Palacete María Rosa

Palacete María Rosa

¡Ey, viajeros! Si buscas un buen lugar para desconectar, el Palacete María Rosa es tu sitio en Baños de la Encina, a solo 50 km de Jaén. Este hotel de 3 estrellas ocupa un pedazo de historia del siglo XVI y combina su vibe rústico con una decoración moderna. Tendrás habitaciones cozy, con baño privado y todo lo que necesitas para relajarte. Su restaurante no se queda atrás, ¡con un menú diario y unas tapas de lujo! Además, está cerquita del Castillo de Burgalimar, así que tendrás plan para dar y regalar. Venga, que no te lo cuenten, reserva ya y disfruta de un viaje a lo grande.

Palacete María Rosa

·Hotel de 3 estrellas
Valoración media: 4,2
Opiniones: 475 Reseñas
Dirección: C. de la Trinidad, 25, 23711 Baños de la Encina, Jaén
Teléfono: 722 65 69 29

Mapa Ubicación Palacete María Rosa

Dónde se encuentra el Palacete María Rosa

¡Venga, que te cuento lo del Palacete María Rosa! Este hotel de 3 estrellas está en un antiguo palacete que lo han restaurado de lujo, conservando el rollo histórico y rural, pero con todas las comodidades modernas que necesitas. Imagínate, buen aire acondicionado, baño moderno y esos cristales aislantes que hacen que el ruido se quede fuera. La ubicación es top, en pleno casco histórico de Baños de la Encina, así que si te gusta pasear y descubrir el pueblo, estás bien servido. Además, tienes sitio para aparcar sin problemas en las calles cercanas.

El servicio al cliente es super eficaz y muy agradable, no te sentirás como un extraño. Ahora, el desayuno en la terraza interior está bien, pero la verdad, es un poco "caro" para lo que ofrecen. La variedad no es la bomba, pero el ambiente es agradable. Perfecto si vas de vacaciones con amigos, en pareja o lo que sea.

Hablando de experiencias, tengo un amigo que probó el menú del restaurante del Palacete y dice que fue fantástico. ¡Platos bien presentados y deliciosos! Parece que los nuevos dueños le están poniendo mucho cariño al lugar, así que vale la pena visitarlo.

Pero no todo es oro, ¿eh? Una habitación llamada El Pescador no le hizo mucha justicia. Era estrechita y un poco claustrofóbica, sin armario así que tenías que dejar la ropa en unas perchas. Y lo peor, que cuando el vecino usaba la cisterna, ¡se escuchaba todo! A veces es un poco lotería, pero el hotel en general tiene su encanto.

Entonces, ¿dónde está el Palacete María Rosa? Fácil: en la C. de la Trinidad, 25, 23711 Baños de la Encina, Jaén. Si te animas, puede que encuentres un buen plan para tus próximas escapadas. ¡Nos vemos!

Cuántas estrellas tiene el hotel Palacete María Rosa

Te cuento que el Palacete María Rosa es un lugar que vale la pena descubrir. ***Está en el corazón de Baños de la Encina, en una callecita del casco antiguo***, así que ya te imaginas lo bonito que es. Aunque solo estuve en el restaurante, el lugar tiene un encanto especial. La atmósfera está increíble, ¡y ni mencionar ese patio interior ajardinado que es un auténtico relax! Ideal para una comida en grupo o en familia, sin duda.

La carta del restaurante tiene un toque de la tierra. Puedes probar carnes de caza como ciervo y perdiz, que son lo típico de la zona. Además, tienen una pequeña pero buena variedad de vinos, así que puedes elegir entre blanco, tinto o espumoso para acompañar tu comida. Todo el mundo que ha estado allí habla maravillas del servicio; se nota que hay ganas de atender y cuidar al cliente, y esto siempre mejora la experiencia.

El lugar se siente acogedor y a pesar de ser un hotel de 3 estrellas, la calidad no se queda atrás. La comida está más que buena y los precios no son para llorar. Eso sí, si quieres desayunar bien, ten en cuenta que quizás se te pase un pelín el presupuesto, pero realmente vale la pena. Ah, y si estás pensando en ir en grupo, ¡no dudes en hacerlo! Es un sitio donde te atenderán como a un rey.

En resumen, si buscas un plan bonito y una buena cena en un entorno maravilloso, el Palacete María Rosa cumple con creces. Y para que lo tengas claro: ***el hotel tiene 3 estrellas***, pero la experiencia te hará sentir como si tuvieras un par de ellas más.

De qué siglo es la historia que ocupa el Palacete María Rosa

Mira, el Palacete María Rosa es un hotel de 3 estrellas que está en un sitio tranquilo. Fui con dos amigas el domingo pasado y la comida fue excelente, de verdad. Los platos eran abundantes y super ricos. Además, Lidia, nuestra camarera, nos dio un servicio de diez. La chica era pura simpatía, se notaba que le gusta su trabajo. La localización también se lleva un 5, porque en esta zona te olvidas del bullicio y te relajas totalmente.

Ahora, no todo es perfecto. Las habitaciones son cómodas, pero el tema del ruido fue un problemita. Los niños corriendo y golpeando puertas hasta la medianoche no nos dejaron dormir bien. El desayuno es más bien básico: café, zumo y tostadas por 7€, aunque me sorprendió que cobrasen 2,5€ por un pan adicional. Por eso, si cuidaran esos detalles, sería un lugar mucho más agradable.

Por otro lado, también hay que decir que el personal es muy amable. Tuve una habitación limpia, con una decoración bonita y la cama muy cómoda, así que en ese aspecto me llevo un muy buen recuerdo. La ubicación es genial, y el ambiente es relajado; ideal para una escapada. ¡Ah! Y me encantó el restaurante de la planta baja, donde el encargado, Pepe, se portó de lujo. La comida sigue siendo una de sus grandes fortalezas.

Para rematar, el día que estuve, ocurrió un apagón, y aunque fue un caos, el hotel se portó genial, manteniendo todo limpio y bien cuidado. ¿Y la historia del Palacete María Rosa? Se cuenta que es del siglo XIX, así que ya ves, está cargado de historia y encanto. Aprovecha y visítalo, que como dices, el castillo y la ermita que hay cerca son un planazo. ¡A disfrutar!

Qué tipo de ambiente ofrece el Palacete María Rosa

Mira, empecemos por lo que no se puede perdonar. Palacete María Rosa, ese sitio en Baños de la Encina, te deja con ganas de salir corriendo. Una estrella y ya sabes por qué. Nos dieron una habitación sucia, sin agua caliente y con una calefacción que no funcionaba. La solución fue un calefactor diminuto que apenas daba calidez. ¿Y la intimidad? Olvídate, porque el baño no estaba separado, así que si tenías que hacer tus necesidades, ¡todos en la habitación lo podían ver! Y no hablemos del trato de la encargada, que fue de lo peor. Vamos, que es una experiencia para NO repetir.

Ahora, si hablamos del restaurante, ¡ahí sí que las cosas cambian! Un 10! La comida estaba de lujo, la atención fue de esas que te hacen sentir en casa y el ambiente del lugar era super especial. Este sitio se merece una buena mención, sobre todo si vas en grupo. Te juro que quedas encantado con el trato y el sabor de los platos.

Y ya pa' cerrar, hay que reconocer que no todo es malo. Hay quien ha tenido una experiencia acogedora y encantadora. Las habitaciones son limpias, luminosas y están bien equipadas. Tiene aire acondicionado, televisión y unas camas que son un sueño. El desayuno en el patio con el sonido del agua y el canto de los pájaros... ¡Eso sí que suena chido!

En resumen, si buscas paz y desconectar del ajetreo, el Palacete María Rosa puede ofrecerte un ambiente tranquilo y encantador. Las habitaciones son nuevas, el servicio es muy profesional, y con un poco de suerte, te encontrarás con personal amable como Fernando, que se encarga de que tus mañanas empiecen bien. Así que, ya sabes, si te decides a ir, asegúrate de evitar el lío de la habitación y disfruta del buen menú en el restaurante.

Las habitaciones del hotel tienen baño privado

Ya te digo que el Palacete María Rosa es un sitio con un encanto brutal. Te vas a encontrar un edificio antiguo con una fachada que te roba el aliento y, cuando entres, verás que el interior es modernito y coqueto. Está superlimpio, todo cuidado con cariño, y te aseguro que el personal es absolutamente maravilloso. No puedo dejar de mencionar a Mercedes, que es un encanto y una gran profesional; siempre te recibe con una sonrisa y hace que tu estancia sea mucho más agradable. ¡Felicidades a este hotel por tener a alguien como ella en el equipo!

Si viajas en grupo o en pareja, aquí encontrarás lo que buscas: habitaciones amplias y cómodas, y aunque hay algún pequeño detalle a mejorar (como la insonorización), lo compensan con su localización y ambiente tranquilo. Las instalaciones son muy bonitas, conservando esos muretes y forjas que le dan carácter. Por solo 6,5 €, tienes un desayuno de escándalo: zumo de naranja natural, tostadas con tomate y, por supuesto, jamón; ideal para empezar el día con energía. Desgraciadamente, no tenían cena ni comida cuando fuimos, pero si te gusta el ambiente de la zona, ya verás que hay muchas opciones cercanas.

Ten en cuenta que, si te animas a visitarlos, las habitaciones están más que bien: amplias, cómodas y con un estilo bonito. Lo único a tener en cuenta es que el baño no tiene la mejor privacidad, ya que está abierto por arriba y hay huecos en la puerta corredera, así que si no vas solo, ¡tómatelo en cuenta! Aún así, es un sitio muy acogedor, perfecto para esos viajes en los que buscas estar tranquilo y disfrutar sin gastar una fortuna.

Y para responder a la pregunta que muchos se hacen: las habitaciones sí tienen baño privado, aunque ya sabes que el tema de la privacidad es un pelín complicado. Pero, en resumen, la experiencia es bastante grata y seguro que pasas un buen rato allí. ¡Anímate!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante del hotel

Por donde lo mires, el Palacete María Rosa es un lugar que tiene su encanto, pero hay que ir con los ojos bien abiertos. Hablando de su restaurante, la cosa se complica un poco. Sí, es cierto que la comida puede estar rica y todo, pero te vas a quedar con cara de “¿y esto es lo que pagué?” porque los precios son exagerados. Un mosto a 3€ y seis rebanadas de pan a 7€. En total, acabamos pagando 22€ y, sinceramente, nos quedamos con hambre. ¡Una pena no haber sacado fotos para mostrarlo!

Ahora, si buscas un sitio donde llevar a tu mascota, aquí te lo ponen fácil. El alojamiento es pet-friendly de verdad, y sin que te claven más si tu perro es un san bernardo o un chihuahua. Merche, la que nos atendió, fue un amor. Nos acomodó en la habitación El Molino con terraza, y desayunamos en el patio sin ningún drama. El edificio tiene un rollo precioso, rehabilitado con cariño, y no estás en medio del ruido del pueblo. Para un viaje en grupo o en pareja, la ubicación está bastante bien y es tranquilo.

Pero ojo, no todo es perfecto. La habitación El Pescador fue un pequeño desastre, la puerta corredera de cristal del baño te dejaba al descubierto, y el colchón era tan blando que te hundías. Y por último, el tío que estaba en recepción podría mejorar en el trato al cliente; no había mucha simpatía ahí. El sitio está bien para relajarte, pero hay detalles que podrían mejorarse.

En cuanto a la cocina del restaurante, lo que he escuchado es que tienen un menú del día que lo peta, y el ambiente es bastante acogedor. Así que, si decides quedarte a comer, mejor ir a pela el dinero en ese menú, porque lo demás parece que no vale tanto la pena. En resumen, ve con cuidado con lo que pides y asegúrate de disfrutar de la buena atención que ofrecen, como la de Juanito en la cafetería.

El restaurante del Palacete María Rosa tiene un menú diario

Así que, metiéndonos ya en el Palacete María Rosa, tengo que decir que el ambiente es bastante tranquilo. Estuvimos comiendo en su terraza, un sitio super agradable. El personal, la verdad, muy atento y servicial. Pero aquí llega el pero: la comida estaba bien presentada y con buen sabor, pero se sentía escasa. Para que te hagas una idea, de una ración de solomillo, el 70% eran patatas y el resto, tres tristes piezas de solomillo. Para 4 personas, tuvimos que pedir 6 raciones para poder comer algo decente. Por cierto, 4 rebanadas de pan por casi 7€... ¡ahí lo dejo!

Pasando un poco lo malo, el sitio tiene su encanto. Si buscas algo bonito para pasar el rato, lo encuentras aquí. Pero no te engañes, la relación cantidad/precio es de las peores que he visto. Unas chuletas donde no había casi carne por 16€, y una rodaja de melón a 5€... ¡en serio! La calidad del servicio estuvo bien, algunos camareros geniales, pero otros no tanto, con un trato que dejaba mucho que desear. Total, un 1 sobre 10 en cuanto a experiencia, a pesar de que el lugar era lindo.

Ahora, al grano: sobre el menú del restaurante del Palacete María Rosa, parece que no es lo más indicado. Al menos, yo no vi un menú diario marcado en la carta, y lo poco que pedimos fue bien caro y en porciones muy pequeñas. Es una pena porque el lugar tiene potencial, pero si te interesa comer, te aviso para que vayas preparado para soltar una buena pasta.

Qué atractivos turísticos se encuentran cerca del hotel

Totalmente merecía la pena nuestra escapada a Baños de la Encina. Estuvimos unos días en este pueblito que, mira, es un auténtico encanto. Minorías a la vista, porque no lo conocéis, gente, ¡os lo recomiendo al 100%! La casa rural donde nos alojamos moló un montón, pero el día que llegamos, mientras estábamos de paseo, nos topamos con el Palacete María Rosa y nos llamó la atención. Tenía un rollo muy chulo que no pudimos resistir.

El restaurante ahí es bastante coqueto, y el camarero que nos atendió se pasó de amable, de esos que realmente te hacen sentir bienvenido. Mi mujer y yo nos pusimos las botas con unos platos que sonaban de lujo: alcachofas con jamón, calamar a la andaluza, secreto y chuletillas de cabrito, acompañados de pan, una cerveza y un vinito ribera. Eso sí, prepárate porque la broma se subió a 89€. Si te mola la calidad del servicio y la buena comida, puede que lo perdones, pero si tu bolsillo grita, igual quieres pensártelo.

La habitación del hotel era pequeñita, pero estaba tan bien decorada y aprovechada que ni te enterabas. Tenía una terraza que era un encanto total. Fuimos en pleno entresemana y cenamos de maravilla, solo nosotros y el personal, que se portó genial. Todo estaba limpio y correcto, con ese toque antiguo que combina perfectamente con el diseño moderno. Ya te digo, el lugar es precioso.

Y vale, para quienes se preguntan por los atractivos turísticos en los alrededores, tenéis que saber que este hotel está en una ubicación estratégica. Casi a la puerta de varios puntos de interés en Baños de la Encina, así que si te suenan los castillos, las rutas de senderismo o la historia viva en cada esquina, sabes que no te vas a aburrir. Nos encantó la estancia y, sin duda, volvemos.

A qué distancia se sitúa Baños de la Encina de Jaén

Así que, te cuento sobre el Palacete María Rosa. La verdad, es un hotel de 3 estrellas en el que puedes descansar bien, pero no todo es color de rosa. Las habitaciones están nuevas y modernas, lo cual mola, pero a nosotros nos tocó una justo encima de la cocina. Así que imagínate, hasta que no terminaron de recoger los platos de la cena, no hubo manera de dormir tranquilo. El ruido era un poco insoportable.

En cuanto al restaurante, la comida es muy buena, la verdad. Los platos nos dejaron un buen sabor de boca. Pero el servicio… uff, eso es otra historia. Había tanta gente que parecía un festival y, claro, solo había dos camareros para atender a todos. Te puedes imaginar, ¿no? Iban a mil por hora y aun así tardaban un montón en atender. Eso sí, si lo que buscas es un ambiente romántico, se lo puede perdonar un poco.

En general, la ubicación está bien, ni muy cerca ni muy lejos. Ideal para hacer algo con amigos o en pareja. Hablando de distancias, Baños de la Encina está a unos 50 km de Jaén, así que no está mal para una escapada rápida y disfrutar del entorno. En resumen, es un sitio decente, pero con algunas cosillas que mejorar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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