
¡Ey, colegas! Si andas por Jaén, no puedes dejar de caer en el Restaurante Penalty, en la Pl. de las Pastiras. Aquí la gastronomía de calidad es la estrella, con platos de carne y pescado que te van a volar la cabeza. Prueba su famoso laing, un rape de lujo y unas gambas que son la bomba. Y no te olvides de maridarlo con un buen vino o una cervecita fresquita. Tiene un ambiente super acogedor y una terraza que es perfecta cuando el clima acompaña. Este es el sitio de moda, así que reserva porque siempre está a tope. ¡No te vas a arrepentir!
Restaurante Penalty
Página web
Horarios Restaurante Penalty
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–16:30, 20:00–23:45 |
| miércoles | 8:00–16:30, 20:00–23:45 |
| jueves | 8:00–16:30, 20:00–23:45 |
| viernes | 8:00–16:30, 20:00–23:45 |
| sábado | 8:00–16:30, 20:00–23:45 |
| domingo | 8:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Penalty
Dónde se encuentra el Restaurante Penalty
¡Ey, colegas! Hoy os tengo que contar sobre nuestra experiencia en el Restaurante Penalty en la Pl. de las Pastiras, 23008 Jaén. Y vaya fiasco, espero que esto os sirva para pensarlo dos veces antes de ir. Nos sentamos ahí con toda la family y, para resumirlo, fue un auténtico penalti… pero en el mal sentido. Nos metieron 106 euros por unas raciones que eran más bien para una ardilla. ¡Increíble! Nos quedamos con hambre y, con lo que pagamos, podría haber comido un equipo entero. De hecho, yo le sacaría tarjeta roja a este sitio. NO LO RECOMIENDO!
La nexperienciain fue un desastre. Pedimos calamares fritos que parecían más bien un chiste, insípidos y mal rebozados. Luego llegó un lagarto que estaba totalmente quemado y un plato de berenjenas fritas que eran un desastre, con trozos gordos y llenos de aceite. Además, todos los platos llegaban con restos de pescaditos fritos que no habíamos pedido. Enserio, ¿qué les pasa? A 20-30 € por persona, esto no es lo que esperas. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 4.
Nosotros éramos un grupo grande, 17 personas, y aún así, la atención fue un desastre. Nos cobraron por los postres como si fuéramos ricos. ¡72 euros por dos bandejas de “postres variados”! Se supone que era a 6 € por cabeza, pero eran trocitos enanos. O sea, ¿de verdad? Además, los chupitos salieron más caros que en la mayoría de los pubs. Hicimos la queja y la encargada nos atendió en plan borde. En resumen, se arreglaron un poco los precios, pero no sé si eso hace que vuelva. NO repetiria.
Ah, por si alguno se pregunta, el Restaurante Penalty está en Pl. de las Pastiras, 23008 Jaén. Ojo con el aparcamiento, ¡es un caos encontrar sitio! Y el lugar es tan estrecho que si llevas silla de ruedas, olvídate; no vale la pena. Así que, ya sabéis, mirad bien antes de decidir dónde comer. ¡Suerte!
Qué tipo de gastronomía se ofrece en el Restaurante Penalty
Yo no sé tú, pero el Restaurante Penalty ha sido una experiencia agridulce. Empezamos con una estrella y no es para menos. Te cuento: raciones escasas, precios altos y el servicio… uff, mejor no hablar. Esperamos como hora y media a que nos sirvieran la tercera media ración. Las patatas bravas parecían de bote, y la rosada estaba bien, pero eran cuatro trocitos. Y los chopitos, ni siquiera aparecieron. En fin, si buscas comer algo decente, mejor busca otro lugar en esta plaza, hay muchas más opciones.
Pasando al siguiente nivel, estuve en la terracita del lugar y, aunque al menos tenía un ambiente más alegre, la carta no me volvió loco. Poca variedad y el personal de terraza un poco despistado. La verdad, el gerente hizo su esfuerzo por ser amable, pero la espera para la comida aún fue más corta, menos de 10 minutos. Comí un par de tapas y disfruté de unas birras, pero la experiencia se queda en un "meh". Entre 10 y 20 pavos, y si solo vas a tomar algo, está bien.
De un 3 estrellas también pasé a un mejor 4: los boquerones estaban riquísimos, pero la espera para los platos era un poco tediosa. Lo mejor fue el personal, que sí estaba atento. Sin embargo, lo de las sillas metálicas… una incomodidad total. Se nota que el sitio está en una buena ubicación, y el hecho de que sirvan tapa con la consumición es un puntazo a su favor. Las alcachofas fritas bien, pero podría estar mejor, un poco duritas por dentro.
Y luego, esos 5 estrellas. La atención de los camareros es de 10. La cocina deliciosa, especialmente las chuletitas de cabrito. Esa mezcla de sabores me dejó con ganas de más. Es un sitio donde se siente que hay pasión por la comida, y además es “mi favorito”. La variedad que ofrecen es para disfrutar un buen rato, además de ser un buen lugar para hacer un alto de martes a domingo.
Entonces, ¿qué tipo de gastronomía se ofrece en el Restaurante Penalty? Pues parece que tiene un poco de todo: desde tapas y raciones más clásicas hasta platos más elaborados con un toque especial, todo depende de la suerte del día y de lo que decidas pedir. Pero, ojo, la calidad puede ser un poco desigual. ¡Ya sabes, mejor ir con confianza y un buen humor!
Cuáles son algunos de los platos recomendados en el restaurante
Bueno, ya te digo, el Penalty en Pl. de las Pastiras no es el lugar más top, pero tiene su encanto. Fuimos un buen grupo, así que ya te imaginarás, atender a tantos no es fácil. A favor, la cosa de las tapas de cortesía al pedir las bebidas, eso siempre suma. Y el revuelto de bacalao y el solomillo con roquefort, puuff, buenísimos, esos sí que lo clavaron. Lo mejor es que nos sirvieron toda la comida al mismo tiempo, así que no hubo que esperar para que cada uno empezara su plato, ¡todo calentito y recién hecho!
Pero no todo fue perfecto, ojito. El tema de los boquerones y calamares sin limón fue un fail absoluto. Se lo pedimos a la camarera un par de veces, y al final, se quedó en nada. Fríos y sosos, no se podía comer así. Encima, la Coca-Cola también venía sin limón, que raro, ¿no? El servicio en general fue lento, aunque entiendo el lío con tantas mesas. Pero después, cuando quisimos pedir más porque nos quedamos con hambre, ya habían cerrado la cocina y… agüita, eso no mola nada.
En resumen, el Penalty tiene precios un poco elevados para lo que ofrece. La comida está bien, pero nada del otro mundo, la calidad es normalita. Hablando de platos recomendados, si decides darte un paseo por ahí, métete el revuelto de bacalao y el solomillo con roquefort en la cabeza, porque son lo mejor que tienen. A lo mejor unas tapas para empezar también, pero te advierto que si vas con algunos amigos, mejor prepárate para un par de cervezas sin tapa, porque eso de que te cobren 3,50€ por una cerveza sola no se hace. Al final, yo le daría una nota de 3 estrellas en comida y 2 en servicio. ¡Hazlo como quieras, pero no esperes sorpresas!
Qué es el "laing" y por qué es famoso en el Restaurante Penalty
Vamos al grano con el Restaurante Penalty. Una estrella porque no puedo darle menos. Pedí una ración de calamares y me clavan 15 euros por 8 calamares contados y dos tristes trozos de lechuga. Las croquetas minis, ¡6 por 1,5€ cada una! Y te traen 3 patatas fritas contadas, como si fueran oro. Con eso no tocamos ni a patata por persona. No vuelvo más y lo digo en serio.
Ahora, en contraste, parece que hay algunos que sí disfrutan. Les ponen 5 estrellas y dicen que el servicio es bueno, incluso con la terraza a tope. Factura de 87€ para 4 adultos y un niño, sobre 20€/pax, que tampoco está tan mal. La comida, el servicio y el ambiente muy bien valorados. Para muchos, es el plan perfecto en Jaén, pero yo no lo veo así.
Luego están los que les ponen 2 estrellas, hablando de la rosada que sabía raro y de la escasez de tapas. A este ritmo, parece que cada vez hay más quejas sobre la cantidad y calidad. El ambiente puede estar bien, pero si la comida no está a la altura, ¿para qué?
Y para rematar, otros que se llevan la 1 estrella porque ya se ven decepcionados con las raciones que son caras y mal presentadas. Croquetas pequeñas y sin guarnición, ni si quiera una triste rodaja de tomate. Hablan de un "penalty" que les ha marcado el local, como yo. Han cobrado 1,60€ por un bollo de pan que no pidieron. Un auténtico robo a la vista.
¿Y el famoso "laing"? Pues parece que es un plato que tienen por ahí, pero con tantas quejas y críticas sobre la escasez de raciones, no me extrañaría que también se pase por la misma situación. Más estilo que sustancia, como todo en este bar.
Qué tipo de pescado se sirve y cuál es el más popular
Mira, si piensas en ir al Restaurante Penalty en Pl. de las Pastiras, ¡piénsalo dos veces! He escuchado de todo, pero lo que me quedó claro es que no vale la pena arriesgarse. Una estrella y con razón. ¡La copa de vino que te sirven es un chiste! Prácticamente te dan la mitad de lo normal por 3.60 euros. Y para colmo, te cobran el pan a pesar de que lo dices de manera clara, como si fuera un automatismo. ¡Increíble! Cuando intentas quejarte, la dueña llega tan borde que parece que te está insultando cuando solo esperabas una disculpa.
Y no hablemos de la comida. ¡Un plato con una rodaja de tomate y un poco de atún encima por 11 euros! Eso no se lo come ni un gato, amigo. La dueña no entiende que si la calidad es baja, la actitud no puede ser la misma. Viva la desfachatez. Definitivamente, nunca más.
Algunos cuentan que han tenido una experiencia medio decente, pero la mayoría coinciden en que la comida es cara para lo que ofrecen: porciones ridículas y sabores que no destacan. En una de esas, te tratan mejor, pero si llegas tarde, ya sabes que están dispuestos a atenderte, aunque luego la comida sea un desastre. Uno se puede encontrar con calamares tan duros que parecen piedras. El servicio parece el único que se salva un poco de la crítica, ya que el camarero intenta manejar la situación, pero no siempre lo logra.
Y ya que estamos, en cuanto a lo del pescado, no parece que tengan una oferta destacada. Lo que es popular por ahí es el lomo al jerez, que dicen que se hace bastante bien. Pero sinceramente, con estas experiencias, ni me acerco a ver qué tal es el pescado, porque la experiencia general suena más a una perdida de tiempo y dinero. Mejor buscar otra alternativa.
Son recomendables las gambas del Restaurante Penalty
Y hablando del Restaurante Penalty, no puedo dejar de mencionar el desastre que es el servicio. Nos pusieron los vasos y platos sucios, y parece que el tiempo se detuvo mientras esperábamos que nos atendieran. Había mesas que llegaron después y las atendieron antes que a nosotros. ¡Increíble! Pedimos media ración de bacalao frito y casi nos da un infarto al ver que costaba 9,50 euros por tres trozos medio crudos. Las habas nadando en aceite y colas de pescado en el revuelto... ¡qué asco! Cuando nos quejamos, el camarero solo dijo que tenían el comedor lleno y que la cocina no daba a basto. Vamos, una mala gestión total.
El 20 de abril, fui otra vez, esta vez con familia, y la cosa no mejoró. El pescado frito estaba en mal estado, la carne con restos de pescado y las bebidas carísimas. Y ni hablemos del ambiente: gente fumando y niños chillando como si estuvieran en un circo. Ash, no merece la pena ni para una salida familiar. Un ambiente que no cuida el respeto por los clientes, la verdad que salimos decepcionados.
Lo curioso es que la comida podría estar bien. Tienen algunos platos sabrosos, pero el servicio es realmente un desastre. Pedimos una ronda de bebidas y, cuando por fin llega, lo hace una vez y después otra, pero no traen las tapas que deberían acompañarlas. ¡Un auténtico caos! Y así, entre camareros confundidos y la cuenta que venía y se llevaba como si fuera un juego, es un milagro que logren mantener a la gente volviendo.
Así que, ¿son recomendables las gambas del Restaurante Penalty? Con toda esta experiencia de mal servicio y platos en mal estado, te diría que mejor no arriesgarse. Si aquí todo lo que te traen es un lío, no quiero imaginarme el pescado. Tal vez, si solo buscas un lugar para beber unas cervezas y pasar un rato con amigos, puede que valga, pero para comer... Mejor buscar otra opción.
Qué opciones de bebida están disponibles para maridar con la comida
Hablando de Restaurante Penalty, la experiencia ha sido una montaña rusa. Empezamos tomando un aperitivo con la familia y, bueno, ¡vaya fiasco! Pedimos una ración de chopitos y nos dejaron media ración en el plato. O sea, ¿en serio? Media ración y el resto era ensalada. A lo mejor pensaron que éramos turistas con miedo a los sabores fuertes o algo así. ¡Ya te digo que no! Antes de pedir, asegúrate de lo que estás pidiendo porque aquí, no se andan con chiquitas cuando es hora de cobrar. ¡También tendrás que olvidar eso de tapas generosas!
El servicio fue otra historia. La camarera fue un encanto, super profesional. Pero, el camarero... ¿qué te digo? Parecía que le molestábamos más que ofrecer un buen servicio. Se notaba que le venían ganas de cerrar el local. La plaza tiene su encanto y la comida tenía potencial, pero hay que sentirse a gusto al comer. Quedamos con sentimientos encontrados, no me malinterpretes; puede estar bien, pero es un juego de azar con el servicio.
En cuanto a las raciones, déjame que te cuente lo de la rosada que pedimos. Se supone que era una ración entera, pero solo nos dieron seis trocitos del tamaño de un dedo meñique. Menuda broma. No sé si el precio incluía el aire que respirábamos, pero claro, aquí la lechuga abunda y la proteína brilla por su ausencia. No sé quién se queda con ese plan. Con esa experiencia, te aseguro que no volveremos.
Por otro lado, no todo es malo en Penalty. La carta tiene una variedad impresionante y los platos, como las croquetas y el lomo al Jerez, son muy bien valorados. Si tienes suerte y caes en las manos de la buena camarera, podrías salir bastante satisfecho. Si no, las opciones de bebida son bastante decentes para acompañar lo que pidas. Tienen un par de vinos que van bien con su comida y también cervezas artesenales. Te vendría bien tener un buen vino tinto o una caña a mano mientras manejas el tema de las tapas en tu mesa. En fin, si decides ir, ¡prepárate para lo que venga!
Cómo es el ambiente del Restaurante Penalty
Ya te digo, el Restaurante Penalty en Pl. de las Pastiras es un sitio que se lleva un 5 estrellas de lejos. Hemos estado cenando allí dos noches seguidas, y tanto la comida como la atención han sido simplemente espectaculares. Un abrazo gigante desde Asturias para todo el equipo que trabaja allí. Si andas por Jaén, no te puedes perder esos calamares fritos y la tapa de queso; son de lo mejor que he probado. El precio está en el rango de 30-40€ por persona, pero sinceramente, lo vale.
El ambiente está bien chill, con una terraza amplia y tranquila que es perfecta para disfrutar de una buena comida en el centro de la ciudad. Te aseguro que es un lugar agradable para relajarse. También tengo que mencionar que el servicio fue buenísimo; ya sabes cómo es, algunos pueden ser un poco espaciados, pero aquí todo fluía bien. Para que te hagas una idea, puedes tapear con un arroz con pollo por unos 10-20€ que vale la pena.
Por otro lado, no todo es perfecto. He escuchado que han tenido sus altibajos. Algunas personas mencionan que las raciones son algo escasas en relación al precio, lo que puede afectar un poco la experiencia. Aun así, no es algo que me eche para atrás, ya que, de lo que he podido probar, la calidad es bastante buena. Eso sí, hay que tener en cuenta las críticas sobre el servicio lento en ocasiones.
Ahora, si te preguntas cómo es el ambiente del Restaurante Penalty, pues te cuento que es bastante acogedor, aunque a veces te puedes encontrar con un malo rollo entre algunos empleados. Pero mira, no podemos dejar que eso nos arruine la visita. En definitiva, este sitio es una buena opción en Jaén, con buena comida y atención, aunque podría mejorar en algunos detalles.
El restaurante tiene una terraza
Y bueno, hablemos del Restaurante Penalty. La experiencia ha sido un poco de todo, pero hay que decir que en general se lleva 4 estrellas. Si vas, busca al camarero con gafas moreno que te va a atender genial. Un ejemplo: me olvidé la cartera y el buen hombre fue corriendo a devolvérmela. ¡Eso vale puntos! La comida está bien, le pongo un 3, pero el ambiente y la atención son top, así que en general, un sitio decente para un par de cañas.
Ahora, si quieres algo que te haga sentir en casa, este lugar tiene un ambiente tranquilo para tapear y comer. La atención es excepcional, con camareros siempre atentos, como esos que se te acercan y te aconsejan. La comida en sí está bien, un 4, pero el servicio se lleva un 5. Es el sitio ideal si buscas un plan relajado con colegas.
Pero ojo, porque también hay historias que contar. Un colega estuvo ahí el viernes y tuvo una experiencia de mala muerte. Colines en mal estado a 14 euros y atención espantosa. Al final, le cambiaron los colines por un flamenquín que parecía congelado. ¡Un asco! Lo que siempre había sido un buen sitio de paso para los que estudiábamos en la Politécnica se ha ido a pique para algunos. Este tipo de experiencias hacen que te lo pienses dos veces antes de volver.
Para no ser solo negativo, hay que decir que tienes la opción de disfrutar de una terraza espaciosa, ideal para los peques y también para relajarte con amigos. Reservamos en la terraza cubierta, pero nos mandaron fuera. Si no hubiera habido error, creo que habría sido un 5 estrellas. En fin, el lugar tiene su encanto, pero asegúrate de ir cuando tenga buen rollo y estén bien organizados.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Penalty
La verdad, el Restaurante Penalty en la Pl. de las Pastiras ha generado opiniones bien dispares, pero algunas son casi un meme. Por un lado, hay quienes le dan 5 estrellas y dicen que la comida es casera y los camareros son una maravilla. ¡Menuda suerte, ¿no?! Aquí, la gente se siente a gusto, que la comida llega rápido y está todo bien hecho. Las raciones están bien por unos 10-20 € y al parecer, el sitio es ideal para ir con peques, porque hay espacio y seguridad en la plaza.
Pero luego, lees esas experiencias nefastas y tiembla cualquiera. Un grupo de once fue a comer y se topó con que no había copas, que los platos eran del tamaño de una taza de café y que, además, las raciones eran más escasas que la paciencia de un niño en un restaurante. Un pelo en los chopitos y precios disparatados como 15 € por una ración de alcachofas. Lo que cuentan suena como un capítulo de una serie de terror gastronómico. ¡Quién lo diría!
Y aunque hay testimonios acerca de que todo es muy limpio y que la jefa se implica, no puedo dejar de pensar en esos precios. Viendo que hay otros bares que lo hacen mejor y más barato, la cosa se torna complicada. Un tercio a 3'40 € es de locos, ¡si en otros lados lo encuentras más barato y con mejor rollo!
Así que, ¿es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Penalty? Con tanta diversidad de opiniones, es un poco un riesgo. Si vas en grupo, puede que sí, pero no me tiraría a la piscina sin saber si te van a atender bien. Así que piénsatelo dos veces antes de asegurar tu mesa.
El Restaurante Penalty suele estar lleno
Bueno, mira, la última vez que estuve en el Restaurante Penalty fue un desastre, la verdad. Me fui a desayunar un bocadillo con una cerveza sin alcohol alrededor de las 12:20, y me dicen que no puedo comer en la terraza, que estaba fresquito y tal. ¿Por qué? Por "órdenes de la empresa". O sea, ¡qué vergüenza! Si estás consumiendo, lo menos que puedes hacer es disfrutarlo donde quieras. Ahora les digo que no vuelvo más, porque no me parece justo que te obliguen a comerte tu comida en la barra como si estuvieras en un aula.
Aparte de eso, los precios son un robo. De verdad, hay sitios mucho más baratos y con mejor cantidad en Jaén. Y si le sumas que el camarero estaba más pendiente de su móvil y de fumar al lado de la terraza que de atender, pues el trago se vuelve más amargo. Cada vez que me interrumpía para hacer otra de sus "cosas", me ponía cara de pocas amigas. Así no, amigo.
Un día fuimos en grupo a tomar unas cervezas y, en ese momento, el servicio fue estupendo. El camarero que nos tocó fue muy majo y hasta me dejaron pagar por separado cuando me fui. Eso sí, no puedo decir lo mismo de su comida. Las raciones son excesivas por lo que cobran. Y encima, ¡no te dejan disfrutar de un bocadillo en su terraza! Solo se puede comer dentro o para llevar. ¿En serio? Pretenden sacar lo que puedan solo de las papas bravas a 8.50€, como si fueran el manjar de los dioses.
¿Y el tema de si el Restaurante Penalty suele estar lleno? Pues la verdad, con el servicio que ofrecen y los precios altos, no me extraña que se vacíen bastante. Así que, si alguna vez tienes ganas de un bocata y cervezas en la terraza, mejor busca otra opción por ahí, porque aquí ya se la guardan.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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