero bueno, no se puede tener todo. Así que si buscas un pica-pica con tus colegas, este es el sitio perfecto.
Las habitaciones son todo un espectáculo también. Super limpias y acogedoras, y la atención es de 10. Las camareras son un encanto, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudar. Si prefieres cenar, la terraza es el lugar ideal. Te sientas, disfrutas de unas vistas preciosas y de una comida buenísima. Todo muy tranquilo, perfecto para desconectar un rato. Sin duda, lo recomendaría y pienso volver con mis amigos la próxima vez.
Y si crees que este lugar solo es para comer, ¡te equivocas! El hotel también cuenta con aparacamiento exterior y es ideal para grupos grandes. Las comidas son de buena calidad: probé la hamburguesa – no está mal, pero la pata de pulpo, eso sí que es un must. La dueña, Patrícia, es un amor, siempre atenta y haciendo que te sientas como en casa. No me imagino un mejor sitio para disfrutar de playa, montaña y el castillo de Salobreña a la vez.
Ahora, si te estás preguntando si tienen servicio de habitaciones, la verdad es que no he escuchado nada al respecto, así que parece que no. Pero con el comedor tan chido que tienen y esa terraza, ¡quién quiere comer en la habitación! Pero, llegado el caso, seguro que con un par de buenas conversaciones y un par de cervezas, ni vas a necesitarlo. ¡Así que ya sabes, aprovecha y lánzate a conocerlo!
Hay un bar disponible en el Hotel Restaurante Salambina
La movida con el Hotel Restaurante Salambina es un poco controvertida. Por un lado, tienen habitaciones de 1 estrella, pero no esperes mucho si lo que buscas es tranquilidad. La peña se queja del ruido que hay para descansar. Pinta mal cuando planeas quedarte con amigos y tomarte unas copas después de 40 años. La verdad, es que podría haber sido mejor y al final se queda en un "me hubiera gustado dar más estrellas, pero no fue así". Yo también lo hubiera querido, pero no siempre se puede.
Por otro lado, hay quienes le echan un 4 estrellas. Un grupo fue un lunes y se lo pasaron genial, tanto que decidieron volver con familia el fin de semana. La comida les flipó y el trato del personal es de esos que te hacen sentir en casa. Criticaron un par de cosas, pero la buena vibra del servicio y los platos bien servidos parece que compensan lo malo. Así que, si no te importa un par de fallos, puede ser una opción chula para probar.
Y la cosa no para ahí. Algunos lo mandan a la cima con sus 5 estrellas. ¡Vaya locura! Todos los días se presentan a comer en su descanso y hasta tienen menú del día a buen precio. A pesar de las múltiples alergias que tienen, siempre encuentran algo riquísimo en la carta. Las camareras son un encanto, rápidas y atentas, ni hablar de esas vistas espectaculares que han marcado la diferencia. Parece que vale la pena, especialmente si tienes una mesa grande y te juntas con buen rollo.
Ahora, para los que se preguntan si hay un bar en el Hotel Restaurante Salambina, lamento informar que no parece que haya un bar donde puedas relajarte y tomarte esa copa con amigos. Así que si esperabas algo de eso, igual tienes que buscar alternativas. Con todo lo que he leído, el sitio puede tener su encanto, pero no esperes todo lo que podrías querer de un bar. ¡Un saludo!
Puedo disfrutar de un jardín en el Hotel Restaurante Salambina
Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar de unas vistas que te cortan la respiración, el Hotel Restaurante Salambina es el lugar. He ido un par de veces, y la experiencia ha sido siempre de 5 estrellas. La última vez, fue una fiesta sorpresa que me organizó un grupo de amigos. La comida del restaurante es una pasada, tienen una carta que parece diseñada por dioses de la gastronomía. Además, el trato de la peña, especialmente de Patricia, es de lo mejor; te asesora a la perfección y se encarga de los eventos según lo que quieras. Aquella fiesta con comida tipo cóctel fue un éxito total, y las vistas, ¿qué te cuento? Inmejorables.
El hotel en sí es bastante sencillo, no se trata de un lujo desmedido, pero si lo que buscas son vistas espectaculares, aquí las vas a encontrar. La habitación que tuvimos tenía balcón y el mar se veía de cerca, además del castillo que brillaba por la noche. Eso solo ya vale todo. Aunque el sitio no tiene ascensor, y la decoración es bastante básica, la limpieza es impecable, así que la estancia ha sido muy buena.
Ahora, hablando de desayunos, pasamos por allí y pedimos un café con una media tostada de tomate y jamón que, la verdad, no te va a volver loco, pero está bien. Eso sí, el precio de la tostada entera nos dejó un poco confundidos; parece que la política de precios no tiene mucho sentido. Pero oye, eso no quita que el lugar tenga un buen rollo y un trato cercano. Si eres de los que busca un sitio para parar antes de ir a la playa, este es tu sitio.
Y la pregunta del millón: ¿puedes disfrutar de un jardín en el Hotel Restaurante Salambina? Bueno, no hay un jardín tal cual, pero las vistas desde el comedor y la terraza son tan espectaculares que te sentirás como si estuvieses en un jardín de ensueño, acompañado del mar y el paisaje. ¡Así que no te preocupes!
El hotel cuenta con parking privado
Mira, si pegas un salto al Hotel Restaurante Salambina, vas a flipar con las vistas que tiene. Está en la Ctra. Málaga, Km 326, Salobreña, y aunque solo tiene una estrella, es un verdadero tesoro oculto. Puedes disfrutar de un menú excelente y, si te sientas en la terraza, la comida sabe a gloria. Me han dicho que su carta está de lujo y que hay muchas cosas por probar.
Ahora, lo que no me moló tanto fue la media pensión. Tienen un detalle de bienvenida y todo, pero los platos son súper escasos. No sé tú, pero yo no me voy a quedar satisfecho con la tarta de queso que viene en un platito de café o un trozo de melón en un vasito. Mala relación calidad-precio, sin duda. Las habitaciones estaban bien, pero en general, el servicio es un poco justito.
Lo bueno, si puedes, es que el hotel no tiene nada que envidiar a otros con más estrellas que he probado, y hay un ambiente familiar. Las chicas Patri, Esther, Amanda y Noe son un encanto y te hacen sentir casi como en casa. La comida es exquisita; no es broma. Hasta estuve pensando en volver solo por eso.
Y ya que hablamos de aparcamiento, la cosa se complica un poco. El hotel comparte el espacio de parking con el restaurante, así que si llegas tarde, puede que te toque buscar un sitio en la carretera. La visibilidad es regulera y no hay acceso peatonal, así que andar por el arcén de la carretera no es lo más seguro del mundo. Así que, si tienes pensado reservar, ten en cuenta que no hay parking privado disponible, y es algo a considerar.
El parking privado en el Hotel Restaurante Salambina tiene un costo adicional
Y sigamos con el Hotel Restaurante Salambina. La primera vez que paramos a tomar un café y una cerveza, la atención fue increíble, de verdad. Nos pusieron una buena tapa para acompañar la caña y, con unas vistas espectaculares hacia la Sierra y la playa, no me puedo quejar. Voy a darle 5 estrellas en servicio y ubicación. Así da gusto, ¿no?
Yo estuve en agosto y, mira, por el precio que pagué, la atención fue de lujo. Las chicas de la recepción y del restaurante súper amables, siempre sonriendo y listas para ayudarte. Las vistas desde la habitación son de esas que te dejan pensando y te enganchan. Ahí sí que me quedaría otra vez, sin duda, ¡me lo he pasado genial! Es para repetir sí o sí.
Pero, y aquí viene la parte mala, también tuvimos una experiencia fea. Un día comimos paella y encontramos dos chinorros en la comida. ¡Macho, jamás me había pasado algo así! Se lo comentamos a la camarera y, en plan, ni una disculpa. Eso jode mucho, sobre todo después de lo que pagas. Y, la verdad, eso nos echó para atrás. Teníamos buen rollo con el sitio, pero ya no volveremos por eso.
En cuanto a las habitaciones, oye, estaban bien y el aire acondicionado funcionaba de maravilla. Pero nos dejaron sin llaves hasta casi las 13:30, lo que fue un poco cansado. Y el restaurante… un desastre total, lentos de narices, aunque no había ni el huevo de gente. Caro para lo que ofrecen y, por cierto, no tienen leche sin lactosa, ¡vamos, un lío! Así que lo del restaurante es un rotundo 1 en servicio.
Y si solo has ido a comer, te digo que el personal fue amable, pero la comida…precios desorbitados y porciones escasas. Una carne que te la sirven roja y cuatro patatas por 20 pavos es totalmente un timo. Y ni hablar del pollo crujiente, que en realidad son unos doritos al horno. ¡Qué vergüenza! La presentación de las ensaladas, si no estaba aliñada, tampoco ayudó.
Por otra parte, la terraza estaba bastante bien y tenía un par de vistas al mar. Pedimos un café que estuvo regular y una tostada que, si te digo la verdad, solo se salvó por el pan. Pero aquí viene la trampa: media tostada de jamón cuesta 2,10€, y la entera 5€. O sea, ¿un navajazo en toda regla? Mejor pedir dos medias y evitar el dolor, ¿no crees?
Y, por cierto, sobre el parking privado en Salambina: sí, tiene un costo adicional. Así que si piensas en llevar coche, ve preparando las monedas. ¡Sin dudas, hay que planear bien eso!
Hay opciones para cenar al aire libre en el Hotel Restaurante Salambina
Si estás buscando un lugar donde pasarla bien, el Hotel Restaurante Salambina es la movida. Este sitio de 1 estrella en Salobreña, Granada, tiene unas vistas preciosas que te dejarán con la boca abierta. Imagina desayunar ahí mientras miras el mar. ¡Una locura! Tienen varios comedores, perfectos para celebraciones, y el personal, incluido la dueña, es un amor. Te hacen sentir como en casa, ¡así da gusto!
Y ni hablemos de la comida. Este lugar es especialista en todo tipo de eventos, desde comuniones hasta bodas. En la carta tienen una variedad brutal: carne, arroces, pescados... ¡Lo que quieras! Aparte, el hotel está limpiecito y las habitaciones son súper cómodas con unas vistas que son puro relax. De verdad, nosotros estuvimos tan agusto que no queríamos marcharnos. Si no fuera por el trabajo, nos quedaríamos unos días más. Prometimos volver, ¡sin duda!
Sobre el tema de cenar al aire libre, sí, ¡hay opciones! Puedes disfrutar de la cena bajo las estrellas, lo que lo hace aún más especial. Así que si te apetece una buena cena en un ambiente chill, ya sabes que en el Hotel Restaurante Salambina tienen lo que necesitas.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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