
¿Buscas un lugar diferente para comer en Almería? Los Albardinales Restaurante Museo es el sitio. Con tres comedores para unos 80 comensales, un patio andaluz al aire libre y un museo impresionante donde te esperan más de 350 m² de exposiciones, aquí la buena vibra está asegurada. Si quieres disfrutar de una comida rica, relajarte y probar productos ecológicos y sostenibles, este lugar es una visita obligada. Además, ¡solo con tres mesas ocupadas te sentirás como en casa! Así que, si andas por Tabernas, no te lo pierdas: ¡sabores y cultura a raudales!
Los Albardinales Restaurante Museo
Horarios Los Albardinales Restaurante Museo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Los Albardinales Restaurante Museo
Dónde se encuentra Los Albardinales Restaurante Museo
¡Ey, gente! Hoy les voy a contar sobre Los Albardinales Restaurante Museo en Tabernas. Está justo en la N-340a, km 474,5, 04200 Tabernas, Almería. Este sitio está bien chido, ¡pero no esperes un 10! Le doy 4 estrellas. La comida está buena, con una presentación guapa, pero cuidado, algunos platos venían un pelín pasados de cocción. El servicio es correcto, pero no esperes que te hagan magias. Los espacios están a tono con el rollo del museo, y todo limpio, eso sí.
Te cuento que es una casa de campo convertida en restaurante, con un montón de dependencias conectadas por arcadas. Tiene tienda, museo, comedores y un patio interior muy acogedor. La decoración es rústica, con utensilios de aceite que le dan el toque perfecto. La climatización está de lujo pero la luz en la entrada podría mejorar un poco. La carta es básica, pero la calidad de los platos es espectacular. Si te gusta la carne o el pescado, ¡la has acertado aquí!
El servicio es de 10; la camarera es un encanto, siempre atenta y con detalles que hacen la diferencia. Aunque, un consejo: el tema del pan es un poco raro. Pagar 2 € por un trozo de hogaza que no pediste, pueeees, no mola mucho. Mejor incluirlo en el precio del plato directamente. En términos de comida, le doy 5 estrellas y lo mismo al servicio y ambiente. La pierna de cabrito frita con ajo es un must, y si eres veggie, hay alguna ensalada, pero no esperes mucho más.
Así que, si buscas un sitio donde comer rico, no dudes en parar en Los Albardinales. Es un lugar perfecto para disfrutar en familia, especialmente con el fuego en invierno. ¡Todo con productos ecológicos, así que se nota en el sabor! En resumen, ¡aquí es donde se encuentra todo!
Cuántos comedores tiene el restaurante y cuántas personas pueden recibir
Te cuento que Los Albardinales Restaurante Museo es el lugar perfecto para dejarte llevar y disfrutar. Cada año voy y, la verdad, es un sitio de sueño. Siempre encuentro a las mismas caras, ¡es como una reunión familiar! La comida es buenísima, el servicio es de 10 y el ambiente está a otro nivel, 200x100. Este año, por si fuera poco, le puse a mi pequeño Olivo el nombre de Aldardinales. Espero que crezca como los vuestros. ¡Gracias a todo el equipo! Prepárate porque el precio por persona ronda los 100€, pero vale cada céntimo.
El otro día, fuimos de casualidad buscando algo cerca del mini Hollywood y nos topamos con este lugar. Aunque está justo en medio de la carretera, el ambiente es increíblemente acogedor. La comida es espectacular y la atención de los camareros es tremenda. Tienen aceites de producción propia que te traen a la mesa para que los pruebes. Además, hay una tienda para comprarlos. Con un precio que va de 30 a 40€, la calidad de lo que ofrecen es total. No te olvides de salir a la terraza si no hace mucho calor, porque es preciosa.
Si estás por la zona, hazte un favor y pasa un rato, aunque sea solo a tomar una tapa y probar esos aceites. El picual y el mezcla son increíbles, y aunque el hojiblanca no es mi favorito personal, no me quejo. La carta está llena de cosas ricas. El precio por persona para una buena comida ronda 20-30€ y, te lo aseguro, cada bocado vale la pena.
Y aunque no pudimos hacer la visita guiada, el desayuno fue un auténtico lujo. Desde allí, puedes catar aceites de calidad premium y comprar un poco para llevarte a casa, incluso miel de la zona. La chica que nos atendió fue super amable, así que no dudes en preguntar por las visitas guiadas a la almazara. Tienen dos horarios, a las 12:30 y 16:00, y lo mejor es que llames para asegurarte de que hay espacio.
Por cierto, en cuanto a los comedores, tienen 2 comedores y pueden atender a un total de 80 personas. ¡Así que no te estreses por las reservas, pero mejor llama, ya sabes!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Mira, si vas a Los Albardinales, prepárate. La comida está buena, el ambiente está chido, y eso ya es un buen comienzo. No te preocupes por el aparcamiento porque hay sitio de sobra. Estuvimos un grupo de 24 personas y sí, la comida tardó un poco, pero entendemos. Al final, nos pusieron entrantes por parte de la casa, así que, al menos, la espera fue más llevadera. Pero, ojo, que aquí viene lo feo: al momento de pagar, la cosa se salió de control. Nos querían cobrar ochocientos euros largos, + el pan que no estaba en la carta y cobraban 2€. Un abuso, ¿no? Se notaba que los errores no eran casuales, más bien un intento de meter mano en la cuenta. Así que, ¿recomendarlo? Con ese rollo, ni de broma.
Ahora, si lo que buscas es calidad, ellos tienen un menú degustación que se ve bien, y con un plato principal de carne y algo para compartir, tienes más que suficiente. Además, hacen una cata de aceites buenísima, y puedes comprar los que más te gusten. El punto de la carne lo trajeron perfecto, así que, aunque todo lo demás nos dejó un mal sabor de boca, al menos eso lo hicieron bien.
La decoración del lugar es otro rollo. Tienen unas sillas talladas de olivo y vigas de madera antigua que le dan un encanto especial. Las ilustraciones sobre cómo extraer el aceite son un plus y el ambiente es lo mejor: mucha tranquilidad, con apenas tres mesas ocupadas en el comedor. Si buscas un buen sitio para comer, esto tiene su encanto, pero cuidando bien la cuenta. Ideal para una cena relajada, pero revisa cada céntimo a la hora de pagar, que no querrás salir con una sorpresa. ¡Adiós estrés y bienvenido sabor!
Es necesario hacer una reserva para comer en Los Albardinales
Y bueno, ya que estamos hablando de Los Albardinales Restaurante Museo, hay que decir que hay opiniones de todos los colores. Por un lado, hay gente que se está llevando el corazón (y el estómago) feliz después de una cata de aceites. ¡De esas veces que el personal es tan amable y atento que hasta te dan ganas de volver aunque sea solo por el trato! La calidad del producto es de aplauso, y las estrellas en las reseñas no mienten: pueden irse con una experiencia de 5 estrellas a casa.
Pero no todo es color de rosa. Imagínate tener un reservado para 24 personas y que te cobren 2€ por un pan que nadie pidió. Eso, amigo, es un síntoma de algo que no cuadra. Y para colmo, tardaron una hora en servir la comida. ¿Qué tipo de restaurante se toma su tiempo así? Además, espérate, ¡que les colaron un chuletón de más! O sea, eso ya es la guinda del pastel. Los precios, además, no son para nada económicos, sobre todo cuando un plato como la presa ibérica no es la gran cosa. La cuenta final se siente como un puñetazo en el pecho.
A pesar de todo, dicen que el aceite de oliva que tienen aquí es de lo mejorcito del mundo. Oro del Desierto, lo llaman. Y si vas, no te puedes ir sin probar la pipirrana del desierto, ¡que es un entrante que te dejará con ganas de más! El sitio tiene su encanto, los precios son un poco más altos que lo que verías alrededor, pero lo que comes y cómo te atienden hacen que valga la pena.
Ahora, sobre el tema de las reservas: sí, con tanta gente hablando bien y mal, lo mejor es llamar antes si quieres asegurarte un lugar y no quedarte con las ganas de comer aquí. Evita esos momentos incómodos y asegúrate de disfrutar al máximo tu visita a Los Albardinales. ¡Que no te cuenten!
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante
Cuando pasas por Los Albardinales, ya puedes imaginar que estás a punto de vivir algo especial. En este restaurante-museo que está en la N-340a, km 474, 5, en Tabernas, Almería, todo invita a disfrutar. La experiencia empieza con una degustación de aceites de oliva que ni te imaginas: es un festival de aromas y sabores que no se olvidan fácilmente. La calidad de sus aceites es top, así que no dudes en darte un capricho. La comida también está en un nivel alto: con una valoración de 4 estrellas en este aspecto, y el ambiente y servicio alcanzando las 5 estrellas, la cosa va en serio.
Si estás de paso, como yo, te puede dar un poco de pena no poder quedarte a comer. Pero, oye, una botellita de su aceite de oliva es un must. Te aseguro que es super mega delicioso, y eso que solo lo probé. El local es una belleza, con su antigua almazara adaptada y llena de historia, perfecta para que la experiencia se vuelva memorable. Y si te animas, degusta algunas tostas con su famoso ajoblanco antes de que llegue lo fuerte.
La comida en Los Albardinales es un rollo gourmet pero sin pretensiones. Desde que entras, el trato es insuperable: tanto el personal como el dueño son super amables y profesionales. Si decides pedir el menú degustación, prepárate para disfrutar de platos bien cuidados. Un plato de espaguetis o una pierna de jabalí para compartir entre parejas, con postres que seguro darán que hablar. Comida de calidad y un buen vino ecológico para acompañar. Así que, ya sabes: si te cruzas en esta zona, no dudes en parar. La comida es, en general, de sabores intensos y bien presentada, pero también hay opciones para los más pequeños, porque aquí todo el mundo tiene su momento.
Así que, ¿qué tipo de comida se sirve en el restaurante? Pues mezclan lo tradicional con lo moderno, sirviendo desde ensaladas frescas llenas de ingredientes top hasta carnes bien hechas como el entrecot. Todo con ingredientes de la tierra, sobre todo el famoso aceite de oliva que puedes catar mientras esperas. Así que, asegúrate de dejar un hueco para volver a probar todo lo que quedaste por probar. ¡Te va a encantar!
Se utilizan ingredientes ecológicos y sostenibles en los platos del menú
Y ya te digo, Los Albardinales es un lugar que no te puedes perder. La experiencia es de 5 estrellas en todo: la comida está brutal, la atención es de primera y realmente te sientes como en casa. La decoración es chula, no te esperas que al entrar por esa carretera encuentres algo así. Tienes el combo perfecto: no solo comes bien, sino que te diviertes. Y hay que destacar la cata de aceites en la almazara, que está de locos. ¡No dejes de probarla!
La comida en general es un 10, aunque a veces tardan un pelín en servir. ¡Paciencia, que vale la pena! Eso sí, ojo con el pan, que no está en la carta y te lo cobran. Un detalle que deberían mejorar, porque no es de recibo que te salgan con eso. Y aunque el ambiente es genial, hay que tener en cuenta que el precio puede subir, alrededor de 20-40€ por persona dependiendo de lo que le eches al plato.
Por otro lado, el lugar tiene un encanto especial. Es un local que está un poco alejado, pero cuando llegas y pruebas la carnes o los postres, te olvidaras de cualquier inconveniente. El personal es de 10 y están en todo, así que si quieres disfrutar, ¡esto es lo tuyo! Y no olvides que hacen productos de calidad, como ese aceite que no puede faltar en tu casa.
Sobre tu pregunta de los ingredientes, sí, suele haber un enfoque en usar productos ecológicos y sostenibles. Así que no solo comes rico, sino que también apoyas prácticas responsables. ¡Es un win-win total! Recomendadísimo.
El restaurante cuenta con un área al aire libre
Así que estamos hablando del Restaurante Los Albardinales, un lugar que de verdad se lleva las cinco estrellas. Te recibe con un ambiente acogedor donde no solo comes rico, sino que también pillas un poco de historia sobre la extracción del aceite. Y ojo, que si vas sin reserva, como nosotros, puedes tener suerte, pero mejor asegurarte y reservar. La comida, por cierto, estaba toda riquísima y el precio está acorde con lo que ofrecen, bastante justo.
Fui con un grupo de amigos y todos quedamos encantados. Todo lo que pedimos estaba delicioso, pero el helado de oliva fue la locura. La atención de la camarera fue de primera, así que no hay nada que criticar. Sin duda, un sitio que se anota en la lista para volver. Y si te gusta probar diferentes sabores, el menú de degustación es una buena elección; no te pierdas el pâté de oca en vez del queso, ¡esto es un must! Y si quieres un buen vino, opta por el blanco de la casa, que no decepciona.
Un par de pegas, eso sí. Hay que estar atentos; un grupo de 24 personas tuvo problemas con los platos y bebidas que no habían pedido. Eso, la verdad, no es lo correcto. Pero vamos, que no todo es malo, porque en general, el espacio es tranquilo y el personal muy profesional. ¡Ah! Y si te gusta el jabalí, ¡ni lo dudes! La pierna que sirven es una auténtica delicia.
En cuanto a la visita al museo, genial. Hace falta un poco de tiempo, pero te dan un recorrido que vale cada euro. Sobre el aire libre, el sitio tiene su parte externa para disfrutar de la comida al fresco, así que si el clima acompaña, ¡mejor aún! Es un lugar que realmente tiene de todo y que vale la pena visitar.
Cuánto espacio ocupa el museo dentro del restaurante
Y ya que estás por la zona, te cuento que Los Albardinales Restaurante Museo es un lugar que no te puedes perder. Situado en la N-340a, km 474, 5, 04200 Tabernas, Almería, te va a dar ganas de quedarte más de una hora, entre los platos riquísimos y toda la historia que hay por ahí. Este sitio no es solo un restaurante; es como una cápsula del tiempo donde disfrutas de buen comer mientras te empapas de un poquito de cultura.
La comida es lo que realmente te va a hacer volver. Tienen desde tapas clásicas hasta platos muy bien elaborados. Todo preparado con cariño, como en casa, ya sabes. Y no solo eso, la gente que trabaja allí te hace sentir como si estuvieras en la mesa de un amigo. Te cuentan de dónde viene cada plato mientras te lo sirven. ¡Menuda buena vibra!
Y ahora, si te gusta la historia, esto es una joya. El restaurante alberga un museo que te enseña sobre la cultura local y el cine del oeste. Es una pasada ver todo lo que han recopilado. Pero, ¿cuánto espacio ocupa el museo dentro del restaurante? Pues para que te hagas una idea, no es un rincón pequeño que te pasa desapercibido; ocupa aproximadamente 300 m². Así que, entre bocado y bocado, te puedes dar una vuelta y quedarte alucinado con las exposiciones. ¡No hay excusa para no pasarte!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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