
¡Ey, peña! Si buscas el mejor pescaíto frito en Granada, no te puedes perder el Restaurante Santa Mónica, situado en C. Primavera, 21, Zaidín. Este sitio es una auténtica marisquería-freiduría con un ambiente acogedor y un menú que te hará agua la boca, lleno de pescados y mariscos frescos de nuestras costas. Además, tienen las mejores carnes selectas y una amplia terraza cubierta para disfrutar al aire libre. Si no puedes salir de casa, no te preocupes, también hacen comida a domicilio. Así que ya sabes, ¿a qué esperas? ¡Reserva tu mesa ya, que se llena rápido!
Restaurante Santa Mónica
Horarios Restaurante Santa Mónica
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santa Mónica
Dónde se encuentra el Restaurante Santa Mónica
¡Tío, si no has estado en el Restaurante Santa Mónica en C. Primavera, 21, Zaidín, 18006 Granada, ¡te estás perdiendo una joya! Anoche, fui con la familia y, la verdad, hacía tiempo que lo deseábamos. La comida estuvo de lujo, y el ambiente... ¡ni te cuento! Todo estuvo a la altura gracias al equipo, pero el camarero Rafa se llevó toda la palma. ¡Un crack! Cuando te diga que las berenjenas, el pulpo y las almejas estaban frescas y sabrosas, créeme que no miento. ¡Nos hicieron sentir como en casa! Comimos de lujo por unos 20-30 € por persona. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
La experiencia fue espectacular, en serio. Los camareros son super atentos y siempre con una sonrisa. Probamos de todo: el surtido de pescado, cazón, rosada... Y el punto de fritura, bro, ¡perfecto! Todo está hecho con amor, se nota. Ayer también nos hicimos unos buenos atunes y gambas blancas. Además, cada ronda viene con su tapa, y esas ricas tapas de arroz y boquerones son un must. En serio, si no has ido, tienes que pasar por ahí. El precio, entre 10-20 € por persona, y la calidad, ¡ni te cuento! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Reserva, porque siempre está a reventar.
El ambiente es de lo mejor, sin dudas. El pescado frito y las tapas están a otro nivel. Ayer nos invitaron a una ración de tomate aliñao porque no parecía completa, y eso se agradece. Sinceramente, todo el equipo se mueve como una máquina bien engrasada. Eso sí, el sitio estaba lleno, pero la atención no bajó. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Volveremos, seguro.
¿Te preguntas dónde está? Es fácil, lo encuentras en C. Primavera, 21, Zaidín, 18006 Granada. Si pasas por allí, no dudes en darles una oportunidad. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir! ️✨
Cuál es la especialidad del Restaurante Santa Mónica
Y así, continuando con lo que te contaba sobre el Restaurante Santa Mónica. La cosa es que, aunque no siempre tienen todo el pescado de la carta, hay un par de cosas que merecen la pena. Las ortigillas son una delicia, ¡buenísimas! También tienen un surtido de pescaito que está bastante bien. Ojo con el tómate aliñado y los cogollos, que están que flipas. Aunque no te voy a mentir, la tapa de almejas a veces sale un poco seca y salada; ahí tienen que currarse un poco más. Pero en general, bien, bien.
La atención, menuda maravilla. Me encontré con Pablo y su equipo, ¡geniales! Se nota que saben lo que hacen y se esfuerzan por brindarte una buena experiencia. No es fácil encontrar un sitio donde todo esté tan bien cuidado, y estos tíos lo logran. El ambiente es muy chido, así que no es raro que salgas con ganas de volver. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5. Todo muy bien.
La última vez que fuimos, entramos de casualidad y, amigo, fue un acierto total. La calidad del producto es de las que se notan y las tapas son generosas. Además, el camarero que nos atendió, el que lleva gafillas, fue lo mejor: siempre atento sin ser pesado. Repetir es obligatorio. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Así que si quieres un rato chido, ya sabes dónde ir.
Ah, y si quieres cenar, no te pierdas las gambas a la plancha y el pulpo a la brasa. ¡Eso está de locos! Y lo mejor de todo, la camarera nos atendió a todos con una sonrisa, ¡qué lujo! Si te gusta el buen trato, aquí lo van a dar aunque falte gente. Tú puedes encontrar un ambiente super agradable y algo rico por 20-30 € por persona, así que la relación calidad-precio es brutal.
En resumen, ¿la especialidad del Restaurante Santa Mónica? Sin duda, el pescado fresco como gambas y pulpo, además de unas tapas que no te querrás perder. Aquí saben lo que hacen, así que no dudes en pasarte un día de estos. ¡Tú lo agradecerás!
Qué tipo de comida ofrece el restaurante
Mira, te voy a ser sincero, el Restaurante Santa Mónica no ha dejado la mejor impresión en mi mente. En una de mis visitas pedí calamar frito y, sinceramente, estaba horroroso. Te puedes imaginar lo que es esperar algo rico y que lo que te traen sea un desastre. Al menos el camarero tuvo la decencia de no cobrárnoslo, pero eso no quita lo mal que estaba. Los boquerones de tapa estaban pasables, pero no esperes que te vuele la cabeza. Al ver la respuesta del dueño, sinceramente, me dejó más confundido. Si tienes un plato mal hecho y te sientes orgulloso de ello, creo que te falta una buena dosis de humildad. Hay que aprender a escuchar las críticas, no a soltarlas como si fuesen “palabras necias”. Lamentable.
Luego volví y decidí probar más tapas, y la cosa no mejoró. Las albóndigas estaban más duras que un chicle pegado en el zapato, y las croquetas eran diminutas y la masa estaba súper compacta. Las raciones eran algunas muy escasas para lo que te cobran, así que el precio no se justifica. A pesar de que el servicio fue un poco mejor que la primera vez, tampoco es que me hicieran sentir como en casa. El ambiente era agradable, eso sí, pero no suficiente para compensar la comida.
Por otra parte, hubo una experiencia nefasta de un amigo que intentó hacer una reserva. Le dijeron que no había mesa, pero que se la darían en cuanto quedase libre. Cuando llegaron, al final terminaron esperando y se hicieron los locos mientras otros se sentaban. Pedir cubiertos y que no te los traigan es un desastre. Lo más sorprendente fue que al final no recibieron el chupito y la bola de helado que les dan a todos. Vergonzoso.
A partir de todo esto, lo que ofrecen es básicamente tapas típicas, pero la calidad depende de la suerte que tengas ese día y de lo que pidas. Desde pescado frito que puede salir mal hasta algunas albóndigas y croquetas bastante decepcionantes. Entre tanto lío, hay que tener suerte para disfrutarlo de verdad. Así que si decides ir, ve con expectativas bajas y prepárate para una aventura de sabores, porque la comida no es su mejor carta de presentación.
Hay opciones de mariscos y pescados frescos en su menú
Ya te digo que el Restaurante Santa Mónica en C. Primavera, 21, Zaidín, es un sitio que no puedes perderte si andas por Granada. Cinco estrellas y no es pa' menos. Fuimos un finde y todo fue un acierto total. La comida estaba súper rica y los camareros son de esos que te hacen sentir como en casa. Te diría que, si te animas, prepares entre 40 y 50 € por persona, pero vale cada céntimo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5 y un nivel de ruido que ni se nota. Y lo mejor, que no esperas más de 10 minutos por la comida. ¡Un lujo!
Pero no todo es color de rosa. Hay quienes dicen que la cosa no siempre es tan brillante. Por ahí hay críticas que mencionan un camarero agradable, pero que tardan en servir la tapa y que, sinceramente, no vale la pena. La comida puntúa bajo con un 2 y aunque el ambiente está a un 4, no creo que te convenza si esperas calidad y rapidez. Unos prefieren no volver, la verdad.
Sin embargo, en su mayoría, la peña habla genial del lugar. Es acogedor, con un buen servicio que es rápido y eficiente. Por menos de 20 pavos comes de lujo. Si te gusta el marisco y el pescado, esto también te va a encantar. Muchos admiten que lo mejor del Santa Mónica es que el pescado está fresquísimo. Te ponen tapas a patadas y no escatiman en cantidad. ¿Quién se puede quejar de eso? Siempre hay algo rico que probar.
Y si aún tienes dudas sobre el menú, mira que el sitio es reconocido por sus platos de mariscos y pescados frescos. Puedes disfrutar de su surtido de pescado, gambas y tapas muy generosas como almejas o cigalas. Aquí tienes opciones para todos los gustos y qué decir de los boquerones y el pulpo a la gallega. Así que, si buscas buen marisco, este es el lugar ideal. ¡No te lo pienses más y date un festín!
Qué otras opciones de comida se pueden encontrar además de mariscos
La verdad que el Restaurante Santa Mónica en C. Primavera, 21, Zaidín es un lugar que vale la pena visitar. Te atienden genial, son muy atentos y agradables. Lo mejor de todo es que la relación precio-calidad es brutal. Podés disfrutar de buenas tapas y raciones. Si tienes suerte, te podrás sentar en su terraza, ¡perfecto para una buena tarde con amigos!
Cuando te decides a tapear, este local no decepciona. Es ideal para pedir raciones de pescado y disfrutar del buen ambiente. Los precios son razonables, oscilando entre 10-20 euros por persona. Imagínate probar el surtido de pescado, las almejas, boquerones desraspados y la tempura de verduras, que son de lo mejor. Sin olvidar lo bien que se come y cómo te tratan, ¡que te hacen sentir como en casa!
Si tienes pareja, este lugar es perfecto. Las raciones son bastante generosas, así que no hay excusas para pedir unas medias raciones. Te aseguro que las tapas son deliciosas y el pescado fresquísimo. Además, el servicio es tan bueno que te sentirás atendido en todo momento. Eso sí, aparcar es un poco complicado, pero hay un parking cerca, La Hípica, que te salva la vida y no es caro.
Y si te preguntas qué más hay en el menú, además de mariscos, las ensaladas como la de pimientos son una delicia. Junto con las frituras de gambas, cazón, calamares y boquerones, hay opciones vegetarianas también, así que hay para todos los gustos. No lo pienses más y lánzate a probar todas las delicias que tienen. ¡No te va a decepcionar!
El Restaurante Santa Mónica tiene un buen ambiente para comer
Mira, el Restaurante Santa Mónica es un 10/10 en mi libro. La primera vez que fui, me quedé flipado con el surtido de pescado. ¡Qué bueno estaba! La camarera es un encanto, siempre con una sonrisa y atenta como una máquina. Si le preguntas, te ayudará a elegir lo mejor de la carta, como la tapa de almejas. Os digo, este sitio es de esos que nunca fallan para unas tapas con una birra fría.
Y hablando de tapas, aquí es lo que marca la diferencia. Te ponen una tapa con cada bebida, y no son las típicas cuatro aceitunas, ¡no! La comida está deliciosa y además, el precio va de 1 a 30 € según lo que pidas. Así que es muy fácil adaptarse a lo que lleves en el bolsillo. Vamos, que puedes come genial sin dejarte un riñón.
Ten en cuenta que, aunque el servicio suele ser bastante bueno, a veces hay detalles que pueden ir mal, como que te cobren un poco más si pides un tipo de bebida e intentan justificarlo porque la sirven en copas. Un poco raro, sí, pero no es un drama si estás disfrutando de la comida.
La comida en general es espectacular. El pescado fresco y el ambiente es lo único que... a veces falla un poco. Mientras estuve comiendo en la terraza, algunos clientes en otras mesas eran un poco maleducados, y eso se puede hacer incómodo. Pero los camareros hicieron lo que pudieron y su actitud siempre fue impecable, así que eso hay que valorarlo.
Entonces, para responder a la pregunta de si el Restaurante Santa Mónica tiene buen ambiente para comer, bueno… ¡depende! Lo que sí puedo decirte es que si a ti te gusta la buena comida y tratar con un personal simpático, aquí no te arrepentirás. Eso sí, prepárate para hacer frente a algún maleducado de vez en cuando. Pero con toda la comida buena y el servicio que ofrecen, ¡merece la pena!
Cuenta con una terraza donde se puede comer al aire libre
La cosa es que el Restaurante Santa Mónica, que está en la C. Primavera, 21, Zaidín de Granada, tiene su encanto. Yo he estado un par de veces y la comida está bastante buena, muy por encima de la media. Te recomendaría el surtido de pescado y gambas, ¡una locura! El ambiente también está chido, pero lo que me da rabia es el servicio. Hay un camarero con tatuajes que parece que siempre viene con el humor de un perro rabioso; te habla con una chulería que no es ni medio normal. Es una pena, porque si no fuera por eso, lo recomendaría sin dudar.
Ya sabes, si el dueño le echara un vistazo a ese tema, podría ser un sitio de 10, pero la atención al cliente está muy lejos de ser genial. He escuchado a varias personas con experiencias parecidas: la comida, de lujo; el servicio, un desastre. De verdad, el camarero parece que nos está haciendo un favor al atendernos, y eso amarga un poco la experiencia.
En cuanto a la terraza, sí que tienen una para comer al aire libre, pero con el servicio que te he mencionado, dudo que disfrutaras de una buena comida en ese rincón. Lo que podría ser un buen plan se convierte en un tirón de orejas al ver cómo algunos camareros llevan la atención. La verdad, hay que tenerlo en cuenta si decides ir. En resumen, un lugar rico en comida, pero que necesita cambiar un par de cosas para que valga la pena del todo.
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Mira, el Restaurante Santa Mónica tiene su encanto, especialmente si buscas pescado bien frito. De hecho, en general la comida está bastante buena, con raciones generosas y todo fresco. Pero, ojo, la experiencia puede variar bastante. Un punto negativo fue que nos hicieron salir porque llevábamos a un Bichón Maltés de 15 años debajo del carro de un bebé. ¡El pobre ni ladró! Es una locura, porque la normativa actual permite que los perros entren, así que no sé a qué venían esas formas. Al final, el camarero dijo algo de crujir si llegaba una inspección, y eso no tiene sentido.
La cosa es que detrás de nosotros llegó un tipo con un perro en brazos y tampoco pasó nada. Me parece una falta de respeto, especialmente en pleno siglo XXI, y es una razón más para que los amantes de los animales evitemos sitios así. Además, no hay prohibición escrita en la entrada, así que es un poco surrealista todo.
Soy de los que opina que el servicio es tan importante como la comida, y en este caso le pongo un 1 en servicio. En cambio, he estado en otras ocasiones donde la experiencia ha sido totalmente distinta. Para empezar, hay lugares donde rinden un homenaje al pescaíto frito que no tiene comparación. Con tanta calidad y un servicio atento, además de que el vermut va de maravilla.
En mi última visita, me sorprendió la actitud de algunos comensales. No entiendo por qué hay gente que se comporta tan mal, criticando a los camareros a sus espaldas. No tienen que ser el saco de golpes emocionales de nadie, y es una pena que la gente adulta no sepa comportarse. A pesar de eso, los camareros tratan de mantener la calma, y eso es de admirar.
Ahora, sobre hacer una reserva para comer... Creo que es una buena idea si no quieres quedarte fuera, especialmente en horas punta. Aunque he visto a gente que ha entrado sin problemas, si te aseguras de hacer una reserva, te evitas sorpresas. En resumen, el sitio tiene potencial, pero a veces la experiencia se ve empañada por otros factores.
Qué tipo de carnes selectas ofrecen en el menú
Mira, del Restaurante Santa Mónica que está en C. Primavera, 21, Zaidín, te tengo que contar varias cosas. 5 estrellas, por cierto. Fui a la de Fontiveros y, la verdad, me encantó todo. La atención fue de 10 y las tapas, uff, ¡las gambas fritas estaban espectaculares! Impresionantes por su calidad y tamaño. El local es súper bonito, así que no tengo quejas, ni una. Te digo que con tres tapas y una media de gambas, no pudimos acabar la última tapa. Y eso que somos de buen comer. Es un sitio que vale la pena repetir, de cabeza.
Y hablando de volver, ya tengo claro que cuando regrese a Granada, este es el sitio. La amabilidad del equipo se nota, eh. Hasta nos olvidamos un bolso lleno de documentación y cuando regresamos, estaba ahí, como si nadie lo hubiera tocado. Mil gracias a ellos. En cuanto a la comida y el ambiente, ¡todo un 5 estrellas! Y para el que busque algo en especial, el surtido de pescado es un obligado en su carta.
Pero no todo es perfecto, eh. He leído de experiencias malas. Hay comentarios de ese camarero que parece que no aprecia la profesión y trata a la gente según le caiga. Eso sí, la comida no se queda atrás, el pescaito frito es un imprescindible. Un colega me contó que a veces, parece que los camareros tienen sus días buenos y sus días regulares. Vamos, que si les vas bien, te tratan genial, y si no, pues como que no existes. Sería bueno que el dueño se fijara en estos detalles, porque así la cosa podría mejorar mucho.
Y ya que estamos, si te preguntas qué tipo de carnes selectas ofrecen, te cuento que el marisco y el pescado son la estrella del menú. Pero escúchame, que no se queda ahí: también tienen carne buenísima, aunque en las reseñas no se hable tanto de eso, lo que seguro está en su carta. Así que asegúrate de echar un vistazo a lo que tienen para ofrecer. ¡A disfrutar!
Ofrecen servicio de comida a domicilio
Y así, después de pasar un rato en el Restaurante Santa Mónica, tengo que deciros que mi experiencia fue de 5 estrellas en toda regla. Elías, el camarero que nos atendió, se merecería un aplauso. El tipo fue esquisito, rápido y superatento. Comimos en un grupo de 13 personas y, la verdad, el servicio fue genial. Pedimos un frito variado y no os imaginais la calidad que tenía. Recomendamos a tope la ensaladilla de marisco porque estaba de rechupete. De verdad, si queréis disfrutar, no se lo penséis.
Y ya que estamos, todo estaba excelente. La comida, de lujo, pero lo que realmente brilló fue la atención. Así da gusto salir a comer, ¿verdad? Volveremos, sin duda. Lo mejor, que si vais, no os olvidéis de probar el surtido de pescado y gambas. Y sí, el precio es bastante razonable, entre 10-20 € por persona. Ya os digo, de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Pero no todo es perfecto, eh. Hay algunos que han tenido malas experiencias. Un colega mencionó que la comida le pareció sosa, y que las gambas parecían recén descongeladas. Además, el servicio fue lento y hasta se escuchaba reggaeton a todo volumen. Yo no sé si esa fue una mala racha, pero desde luego, a mí no me pasó.
Lo que mola es que la atención del personal es siempre destacada, menciones especiales para Wanderley, que si tienes la suerte de que te toque, lo vas a agradecer. Unos calamares y pollo rebozado que sacan son dignos de probar. Y lo que me sorprendió fue que al final nos trajeron bombones helados. ¡Un detalle curioso! Y encima, con un precio bien ajustado.
Ahora, si estáis pensando en eso de «¿Ofrecen servicio de comida a domicilio?», pues lamentablemente no hay info confirmada sobre eso. Pero ya sabéis, lo mejor es salir a disfrutarlo en el local. ¡Hasta la próxima en el Santa Mónica!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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