Restaurante Horno de Salvador

Restaurante Horno de Salvador

¡Oye, gente! Si no conocéis el Restaurante Horno de Salvador, ponedlo en la lista ya. Es nuestro tercer viaje allí y la calidad de los platos sigue siendo una locura. Desde que probamos las berenjenas con miel de caña, las alcachofas en flor, hasta el cordero y el cochinillo, todo está para chuparse los dedos. Ubicado en la Carretera del Castillo de Santa Catalina, el sitio tiene un ambiente acogedor que te saca del estrés, ideal para cualquier reunión o celebración. No olvidéis revisar las 3553 reseñas que lo respaldan y aseguraos de que esté abierto antes de ir. ¡No os lo perdáis!

Restaurante Horno de Salvador

Parrilla
Valoración media: 4,1
Opiniones: 299 Reseñas
Dirección: Carretera del Castillo de Santa Catalina Jaén, s/n, 23001 Jaén
Teléfono: 953 23 05 28

Horarios Restaurante Horno de Salvador

DíaHora
lunesCerrado
martes11:30–16:00, 20:30–23:00
miércoles11:30–16:00, 20:30–23:00
juevesCerrado
viernes11:30–23:00
sábado11:30–16:00, 20:30–23:00
domingo11:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Horno de Salvador

Cuál es el nombre del restaurante mencionado en la introducción

¡Oye, colega! Quiero hablarte del Restaurante Horno de Salvador en Jaén. Llevo años viviendo aquí y siempre pasaba por delante, pero claro, nunca me había animado a comer allí hasta ahora. Decidí hacer una reserva, pero cuando salí, la verdad es que mis expectativas se fueron al suelo. El lugar parece que se quedó atascado en el tiempo, sin evolucionar ni un poco. La comida está aceptable, pero tanto el servicio como la carta dejan mucho que desear.

El local es acogedor y no demasiado grande, así que puedes estar tranquilito sin mucho jaleo. Pero, tío, la decoración está un poco pasadita y las mesas... ¡uf! Tienen manteles con agujeros que parecen de otra época, cuando todavía se podía fumar dentro. El servicio es LENTO, MUUUUY LENTO. No entiendo esa confianza que algunos camareros tienen para tutearte. ¡Vamos! A mí no me queda claro si te conocen o simplemente tienen ganas de ser colegas.

Pedimos refrescos y nos los sirvieron en vaso, cuando luego nos dimos cuenta de que lo traían de botellas grandes. Y lo de estar cobrando por eso, es un timo total. Luego pedimos un plato de jamón y queso, y para nuestra sorpresa, no había ni un chorrito de aceite en la mesa. Cuando lo pedimos, nos trajeron una botella caducada ¡¡INCREÍBLE!! ¿En serio? Lo que es el aceite debería ser fresquito, especialmente en un lugar donde se notan las buenas cosechas.

Y ya para rematarla, pedimos presa ibérica. Para tres personas, ¡nos traen 4 mini trozos! ¡Ridículo! Con ese tamaño, ni siquiera podríamos dividirlo entre dos. Por lo visto, el plato de jamón y queso costaba 20€, pero no era ni ibérico y el queso era Levasa curado. La verdad es que no creo que vuelva, ni lo recomiendo. El local tiene potencial, pero necesitan un buen cambio. Resumiendo, el nombre de ese restaurante es Horno de Salvador y la experiencia, la verdad, fue un fiasco. ¡Mejor busquen otro sitio!

Cuántas veces ha visitado la persona que escribe el artículo el Restaurante Horno de Salvador

Mira, si te estás planteando ir al Restaurante Horno de Salvador, más vale que te hagas a la idea de lo que vas a encontrar. La cosa ahí es como una montaña rusa de sabores, pero el precio te puede hacer que te dé un mareo. 2 estrellas porque, en serio, la relación calidad/precio y cantidad no cuadra. El sitio es bonito, con un ambiente chill y fresquito, pero me pareció que la cocina está estancada en los 90. No es plan de gastar tanto para que te sirvan raciones pequeñas.

Si de verdad decides probar, asegúrate de pedir la vieira, la cebolla rellena de “buey” (que ni de lejos tenía lo que prometía), y la leche frita. Cuidado con el café, eh, porque a las 23:00 lo apagan, ¡y no es un chiste! La excusa fue que “la luz estaba muy cara”. En fin, de comer, no tengo quejas, era pasable, pero el servicio un desastre. El precio ronda entre 40-50 € por persona, así que ya sabes, no vayas a esperar un trato de lujo.

Ahora, en el lado opuesto, tienen un local más encantador en medio de la naturaleza, que te trae vibes totalmente diferentes. 5 estrellas para ese sitio, si buscas un ambiente más relajado y acogedor. El magret de pato con frutos rojos es una locura; la combinación es sublime. También el bacalao está en su punto y esos sabores se quedan grabados. Hablo de otra experiencia culinaria, donde el ambiente y el servicio también son de 10. Aquí el precio se mantiene en torno a 40-50 €, pero la calidad está más que justificada.

Y sí, si te preguntas cuántas veces he ido al Horno de Salvador, ¡esta sería mi tercera visita! Cada vez he salido con algo diferente, pero siempre con la misma sensación agridulce sobre lo que vale y lo que recibes.

Qué tipo de calidad se destaca en los platos del restaurante

Te cuento que el Restaurante Horno de Salvador en la Carretera del Castillo de Santa Catalina, es un lugar que te deja sensaciones encontradas. Por un lado, hay opiniones que le dan 2 estrellas. Aquí, la comida está rica pero no es nada del otro mundo. El local parece salido de otra época, viejo y con un ambiente que no invita a quedarse mucho. La cantidad que te ponen en los platos es más bien escasa para lo que te cobran. Y, sé que todos hemos tenido esa experiencia, el servicio aquí es un poco gélido, como si los clientes fueran una molestia. La verdad, hay restaurantes en Jaén que lo superan con creces y a mejor precio, así que yo no planearía una segunda visita.

Por otra parte, estás los que lo ponen de 5 estrellas. Un grupo que ha ido con su perro de viaje y dice que ha sido la mejor elección. Su comida tiene una calidad-precio brutal, y mira que eso siempre es un puntazo. Además, el ambiente es genial y el servicio de Antonio es todo lo contrario de lo que te digo antes: es súper atento y amable, ¡ya quisieran muchos! El cocinero se lleva una ola de palmas, y, claro, destacan tantos platos riquísimos.

Hay quienes también se han lanzado a decir que el sitio es estupendo, con atención perfecta y un ambiente que te hace sentir a gusto, perfecto incluso para ir con tu mascota. El jardín parece ser el lugar ideal para sentarse y disfrutar de buena comida. El trato parece ser inmejorable, y todos destacan que la comida está de 10. En definitiva, las opiniones están divididas, pero no se puede negar que en cuanto a comida, la calidad que se destaca es la de cordero, baos, y esa famosa pastela que tanto se menciona. ¡Vaya manjar! Lo que es claro es que, si decides ir, prepara tu estómago para una experiencia muy variada.

Cuáles son algunos de los platos recomendados en el restaurante

No sé ni por dónde empezar con el Horno de Salvador. Por un lado, el local está en una ubicación buenísima y las vistas son dignas de Instagram. Pero, la verdad, podría hacer falta un poco más de cariño a la hora de acondicionarlo, porque hace frío ahí dentro, y no es lo que quieres cuando te estás metiendo un buen platillo. El servicio es correcto, los camareros son amables, pero el ambiente deja algo que desear.

Ahora, hablemos de la comida. Para los precios que tienen, que rondan los 40-50 euros por persona, me parece muy poco. Pedí una paletilla que estaba muy hecha. No sé, esperaba un festín y terminé con un plato escaso. No es lo que uno busca al salir a cenar, ¿no? Con lo que hay en Jaén, hay sitios que le dan mil vueltas. Como que no es mi plan volver a ese sitio.

En contraste, hay otros lugares como el horno de leña que es conocido por su calidad y hace honor a la fama. He oído que tienen un cochinillo al horno que está de rechupete, además de otras carnes que, aunque algunos dicen que se pueden mejorar, su calidad realmente está a otro nivel. El servicio parece ser espectacular, así que, para los que buscan una buena parrilla en Jaén, ese es el sitio. Y no te olvides de reservar, que parece ser muy popular. ¿Platos recomendados? Te diría que el cochinillo y un buen asado saltan a la vista, pero chécalo tú mismo y disfruta.

Dónde se encuentra ubicado el Restaurante Horno de Salvador

Ya te digo, el Restaurante Horno de Salvador es un lugar que se lleva las 5 estrellas sin dudarlo. Desde el momento en que llegas, te envuelve el ambiente de la naturaleza, rodeado de pinares y justo a los pies del castillo de Jaén. Es un sitio en el que la comida no decepciona, con un horno de leña que le da ese toque especial. Si eres de buen comer, el cochinillo te va a dejar flipando. Eso sí, prepárate a soltar más de 100 € por persona, pero, créeme, lo vale. La calidad y el servicio son de otro nivel.

Hablando del servicio, me sorprendió ver un camarero que estaba muy pendiente, pero quizás se pasaba un poco. No queremos un tertuliano, ¿no? Aun así, el tostón y la ensalada de pulpo son para recordar, aunque esa mermelada sobre la presa ibérica no cuaja del todo. En general, la relación calidad-precio podría estar mejor, porque aunque la comida está rica, sientes que hay momentos en los que te quedas con hambre y el precio sube.

En temas de aparcamiento no hay problemas, con un montón de plazas libres. Es un alivio llegar a un sitio sin tener que dar vueltas. Y no olvides que el aparcamiento es gratuito. Ahora, si decides ir en invierno, ten en cuenta que no todos los rincones están bien calentitos, alguna que otra vez se ha servido la comida un pelín fría, ¡vaya faena! Pero si no te importa, pues ya sabes, ¡a disfrutar del buen rollo y la buena comida!

Para que lo tengas claro, el Restaurante Horno de Salvador está en la Carretera del Castillo de Santa Catalina, s/n, 23001 Jaén. Así que, cuando quieras un buen día de comida entre amigos o pareja en un ambiente espectacular, ¡ya tienes el sitio claro!

Qué ambiente tiene el restaurante que lo hace especial

Mira, si buscas un lugar que de verdad sepa a parrilla, Horno de Salvador en Jaén es el sitio. Situado justo en las faldas del castillo de Santa Catalina, este asador es un emblemático de la ciudad que se lleva las 5 estrellas por su comida, ambiente y servicio. Tienes una terraza amplia donde puedes disfrutar cuando el tiempo acompaña, y un salón interior que es súper acogedor. Ideal para ir con la familia o amigos sin preocuparte. Pero ojo, que aquí la calidad cuenta, así que los precios son medios-altos, unos 30-40 euros por persona para disfrutar de una buena comida.

Hablando de comida, vas a querer probar el surtido de postres, el cochinillo al horno y la paletilla de choto. En serio, esas carnes son otro nivel. Y los camareros saben lo que hacen, te aconsejan bien y te hacen sentir en casa. El ambiente es otro punto fuerte, con un toque familiar y acogedor que hace que te quedes más de la cuenta. Y si te preocupa el coche, olvídate, que hay muchas plazas de aparcamiento y es gratuito. Para los que llevan carrito o van en silla de ruedas, hay acceso directo y accesible.

Claro, no todo es perfecto. Hay reseñas que hablan de platos que no cumplen las expectativas y un servicio un poco atropellado. Pero lo que realmente destaca aquí es el ambiente. Te encuentras en un lugar bien montado, tranquilo y cómodo. La buena atención y el ambiente relajado lo hacen especial, sin contar que estás rodeado de historia por la ubicación. Así que si planeas ir, disfruta la experiencia, que a veces es más sobre el momento que sobre la comida en sí.

Es el Restaurante Horno de Salvador adecuado para reuniones y celebraciones

Hablando del Restaurante Horno de Salvador, si hay algo que destacar es que tienen la comida riquísima y una relación calidad-precio estupenda. Ya hemos celebrado varias cosas allí y, de verdad, cada vez se superan más. No es solo la comida, también es que el servicio es de 10. Un saludo especial a Antonio y José, que siempre son unos cracks. Si te plantas allí, prepara unos 40-50 € por cabeza, pero lo vale, te lo prometo. El cochinillo al horno, la paletilla de choto, y ese jamón ibérico con patatas fritas caseras son un must.

Si decides ir, no te preocupes por el ambiente. Está ubicado en un sitio muy chulo, cerca del parador. Perfecto para aquellos que son como nosotros, que llevábamos un perrito y no podíamos entrar a otros lugares. Este sitio tiene un jardín espectacular y una atención que ni en tus mejores sueños, al menos eso nos pasó. Teníamos suerte de charlar con el dueño, y el tío se notaba que le gusta lo que hace. La carne perfecta y esos platos que le ponen un toque especial, como las berenjenas con salmorejo y bacalao, están de locos. Lo de que intentamos copiarlos fue un chiste que salió solo, ¡porque están brutales!

Por otro lado, hay quienes no tuvieron la misma suerte. Al parecer, han tenido una experiencia bastante decepcionante con un cochinillo que llegó frío y atroz. Es una pena que la limpieza y el mantenimiento no estén a la altura, porque es un lugar con mucho potencial. Lo importante aquí es que, aunque haya críticas mixtas, la mayoría de la gente sale feliz tras su visita y se siente a gusto.

Y para responder a la pregunta del millón: ¿Es el Restaurante Horno de Salvador adecuado para reuniones y celebraciones? ¡Totalmente! La experiencia de tantos que han celebrado allí dice que sí. Con una comida excelente, un servicio de primera y un ambiente atractivo, ya queda claro que es un lugar perfecto para cualquier ocasión. Así que, si estáis pensando en un sitio para celebrar, ya sabéis, ¡no lo dudéis más y a reservar se ha dicho!

Cuántas reseñas tiene el restaurante que respaldan su calidad

Ya te digo que si estás pensando en ir al Horno de Salvador, más te vale que vayas con las expectativas bien ajustadas. En nuestro aniversario decidimos celebrar allí, y, macho, fue una decepción total. Éramos cuatro, cerca de 200 euros de cuenta y lo único que nos alegró un poco la visita fueron los aperitivos, que aunque escasos, pasaron. Pero cuando llegó el plato principal, su famosa especialidad, el cochinillo recalentado y las cogochas, ¡vaya chasco! Eso no era lo que esperábamos. En resumen, sabrás lo que te digo: no volvería. Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 3.

Ahora, no todo es malo, eh. Hay otras reseñas que hablan de cosas mucho más amables. Algunos lo valoran con 5 estrellas, destacando ese ambiente acogedor y un servicio que se nota que se esfuerza. El cochinillo asado, según ellos, es espectacular, un plato que deberías probar si te decides a ir de nuevo. Dicen que es el tipo de lugar al que te apetece volver una y otra vez. ¿Te imaginas disfrutar de eso? Suena tentador.

Luego hay quien se queda en un 4 estrellas. Saben que Antonio, el camarero, es un crack y le echan flores por eso. Las mesas están bien presentadas, aunque dicen que una ramita de pino les haría más gracia en el centro. Se ve que la comida les ha agradado, así que es posible que encuentres más cosas ricas al probar. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5; ¡no está nada mal!

Pero, por otro lado, hay quienes también se llevan un par de chascos. Unos mencionan que el servicio fue correcto, pero la comida llegó fría. A ese precio, uno espera un poco más de cuidado, ¿no? Aunque salió por unos 60-70 euros por cabeza, se quedaron con la sensación de que no es lo que se esperaba. Comida: 3, Servicio: 4, Ambiente: 2.

Lo que sí es claro es que las reseñas sobre este lugar son mixtas. Con la info que te he pasado, hay reseñas que van desde 1 hasta 5 estrellas. Si tuviéramos que hacer una media rápida, podríamos decir que su calidad es respaldada por al menos cuatro reseñas muy variadas, con un par que lo ponen por las nubes y otros que lo dejan por los suelos. Así que, ya sabes, si decides arriesgarte, no digas que no te lo advertí.

Es necesario revisar si el restaurante está abierto antes de ir

Y después de hablar de esos chollos que hay por ahí, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Horno de Salvador en la Carretera del Castillo de Santa Catalina en Jaén. Si decides ir, asegúrate de que no vas con hambre, porque esas chuletas son ridículas. En serio, si te quieres morir de hambre a un precio alto, este es tu sitio. Es un lugar elegante, sí, pero no te engañes, la comida no es nada del otro mundo. ¡Vas a salir con más risas que con un buen plato en la barriga!

Por otro lado, si pasas cerca del parador del castillo de Jaén, te darás cuenta de que, aunque por dentro está limpio, por fuera le falta un buen mantenimiento. Los cristales estaban sucios y daba una sensación de abandono que no te esperas en un sitio de este tipo. La comida está en plan normal, pero si le pusieran un poco más de cariño, seguro que se convertiría en un referente de la zona. ¡Pero eso sí, prepárate para pagar un pastón!

Y hablando de precios, ya me ha pasado que llegamos a las 14:30 y entre que te ponen unos entrantes para 8 y que te traen el plato principal a las 16:30, como que te vienes abajo. Además, cuando pedimos la cuenta, ¡menuda sorpresa! Nos clavan por refrescos y cervezas como si hubiéramos montado una fiesta. O sea, que si tenías en mente ir a disfrutar, más vale que vayas preparado para un servicio que deja mucho que desear, ¿sabes? Si no tienes prisa, igual lo puedes disfrutar, pero si no… mejor buscar otra opción.

Ahora, respecto a si hay que revisar si el restaurante está abierto antes de ir, sí, absolutamente. Con lo que me contaron de la atención y el servicio, más te vale asegurarte de que estén listos para recibirte. Porque si no, te vas a llevar sorpresas que no te esperabas. Así que, ya sabes, llama antes y evita líos. ¡Buen provecho si te animas!

Qué tipo de comida se menciona específicamente en el texto

Ya te dije que me dejé llevar por la decepción del Parador del Castillo y acabamos en el Horno de Salvador. Y, la verdad, menuda elección. 5 estrellas bien ganadas, chaval. La comida era puro espectáculo, especialmente esa ensalada de pulpo, que te deja sin palabras. Ni hablar del cochinillo, crujiente y lleno de sabor, y el hojaldre con salsa de brevas que es una delicia. Además, la atención fue increíble, de esos sitios donde te hacen sentir como en casa. Ya estamos pensando en repetirla, quizás mañana en el almuerzo.

El domingo 24 de abril fue la celebración del 95 cumpleaños de la jefa de la familia y nos plantamos allí. El sitio, la comida y, por supuesto, el trato fueron fantasticos. No puedes dejar de ir si buscas un buen sitio para celebrar algo importante. Sin duda, muy recomendable.

Ahora, no todo es diversión y alegría, hay que ser realista. Boquete, que me pillaron con un sablazo de los buenos. La calidad está bien, pero pagar 20 euros por un entrecot y 36 por un asado de cordero para dos, vale, pero lo de que te cobren 6 euros por un chupito de hierbas de 4 ml... eso ya es otra historia. También que te pongan pan en la mesa y te lo cobren aunque no lo pidas, es bastante común y, aquí, te lo cobran bien cobrado. Así que ojo con eso.

La calidad-precio es brutal, o sea, todo estaba buenísimo. El lugar es acogedor y super bonito, y lo mejor de todo, la atención del personal es de 10. Jose se asegura de que todo esté en su punto y eso se agradece. Volveré más a menudo, ya te lo digo.

En resumen, lo que se menciona en el texto es todo un festín: ensalada de pulpo, cochinillo, hojaldre con salsa de brevas, y en general, un ambiente y servicio excepcional. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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