Restaurante Orellana Perdiz Nuevas Poblaciones

Restaurante Orellana Perdiz Nuevas Poblaciones

¿Estás buscando un buen lugar para comer en tu viaje? El Restaurante Orellana Perdiz en La Carolina, Jaén es el sitio que necesitas. Este lugar, que está en A-4, Km. 266, es famoso por su cocina mediterránea y española. Aquí puedes disfrutar de una perdiz bien trabajada, una coronilla casera o un paté que te sorprenderá. Con un menú que tiene 38 platos y bebidas, la calidad de la comida y la atención al cliente son sobresalientes, además de que los precios están más que bien. Recuerda, si vas en fin de semana, mejor reserva porque siempre hay gente, y eso ya te dice que es un buen sitio. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Orellana Perdiz Nuevas Poblaciones

Valoración media: 3,7
Opiniones: 190 Reseñas
Dirección: A-4, Km. 266, 23200 La Carolina, Jaén
Teléfono: 953 66 06 00

Mapa Ubicación Restaurante Orellana Perdiz Nuevas Poblaciones

Dónde se encuentra el Restaurante Orellana Perdiz

¡Eh, tú! Si andas por la A-4 y necesitas una parada para comer, tienes que conocer el Restaurante Orellana Perdiz. Este sitio es un 7 estrellas en mi libro, de verdad. Yo solía parar aquí de niño con mis viejos cuando íbamos a ver a la familia en Granada, y ahora sigo haciéndolo con mi mujer. Las migas con faisán son de otro planeta, y la perdiz en escabeche... ¡uf, simplemente deliciosa! Si quieres algo más contundente, prueba el ciervo o el secreto. Vamos, que aquí te das un festín mucho mejor que cualquier bocata de despedida.

Este lugar es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino. Tienes comida riquísima, un servicio rápido y unos precios que te harán sonreír. Nunca sientes que te están robando. Es lo que esperas de un buen restaurante de carretera. Perfecto no solo para viajes familiares, sino también si vas con amigos o en un viaje de negocios. Un claro 5 estrellas en servicio, habitaciones, y, claro, la ubicación está de lujo.

Y si tienes peques, no te preocupes, ¡que aquí no hay problema! Vienen con tronas, microondas disponible y hasta cambiadores en el baño, así que la parada es asegurada y cómoda. No hay excusas para no hacer un alto, ¡que la comida está ¡de muerte!

Por si te lo preguntas, el Restaurante Orellana Perdiz lo encuentras en la A-4, Km. 266, 23200 La Carolina, Jaén. Así que ya sabes, la próxima vez que vayas de viaje, ¡no lo dudes!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Y bueno, ¿qué te puedo decir del Restaurante Orellana Perdiz en las Nuevas Poblaciones? La cosa ahí puede ser un poco variada. Por un lado, hay quien sale encantado con el servicio, dándole 5 estrellas y todo. La gente dice que las camareras son súper atentas y su comida es una delicia. Al parecer, sirven cosas como alubias con perdiz y secreto ibérico que están para chuparse los dedos. Perfecto si viajas en grupo o con la familia, porque además el lugar tiene una buena ubicación para hacer una parada cómoda en la A-4.

Pero, por otro lado, hay historias mucho menos alegre. Escuché a unos que estaban desbordados en plena Semana Santa. Más de 30 minutos esperando por dos bocadillos, y al final, se los habían servido a otros. Eso ya te da una idea de lo que se siente y no es nada bonito. Aquí las cosas podían dar un giro de 5 estrellas a 1 en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, hay quienes se quejan hasta del precio de la Coca-Cola pequeña, que estaba a 2,75€, y que había baños sucios y sin papel. Vamos, un desastre en toda regla.

El ambiente también puede ser el rey o el ladrón de estrella. Si te toca un día en que no hay nadie, como que no es lo mismo, y cuando quieres desayunar fuera con tu perro, aguanta el frío en la terraza. En pleno invierno, eso es una sentencia de muerte al buen humor. Ya sabes lo que dicen, ni un perro educado puede tener su sitio en esta vida.

Pero, si el hambre aprieta y quieres hacer una pausa, el Orellana Perdiz está en la A-4, Km. 266, 23200 La Carolina, Jaén. Es buena opción para quienes están de paso. Así que, a no ser que seas un fan de elegir, puede que te lleves alguna sorpresa agradable si te decides a parar allí.

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Mira, si estás ahí por la A-4 y te da hambre, el Restaurante Orellana Perdiz en el Km. 266 es un lugar que puede salvarte. Tiene 4 estrellas, así que no es cualquier chiringuito de carretera. Este sitio se preocupa por servir rapidito y su calidad-precio está bastante bien. Ideal si vas de vacaciones con amigos o en un viaje en grupo. Estás a un paso de comer algo decente y continuar la ruta.

En otra nota, hay quien ha tenido experiencias mixtas. Para algunos, el lugar ha sido un sitio excelente para comer bocadillos; dicen que son rellenitos y que el trato es amable. Pero cuidado, porque hay quien se ha encontrado con un servicio fatal. Unos se quejan de haber esperado más de una hora solo por unos bocadillos y con un servicio que deja bastante que desear. Así que, como todo en la vida, nada es perfecto.

Sin embargo, hay quienes han tenido una experiencia sobresaliente, incluso cuando pararon a comer fuera de hora. Las judías y la carne de monte son mencionadas como algo que no te puedes perder, además de un postre que resulta espectacular. El staff también parece estar en su mejor momento cuando no hay locura a la hora de comer. ¡Eso siempre suma!

Te cuento que uno de los puntos más destacados es la amabilidad del personal. Hay hasta un microondas para calentar la comida del bebé, ¡un detalle que siempre es de agradecer! También aseguran que la tarta de queso casera está de rechupete. Por lo general, la gente vuelve porque se siente bien tratada, y eso siempre es un buen indicador.

Y sobre la cocina, parece que tienen un poco de todo: desde buenos bocadillos hasta platos más elaborados como judías y carne de monte. O sea, si buscas algo tradicional y casero, aquí puedes encontrar algo que se acerque a eso. En fin, si decides parar allí, la experiencia puede ser un auténtico tiro al aire, pero ¡quién sabe! Puede que te llevas una grata sorpresa.

Es famosa la comida del Restaurante Orellana Perdiz

Mira, si estás de paso por la A-4 y quieres parar a comer, el Restaurante Orellana Perdiz en las Nuevas Poblaciones de La Carolina no es mala opción. Yo solo hice una parada rápida para unas tostadas de jamón y un café. Las tostadas no están mal, buen pan y el jamón suele ser decente. El café, lo que se dice, también me gustó. Para ser una parada en la carretera, la relación calidad-precio es bastante buena, mejor que otros sitios que he probado. Y, para rematar, con el ticket, te sueltan un 2% de descuento en combustible en la Cepsa que está justo al lado.

Ahora bien, si buscas un menú más elaborado, el restaurante tiene un menú diario por 20€. Está bien pensado y las raciones son generosas. Además, puedes dejar el coche a la sombra y la atención suele ser buena. Eso sí, no esperes que te sirvan al instante. Las (múltiples) opiniones sobre el tiempo de espera son un tema caliente. Algunos dicen que aquí la lentitud extrema en el servicio puede hacer que tu paciencia se disuelva. Si llevas prisa, tal vez quieras cambiar de planes.

Por otro lado, el trato de algunas camareras puede ser un poco deficiente, te lo digo de corazón. He leído reseñas sobre una o dos que no tienen ni la más mínima gana de sonreír. Y no soy de quejarme, pero hay quienes han tenido malas experiencias con el desayuno y hasta mencionan que la tortilla de patatas parecía un misterio. En fin, es posible que estés jugando a la lotería con el servicio.

Ahora, volviendo a la pregunta, ¿es famosa la comida del Restaurante Orellana Perdiz? Bueno, no es que sean conocidos por su cocina de alto rango, pero el menú del día tienen una reputación aceptable, y en general, la gente habla más del buen precio y la abundancia de los platos que de una exquisitez monumental. Así que si pasas por allí, ya sabes: no te la juegues si estás a mil por hora, pero si tienes tiempo, igual te sorprende.

Por qué

Entonces, si te metes en el Restaurante Orellana Perdiz en La Carolina, prepárate para una mezcla de emociones. Por un lado, escuchas a la peña comentar sobre las 2 estrellas: que el tiempo de espera es ENOOOORME, que la camarera que te atiende es más borde que un papel de lija y que, por si fuera poco, te cobran el pan sin decirte nada. Vamos, que si vas, llévate una buena dosis de paciencia, porque yo no me pienso volver.

Unos dicen que el hotel y restaurante son tranquilos y que los camareros son amables, así que tiene su 4 estrellas. Pero, claro, eso depende de lo que pidas. No todo es perfecto y la ubicación tiene su rollo. Si estás buscando algo más informal, te puede interesar más la opinión de los que se han estrellado con la comida. Hay gente que ha pedido bocadillos y se ha encontrado trozos de plástico en el jamón York y pelos en los platos. Eso ya es otra historia, ¿no?

Aparte, a la hora de servir, la cosa se pone complicada. Hay quien ha visto cómo retiraban bocatas de otra mesa y no les temblaba el pulso. Y aún así tardan una eternidad en atenderte, sobre todo si estás con sed. La cuenta hace que te sientas timado: un pan sin preguntar que te clavan a precio de oro. Con la de bares que hay al lado, parece mejor opción ir a otro sitio.

Pero espera, que no todo es negro. Hay quien ha tenido su 5 estrellas y ha probado el menú del día y dice que es pura delicia. La comida casera y con buen trato, incluso para los que tienen dietas especiales. En fin, si decides parar en este sitio, quizás salgas cabreado o encantado, dependiendo de tu suerte. Pero la gran pregunta es: ¿Por qué? Porque no hay un estándar aquí. Algunos días puedes salir maravillado con una chuleta de cordero que te deja pidiéndole más al universo, y otros, bien jodido por una comida pésima. Así que ve con cuidado y no digas que no te lo advertí.

Qué platos recomendados puedo encontrar en el menú

Mira, hablando del Restaurante Orellana Perdiz en las Nuevas Poblaciones, la cosa está un poco mezclada. Por un lado, el salmorejo que pedimos estaba realmente rico. Pero, y aquí viene el drama, las tortillas eran tan secas que parecía que las habían hecho con una pala y un saco de cemento. Te lo digo, ¡como el chumino de mi abuela! Y si creías que eso era lo peor, que sepas que tampoco era precisamente barato. Aunque, al menos, las servilletas eran de las buenas, lo cual es un detalle que se agradece en estos tiempos.

Ahora, si hablamos de la experiencia en sí, el local estaba completamente vacío, y con un frío de narices, pero aquí viene lo lamentable: nos hicieron desayunar en la terraza porque llevábamos un perro. Imagina, allí estábamos nosotros, temblando como hojas mientras el perrito estaba tan a gusto debajo de la mesa. En serio, ¡qué mal rollo que a estas alturas sigan prohibiendo la entrada de perros educados en los locales! Te sientes como un paria en tu propia tierra, desayunando ahí afuera.

En cuanto al lugar en sí, no está mal si solo buscas un sitio donde parar. Es un hotel sencillito pero que cumple, buena comida y un servicio correcto. Eso sí, es una pena que la piscina privada esté cerrada porque eso le daba un plus. Para hacer un alto en el camino, me dio buena vibra, todo bien limpio. La relación calidad-precio es decente, ¡pero cuidado con los menús! Nos cobraron 19.95 por uno, y flipé, porque eso me pareció un abuso total. No sé cómo lo ves, pero no lo recomendaría con esa etiqueta de precio.

Ahora, sobre los platos que puedes encontrar en el menú… Bueno, si decides arriesgarte con la tortilla, prepárate para la sorpresa. Aunque el salmorejo es un acierto seguro, no te olvides de preguntar por otras cosas, porque con esos precios, más vale que el menú esté a la altura.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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