Mesón «La Fabriquilla»

Mesón La Fabriquilla

¿Buscando un lugar donde comer bien y disfrutar de la naturaleza? Mesón "La Fabriquilla" en Láujar de Andarax es tu sitio. Este restaurante está justo a la orilla del río Andarax, ideal para empezar tus excursiones por la zona. Te va a encantar probar las carnes a la brasa de encina, ¡te las preparan justo delante de ti! Con un ambiente rústico y acogedor, seguro que quedarás satisfecho con nuestra comida casera y los clásicos como las patatas y los ricos postres como el pan de calatrava. Y ojo, ¡mejor reserva tu mesa para no quedarte sin sitio!

Mesón "La Fabriquilla"

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 492 Reseñas
Dirección: Paraje del, Carr. Nacimiento, S/N, 04470 Laujar de Andarax, Almería
Teléfono:

Página web

Carta

Mapa Ubicación Mesón 'La Fabriquilla'

Dónde se encuentra el Mesón "La Fabriquilla"

¡Ey, compis! Si estáis buscando un lugar donde flipar con comida rica, no podéis dejar de ir al Mesón "La Fabriquilla". Este restaurante tiene un salón amplísimo, con un rollo rústico que te hace sentir en casa. Y esa chimenea, ¡buf! El ambiente es perfecto para relajarse mientras te pones las botas a base de comida casera. Los platos son una delicia y, si no lo sabíais, tienen auténticas joyas como el plato alpujarreño. Ah, y la bebida viene con un aperitivo, así que ya estáis preparados para disfrutar desde el primer sorbo.

Tenéis que tener en cuenta que la cosa se pone seria con las reservas. Si no llamáis antes, podríais quedaros sin mesa, y eso sería un gran fail. Además, es un sitio ideal para hacer la ruta hidroeléctrica antes de sentaros a comer tranquilamente. Después de un buen paseo, ¡no hay nada como una buena comida!

Hablando de comida, la carta tiene de todo: carnes, pescados y platos típicos. Por cierto, ¡no olvidéis que aquí se paga solo en efectivo! Y aunque a veces parece que les falta un pelín de personal, la cerveza Nevada y esas migas que hacen son imperdibles. De los postres, la leche frita y la tarta Red Velvet son de otro mundo. Así que, si vais, tomáoslo con calma y disfrutad del rollo.

Y aquí va el dato clave: el Mesón "La Fabriquilla" está en Paraje del Carr. Nacimiento, S/N, 04470 Laujar de Andarax, Almería. Un sitio al que, con esas vistas y la comida, queréis llevar a toda la familia. Además, no hay cobertura, ¡así que desconectas del mundo por un rato! Pasadlo bien y, ¡no olvidéis reservar!

Cuál es la especialidad del restaurante

Mira, La Fabriquilla es un sitio que tiene su encanto. Yo estuve comiendo allí con mi abuelo y la verdad que bastante bien. 4 estrellas para ellos. El lugar es muy acogedor, y los camareros están encima de ti, lo que se agradece. Eso sí, la comida podría tener un punch extra de sabor, pero, en general, salimos contentos. El precio, entre 40 y 50 pavos por persona, está bien para lo que ofrecen.

Ahora, si te gusta la olla de trigo, ¡estás de suerte! Hay un par de críticas subiendo la nota a 5 estrellas. La atención es buena, y el vino de la zona está de locos. Con el tapeo barato, a 2.5 euros, no puedes quejarte. Esas cosas son un billete seguro en un mundo donde todo sube de precio.

Aunque, ojo, que la carne está muy buena, especialmente si pides parrillada. Ya sabes, en la carta no dice que lleve guarnición, pero cuando te llega, ¡vaya sorpresón! Eso sí, dejan los pimientos y setas ocupando la mitad del plato. Pero, la buena noticia es que también tienen un par de postres caseros que están tremendo. No olvides el vino, porque realmente le da un toque.

Por cierto, este restaurante es especialista en carnes a la brasa, migas y el famoso plato alpujarreño. Siempre me han dejado satisfecho, y el precio nunca me ha parecido descabellado. Solo un pequeño consejo: ¡lleva efectivo! Porque, sinceramente, el que se pase con la tarjeta va a tener que quedarse fregando platos por la falta de cobertura .

Para rematar, si tienes pensado ir un domingo, prepárate porque se llena, como un comedor abarrotado de gente. El trato, generalmente amable, pero si te toca un mal día, podría no ser lo mejor. La comida sigue buena, muy local y a un precio razonable, así que sigue siendo recomendable.

En cuanto a la pregunta del millón, ¿cuál es la especialidad del restaurante? Sin duda, las carnes a la brasa, junto con las migas. Si te pasas por ahí, no puedes irte sin probarlas. ¡Ya me contarás!

Qué tipo de carnes se ofrecen en el menú

Ya te digo, La Fabriquilla es un sitio que no te puedes perder si andas por Laujar de Andarax. Tiene 4 estrellas y las tapas están de muerte. Si vas en festivo, más te vale reservar porque se llena hasta los topes. El único pero es que no puedes pagar con tarjeta, así que ve con efectivo en el bolsillo. El entorno es una pasada, ideal para hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza.

El ambiente es súper acogedor y seguro que mantendrán todas las medidas anticovid. La comida está buenísima y el trato es genial, de esos que te hacen sentir como en casa. Asegúrate de reservar porque es un lugar muy concurrido. Por unos 20-30 € por persona, comes de lujo. ¡Ojo!, asegúrate de llevar efectivo porque ya ves que la cobertura aquí brilla por su ausencia.

Y si te mola la carne, estás de suerte. Este sitio es perfecto para comer carne de calidad, con una relación calidad-precio genial. Hacen las carnes a la brasa, lo que les da un sabor impresionante, y también tienen platos típicos de la zona, como el plato alpujarreño y las migas con tropezones. Y si vas con niños, no te preocupes, tienen menú infantil. Así que sí, después de una caminata, es el plan ideal.

En resumen: La Fabriquilla es un rincón privilegiado en la Alpujarra almeriense, con un trato familiar y comida abundante y buena. Vas a querer volver, ¡te lo aseguro!

Las carnes se preparan en el lugar

Y mira, si vas al Mesón "La Fabriquilla", que sepas que hay que reservar para los fines de semana o días festivos, porque se llena de gente. Está en un rincón bastante chulo, justo en el área recreativa ideal para parar a reponer fuerzas tras una ruta. Así que si has estado dándolo todo, este sitio viene de perlas para chafar un rato y reponer energías. La comida no es nada del otro mundo, pero por el precio que manejan, está bien para lo que pagas. El servicio, ojo, es el punto fuerte: camareros muy atentos, serviciales y simpáticos.

Dicho esto, he tenido mis altibajos aquí. El calamar en aceite que pedimos estaba pasable, pero la aguja que trajeron se notaba que era congelada y malísima. Así que por ahí, hay que tener cuidado. En general, es un lugar que cumple su función, no es caro y la comida da la talla para el precio. Pero si no eres de estómago fuerte, es mejor darle una pensada antes de pedir, porque varios han tenido mala experiencia y acabaron con problemas de barriga tras comer allí, incluida la carne en ajillo y las patatas a lo pobre, que han dejado claro que no eran de fiar.

Y ojo con el tema de las tarjetas, que aquí no cobran con ellas. Eso me parece un fallo garrafal, sobre todo si llamas para reservar y no te avisan. Sobre el tema de las carnes, parece que no se preparan en el lugar, y puedes terminar con algo frío y sin sabor, como varios han mencionado. Así que si decides darle una oportunidad, ya sabes, ve con cuidado y no te sorprendas si no es la mejor experiencia gastronómica de tu vida.

Qué ambiente se puede esperar en el Mesón "La Fabriquilla"

La verdad es que hablar del Mesón "La Fabriquilla" es un poco como jugar a la ruleta. Por un lado, hay quien dice que es un rincón con encanto, una antigua "fábrica de luz" que se ha convertido en restaurante. Pero cuando te sientas a la mesa, la cosa cambia. Te cuentan que la comida es tradicional y muy apegada a la zona, aunque, sinceramente, he probado cosas mejores en mi casa. De hecho, yo le daría un 1 estrella a la experiencia porque el salmorejo sabía solo a ajo, y la ternera no tenía nada de gracia, como si le hubieran echado agua en lugar de salsa. Además, el arroz con leche parecía una piedra, servido con medio litro de anís, que ya era la guinda del pastel. Todo esto con un servicio que deja mucho que desear, los camareros apenas son amables y ni siquiera aceptan pago con tarjeta. Un desastre.

Y lo peor de todo es que tenía ganas de postre, pero parece que el chico que lo atendía estaba más ocupado con los cafés que en atendernos. Así que, al final, nos quedamos con las ganas. Queda claro que a pesar de estar lleno de gente, no volvería por lo que me costó, que era entre 20 y 30 € por persona, pero no merece la pena pagar eso por una comida que podría hacer yo mismo en casa. No hay nada especialmente destacable y con ese servicio, mejor irse a otro lado.

Ahora, si hablamos de ambiente, pues ahí tienes un lugar que intenta ser acogedor, pero en cuanto empieza a llenarse, ya te digo que se puede volver un poco oscuro y abarrotado. La mayoría de la gente parece aceptar la espera por la comida porque, al parecer, hay que tener paciencia. Aunque no puedo evitar pensarlo, deberías estar preparado para lidiar con el ruido y la falta de atención. Si decides ir, mejor hazlo a las 13:30 en vez de a las 14:30, porque, si no, podrías quedarte esperando. Al final, claro, el lugar tiene su encanto, pero con todo lo que estás pagando, esperas algo más que solo un decorado bonito.

Qué platos clásicos se pueden encontrar en el menú

Lo de La Fabriquilla ha sido un desastre, la verdad. El otro día, un grupo de amigos y yo llegamos con ganas de probar algo nuevo, pero al buscar en la web, ponía que estaban cerrados. ¡Sorpresa! Al llegar, estaban abiertos, pero tuvimos que esperar un buen rato antes de que algún camarero nos hiciera caso. Diez minutos esperando y había un montón de mesas vacías. Al final, decidimos irnos, porque no está bien que te dejen colgado así. La atención al cliente necesita ser prioridad, o la gente se desanima y se va.

Ayer, por otro lado, fue aún peor. Fui a comer con la familia y solo puedo decir que no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Pedimos carne al ajillo con patatas a lo pobre y, madre mía, hoy estamos todos _retorcidos_ del dolor. Lo peor es que somos cuatro personas con el mismo problema, y todo indica que fue por esa carne. ¿De verdad no chequean la frescura de sus platos? Hay que cuidar más a los clientes si quieren que vuelvan. Yo, la próxima vez, mejor me llevo un bocadillo al parque.

Pero no todo es negativo. Recuerdo una vez que fui en julio, ¡ese día fue genial! La terraza, con una brisa de lujo, y un entorno en medio de la naturaleza. Comimos de tapas y el precio fue bastante decente. El camarero fue supermajo y, después de comer, encontramos una poza donde remojarnos. De esos días que se quedan grabados. Pero, ojo, que parece que el servicio no es siempre igual. Hay que tener cuidado, porque parece que te juegan una mala pasada.

Hablando de comida, si decides jugártela y probar, hay algunos platos clásicos que deberías tener en cuenta. Tienen migas con tropezones, que dicen que están brutales, y por supuesto, esos filetes de ternera a la brasa que, si están bien hechos, tienen que estar de vicio. También, no olvides preguntar por las patatas a lo pobre, que a algunos les encantan. Pero ya sabes, si al final decides ir, ve preparado y ¡ojalá todo esté a la altura!

El restaurante ofrece opciones de comida casera

Te cuento que el Mesón "La Fabriquilla" es un lugar del que he oído de todo. La idea de cenar ahí suena genial, pero, amigo, no todo lo que brilla es oro. Tuve una decepción monumental cuando estaba a punto de casarme allí. Tenía todo organizado, menús y demás, y a un mes de la boda, me dicen que han cerrado. Sí, con palabras amables, pero eso no quita la decepción. Comida: 3, Servicio: 2, Ambiente: 2. O sea, ¡qué mal rollo!

Luego, hay gente que ha ido y dice que la comida alpujarreña está de lujo, y que el equipo de camareros es muy atento. Pero el dueño, un chaval delgado de unos 35 años, parece que se lleva todos los puntos negativos. Tuve una experiencia rara con él que me dejó un sabor agridulce. Resulta que no puedes pagar con tarjeta, y yo sin saberlo, así que me tuve que hacer un viaje a buscar efectivo. Pero el tipo ni se molestó en disculparse ni en ofrecer un simple refrigerio. Cero empatía. Así que, aunque el lugar tiene su encanto, la atención... un desastre.

La verdad es que el servicio suele estar entre malo y muy malo. La sensación de estar buscando al camarero es lo peor. Parece que intentan abarcar más mesas de las que realmente pueden. La comida no es espectacular, pero está bien. El sitio tiene su rollo, pero con ese servicio que desanima, dudo que vuelva. Menos mal que hay opiniones buenas también, como esa vez que unas amigas me llevaron. El sitio es pintoresco de narices, y la comida de lo más rica, con un toque tradicional y esas carnes a la brasa que arrasan. Los gurullos con caracoles y conejo son la bomba.

Ahora, si te preguntas si el restaurante ofrece opciones de comida casera, sí, lo hacen. Tienen platos tradicionales que te transportan a la cocina de la abuela, aunque hay que tener cuidado. Después de mi experiencia, me quedo con que es mejor probar y ver, pero a veces, uno se lleva sorpresas, y no siempre son buenas. Resérvate un domingo o festivo si decides ir, porque parece que siempre están a reventar. Pero ya sabes, ¡ve con precaución!

Qué postres son recomendables en el Mesón "La Fabriquilla"

Tienes que pasar por el Mesón 'La Fabriquilla' en Laujar de Andarax. Este lugar es un auténtico hallazgo. La atmósfera es cálida y acogedora, el personal es un encanto y la comida, madre mía, ¡es de otra galaxia! Si te apetece unas buenas raciones de tierra andaluza, aquí lo encontrarás. Desde las tapas más sabrosas hasta platos más contundentes que te dejarán más que satisfecho.

Hablando de la comida, no puedes dejar de probar sus pescados frescos. Te lo digo en serio; están tan bien preparados que se deshacen en la boca. Además, los guisos que tienen son de esos que te hacen sentir en casa, con un toque de abuela que no te esperabas. Y si eres de carne, tampoco vas a salir decepcionado, porque el cordero y la ternera que sirven aquí son pura delicia.

Y, ojo, que no todo es comida salada. Para rematar la faena, no te vayas sin probar los postres. La tarta de queso y la mousse de chocolate son de otro nivel, pero si quieres algo tradicional, el flan casero no se queda atrás. De verdad, si te gusta el dulce, estos postres son la guinda del pastel.

Así que ya sabes, si alguna vez estás cerca, vete a 'La Fabriquilla' y disfruta de una buena comida. La calidad y el trato que te dan hacen que quieras volver una y otra vez. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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