Taberna Prado Negro

Taberna Prado Negro

Si buscas un buen plan, Taberna Prado Negro es tu sitio. Este restaurante andaluz está en Prado Negro, s/n, 18183 Huétor Santillán, a solo 20 minutos de Granada. Imagínate disfrutando de carne a la parrilla y un buen vino de su bodega, que cuenta con más de 50 variedades. La comida va desde las clásicas tapas como el salmorejo hasta platos más contundentes como el pescaíto frito. El ambience es increíble, en pleno parque natural, ideal para después darse un paseíto a la cascada. Además, con una puntuación de 4.5 sobre 5, está claro que aquí comes de lujo sin romper el banco: ¡por menos de 30€ por cabeza! Perfecto para ir en grupo y no olvides reservar, porque siempre se llena.

Taberna Prado Negro

Restaurante andaluz
Valoración media: 4,5
Opiniones: 652 Reseñas
Dirección: Prado Negro, S/N, 18183 Huétor Santillán, Granada
Teléfono: 677 64 85 14

Horarios Taberna Prado Negro

DíaHora
lunes12:00–17:00
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–17:00, 21:00–24:00
viernes12:00–17:00, 21:00–24:00
sábado12:00–17:00, 21:00–24:00
domingo12:00–17:00, 21:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna Prado Negro

Dónde se encuentra la Taberna Prado Negro

¿Has oído hablar de la Taberna Prado Negro? Si no, deberías ponerla en tu lista. Este restaurante andaluz está en Prado Negro, S/N, 18183 Huétor Santillán, Granada. El lugar tiene un enclave brutal; el entorno es super bonito y tal, pero la atención... uff, ahí es donde se les va un poco la olla. Si vas en fin de semana, asegúrate de hacer reserva porque si no, puedes quedarte sin mesa. La comida llega a cuentagotas y si tienes a un grupo grande, olvídate; tienes que estar a la caza de lo que falta y repetir las cosas varias veces. Te vas a dejar unos 50-60 € por persona.

Por otro lado, también hay experiencias que son todo lo contrario. Algunas peñas dicen que ha sido una pasada total. El ambiente es genial, sobre todo en verano, porque la brisa te hace sentir cómodo mientras disfrutas de unos platos que son de otro nivel. Y los que se encargan del servicio, como Isma y Manolillo (que quien lo conoce le dice el Fiestas, jeje), son un encanto: atentos, serviciales y saben de lo que hablan. Cómprate lo que quieras, que aquí no hay espera y los precios rondan los 40-50 €.

Y qué me dices de los vinos, ¡vaya sorpresón! Si vas sin saber, te puedes llevar una grata impresión. Tienen una selección de vinos y quesos que está muy bien cuidada; el dueño sabe lo que hace. Ojo con el pan, que alguien mencionaba algo sobre un precio raro. Pero es que lo que sirven es pan de hogaza al horno, con sal de Almería y un aceite buenísimo; lo vale, créeme. Además, todos los platos que probamos, desde los níscalos hasta el flan casero, estaban exquisitos.

Entonces, para resumir, ¿dónde se encuentra la Taberna Prado Negro? En Prado Negro, S/N, 18183 Huétor Santillán, Granada. Si no has ido, ya estás tardando.

Cuánto tiempo se tarda en llegar a la Taberna Prado Negro desde Granada

Además del rollo que hemos estado hablando, si estás buscando un sitio donde la comida te deje flipado, tienes que hacer una parada en la Taberna Prado Negro. Este lugar tiene un ambiente que te hace sentir como en casa, con cinco estrellas que lo respaldan. La fiesta empieza de la mano de Miguel Ángel, que te va a asegurar un almuerzo espectacular. La carta de vinos es una locura y la comida, ni te cuento, está elaborada con un cuidado que se nota en cada bocado. Lo mejor es que después de dar un paseíto por el paraje de Prado Negro, terminas disfrutando de una experiencia gastronómica de primera.

Los precios están bastante bien, que la relación calidad-precio es magnífica. Para que te hagas una idea, puedes pillar un buen almuerzo entre 40 y 50 euros por persona. Los platos recomendados incluyen la Tarta de Queso Con Leche de Cabra, Cordero y Chivo Lechal Segureño, que son imprescindibles. Así que si estás con ganas de comer como un rey, este es tu sitio.

Claro, no todo es de color de rosa. En algunas ocasiones, el servicio ha sido un pelín más lento de lo que uno quisiera. La calidad de la comida es muy buena y el pan, ¡madre mía!, es casero y de distintos ingredientes. Pedimos de todo: tomate con burrata, pluma, pollo con ajos y todo estaba delicioso, pero sí, se puede llevar un par de horas el almuerzo. Así que ten paciencia porque, aunque las cosas tardan, vale la pena.

Ahora, si te gusta estar en el solecito, la terraza es un plus. Hasta puedes llevar a tu perrito atado y disfrutar de una buena charla mientras te pegas un festín. Por cierto, asegúrate de reservar antes, que se llena rápido y no quieres quedarte fuera de esta movida.

Y si te estás preguntando cuánto tiempo se tarda en llegar a la Taberna desde Granada, no es mucho, unos veinte o treinta minutos en coche, depende del tráfico. Así que arma tu plan y lánzate a disfrutar de un almuerzo increíble que seguro no vas a olvidar.

Qué tipo de cocina ofrece la Taberna Prado Negro

¡Vaya pedazo de sitio que hemos descubierto en Huétor Santillán! La Taberna Prado Negro es un lugar que no te puedes perder. Situada en un paraje chulísimo junto al río, es perfecta para hacer una escapada y darte una buena comilona. La terraza es una pasada, especialmente si el tiempo acompaña; eso sí, lleva reservas porque se llena rápido, sobre todo los domingos.

La comida es de 10. Probamos unas alcachofas, chorizo y setas que estaban brutales, pero lo que realmente se llevó la palma fue el pollo al ajillo. De verdad, no habíamos comido uno tan sabroso en un montón de tiempo. También nos sorprendió el pan de sabores con aceite de molino, ¡menuda delicia! Y ni hablar de la tarta de queso que cerró la comida: un acierto total.

Destacar también el servicio, que fue impecable. La gente allí es súper profesional y se nota que están para hacerte sentir como en casa. Y el ambiente… pues si buscas una terraza fresca en verano, ¡aquí vas a disfrutar! Todo, desde las croquetas caseras hasta la tabla de quesos, está en otro nivel, ¡y los precios son muy razonables para la calidad que ofrecen!

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece la Taberna Prado Negro? Básicamente es comida andaluza de alto nivel, con productos frescos y caseros, donde cada plato es una buena representación de la gastronomía de la zona. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad de probarlo?

Cuál es la especialidad del restaurante en cuanto a carnes

Y hablando de la Taberna Prado Negro, qué pedazo de sitio, colega. Es un lugar recóndito y entrañable, lleno de ese rollo rústico que te hace sentir en casa. Ya sea dentro, con ese ambiente súper acogedor, o fuera, rodeado de naturaleza, siempre apetece un rato ahí. Si te gusta la buena comida, te va a flipar. La ensaladilla rusa está de 10 y ese revuelto de setas... ¡un auténtico descubrimiento! Y no me olvides de las alcachofas con tomate seco, que son una maravilla.

Ahora, si hablamos de carnes, no hay duda: las chuletas de cordero son un “must”. Están cocinadas a la perfección, se deshacen en la boca. Y no te vayas sin probar el bacalao, que también te va a dejar tocado del sabor. Por otro lado, si te gusta el vino, la carta que tienen es una locura. Es que podría escribir un libro solo hablando de eso. Desde variedades raras hasta añadas difíciles de encontrar, aquí hay de todo para los amantes del vino.

El servicio es otro rollo, ¿sabes? Te atienden de lujo y siempre están súper atentos. Miguel Ángel López, el camarero, se nota que sabe lo que hace y te cuenta de los quesos con una pasion que da gusto. Y si llegas hasta los postres, no te vas a arrepentir. Los postres caseros son una delicia, especialmente la tarta de queso que parecen hechos con requesón de cabra, ¡buenísima! La experiencia gastronómica es top. En definitiva, calidad/precio 10/10, es un sitio muy, pero que muy recomendable. ¡Volveremos, sin duda!

La Taberna Prado Negro tiene una buena selección de vinos

La Taberna Prado Negro es un verdadero hallazgo, y si no has ido, ya estás tardando. 5 estrellas bien merecidas, porque la calidad aquí es espectacular en todos los sentidos. Desde que entras, el ambiente te atrapa. Tienen una atención al cliente que hace que te sientas como en casa, y eso siempre suma, ¿sabes? Además, los precios son bastante razonables, entre 30-40€ por persona, y créeme, por lo que recibes, ¡más que justo!

La comida es otro nivel. Cada plato que sale de esa cocina tiene un toque especial, original, y todo bajo el sello de calidad. El pan de diferentes sabores y el AOVE que te ofrecen mientras esperas a que llegue tu pedido es un detalle que se agradece. Y no te olvides de la tabla de quesos, que el dueño te va explicando cada uno; es un espectáculo. Todo bien cocinado y generoso en porciones. Y si eres de los dulceros, esperad a probar sus postres caseros. ¡Y tienen helados de “Los Italianos”, un extra que no te puedes perder!

A pesar de lo que escuchas por ahí, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias malas, especialmente con el servicio, y eso siempre deja un mal sabor. Se nota cuando un sitio no está a la altura, aunque espero que hayan sido casos aislados. Las quejas sobre el trato y la espera, sobre todo, son preocupantes. Pero bueno, en todo lugar hay días malos.

Y en cuanto a la selección de vinos, ¡vaya que tienen! Desde opciones asequibles hasta cosas más selectas, hay para todos los gustos y bolsillos. El dueño se encarga de guiarte en esa elección, lo que siempre se agradece. Así que, si eres un amante del vino, definitivamente este lugar no te decepcionará. ¡Ya sabes, dale una oportunidad a la Taberna Prado Negro y disfruta de una buena comida en un entorno espectacular!

Cuántas variedades de vino se pueden encontrar en la bodega del restaurante

Y mira, si estás por la zona de Prado Negro, S/N, 18183 Huétor Santillán, Granada, la Taberna Prado Negro es una parada obligada. Tienen una zona de aparcamiento amplia, así que dejar el coche no es problema. Solo sigue un poco más la carretera antes de girar a la derecha. ¡Te lo prometo, no hay pérdida! Si no quieres arriesgarte, hay un descampado a unos 100 metros donde puedes aparcar sin drama.

El ambiente es súper agradable, pero aquí viene el consejo: ¡reserva! Si no lo haces, lo más seguro es que llegues y no haya sitio. El trato es estupendo, y la comida... ¡Dios mío! Hice una comida allí y salí encantada. Es un poquitín caro, pero vale la pena, con un precio por persona que ronda los 30-40 €. Comida, servicio y ambiente: un 5/5 en todo.

Lo que pedí estaba de lujo. Un tomate con burrata, remolacha y pistachos que volaba por los aires de lo bueno que estaba. Las croquetas, ¡uf!, qué sabor, aunque tal vez un poco blandas para mi gusto. El secreto lo cocinaron a la perfección, con dos tipos de sal que le dieron un toque brutal. Y, por supuesto, el postre, la tarta de queso con leche de cabra... ¡una locura! Total, que el servicio es rápido y familiar. Es un lugar donde te sientes como en casa.

Además, justo cerca hay una cascada preciosa que no te puedes perder. Pregúntales en el restaurante, que te informan genial. Y otra cosa que no puedes dejar de notar es su carta de vinos, que es amplia y tiene opciones del mundo entero. Todo gracias a Miguel Ángel, que además de ser majo, sabe mucho de vinos. Aunque no tenga el dato exacto, te diré que tienen un montón de variedades en su bodega, así que no dudes en pedir algo diferente cada vez que vayas. En fin, yo me quedé con ganas de repetir, al menos una vez al mes. ¡A disfrutar, que no te arrepentirás!

Qué platos típicos se pueden degustar en la Taberna Prado Negro

Hombre, si estás buscando una taberna con encanto, no puedes dejar de pasar por la Taberna Prado Negro. La cosa es que, en un entorno natural que invita a hacer rutas, este sitio es ideal para disfrutar de un buen día. Ya te digo que la comida está currada; la carta de vinos es impresionante y la atención, simplemente, de diez. Ahora, si piensas en ir el fin de semana, lo mejor es que reserves, porque se llena en un pis pas.

La vibra en este lugar es maravillosa. Aquí se nota el amor por la cocina, y eso hace que, cuando acabas la comida, ya estés pensando en cuándo vuelves. Hay una oferta amplia de vinos y quesos, además de carnes de calidad y unos postres caseros que flipas. El trato es cercano, amable y sin pretensiones, lo que se agradece un montonazo. Solo ten en cuenta que es un sitio pequeño, así que si quieres comer dentro, ¡reserva ya!

Por cierto, probé un par de platos que merecen ser destacados. La tarta de queso con leche de cabra te va a volar la cabeza con su textura esponjosa, y si te gusta el cordero, no dudes en pedir la lata de cordero. Además, lo que me dejaron un poco frío fueron las alcachofas, que todo el mundo habla de ellas, pero a mí no me parecieron la gran cosa. Sin embargo, el solomillo y las alcachofas con foie estaban a otro nivel. Y sí, olvidé mencionar que no te puedes ir sin probar algunos cubatas con esa tónica especial, la Le Tribute, que está de vicio.

Ahora, si preguntas qué platos típicos se pueden degustar aquí, hay que mencionar el famoso plato alpujarreño, que incluye morcilla, chorizo, huevo y un buen trozo de jamón, además de los clásicos huevos rotos y unas deliciosas croquetas. Así que ya sabes, hazte un favor y date una vuelta por Prado Negro, que la experiencia lo vale.

Es posible encontrar tapas en la carta del restaurante

Te cuento que La Taberna Prado Negro es un sitio que simplemente tienes que probar. Imagínate, 5 estrellas en comida deliciosa. Las raciones son tan abundantes que pide lo que quieras, que no te vas a quedar con hambre. Hasta nos sorprendieron trayéndonos unas variedades de pan con aceite y sal que estaban de lujo. Tres platos entre tres personas y salimos rodando. Y aunque se tardan un poco en servir, de verdad, vale la pena la espera. Ideal para ir a almorzar, nadie se va decepcionado.

Y si vas, prepárate para disfrutar. El sitio está en una localización mágica, con vistas que dejan a uno sin aliento, sobre todo cuando cayó la primera nevada del año. La carta tiene de todo y lo que elegimos estaba exquisito. Miguel Ángel, el dueño, nos recomendó unos níscalos fuera de carta y, wow, ¡qué cosa tan deliciosa! Desde el aperitivo hasta los postres, cada detalle cuenta. Terminé con una tablita de quesos que fue el broche perfecto para un almuerzo que merecía celebrarse. Y la atención... ¡inmejorable! Te tratan como si fueras de la familia.

El ambiente es genial, y la bodega de vinos que tienen es una locura. Miguel Ángel hace que te sientas en casa. Te preparan hasta un Gin Tonic en la mesa, un pequeño lujo que te hace sentir especial. No importa si vas solo o con amigos, el servicio es rápido y los camareros son super educados. Recomiendo reservar, aunque si llegas antes de las dos, seguro que te pillan un sitio. Ah, y si vas con peques, no hay problema. Hay espacio suficiente para que corran y se diviertan.

Por cierto, respecto a si hay tapas en la carta: sí, hay opciones. Aunque te ofrecen platos más grandes, las tapas son un detalle que complementa la experiencia. Así que si te animas, pídete unas al inicio y disfruta de todo lo que ofrece este maravilloso rincón. ¡No te quedes sin ir!

Qué tipo de ambiente ofrece la Taberna Prado Negro a sus comensales

Chicos, si aún no habéis probado la Taberna Prado Negro, no sé a qué estáis esperando. Este lugar está en un sitio que tiene su rollo, todo bien limpio y muy acogedor. Al pisar el local nos recibió Miguel, el dueño, y ya os digo que el trato fue de escándalo. ¿La comida? Brutal, con una variedad de quesos y una carta de vinos que alucinas. Perfecto si buscas un sitio que te sorprenda con cada bocado. Vamos, que es muy recomendable si buscáis salir de la rutina.

Y hacedme caso, merece la pena desviarse de la autovía solo para venir aquí. Te sientes como si hubieras viajado a otro mundo solo con la comida. Eso sí, pedid consejo a Miguel, porque atina con todo, sobre todo con las setas y el flan. Tal cual. Es una experiencia que no olvidaréis fácilmente. Así que, si estáis pensando en un buen plan de comida, aquí tenéis lo que necesitáis.

Siempre que vamos, ¡es una experiencia fantástica! La comida es casera y hecha con amor, con ingredientes de calidad, y el trato solo puede ser descrito como excelente. Y si queréis dar una vuelta después de comer, la localización es perfecta. Las tapas son una pasada, casi como un aperitivo antes de los platos principales. Seguid así, que lo estáis haciendo de lujo.

No es lo que esperas de un sitio rural, porque aquí la cocina es muy selecta. Es un lugar que te sorprende. Piensas que es un sitio más de “campeo” y resulta que te encuentras con un servicio de calidad y una oferta gastronómica de primer nivel. Si lo que buscas es desconectar y pasarte un día chido en el campo, aquí es donde debéis estar.

Respecto al ambiente, la Taberna Prado Negro ofrece un rollo muy acogedor, en un entorno natural que invita a relajarse. Con un personal que es super simpático y profesional, se crean esas buenas vibras que buscas al salir a comer. Todo pensado para que disfrutéis de la comida y la compañía. Así que ya sabéis, después de una buena comilona, no hay mejor plan que dar un paseíto por el Parque Natural de la Sierra de Huetor. ¡No os arrepentiréis!

Está la Taberna Prado Negro situada en un área natural

Ayer fuimos a comer a la Taberna Prado Negro después de una buenísima caminata por la Sierra de Huétor, y te voy a decir que fue un acierto total. El lugar está en una ***zona preciosa***, rodeado de naturaleza. La atención fue de lujo, los camareros súper ***atentos y simpáticos***, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La comida era excepcional, todo estaba más que buenísimo y la calidad de los productos se notaba a kilómetros. Y ni hablar de la carta, man, está llena de variedad en vinos, perfecta para maridar cada plato. ¡Hoy seguramente vamos a volver porque nos quedaron cosas por probar!

La verdad es que comí como nunca, con un sabor realmente casero. Las tablas de quesos son una experiencia en sí mismas; no es solo comer queso y ya. Te van recomendando cómo empezar y continuar, para que tu paladar sienta esa magia de lo que realmente es una tabla especial. Aunque yo no bebo, vi que tienen una gran selección de vinos, algunos incluso de la zona. Desde las tapas de migas, callos, hasta la ensaladilla, todo está hecho con cariño y se nota que utilizan ingredientes de calidad. Miguel Ángel y su equipo son unos cracks, muy profesionales, así que ya sabes, no te puedes perder este sitio.

Lo que más me flipó fueron los panes caseros de varios tipos y la morcilla, que estaba de diez. También tienen unas buenas carnes que puedes pedir a la piedra o ya listas. Las setas y quesos de degustación son otro nivel. La carta de vinos, te digo, es espectacular y bien servida. Puede que no sea el lugar más barato, pero lo que comes aquí se lo vale con creces, hermano.

Y sí, la Taberna Prado Negro está situada en un área natural. Si te gusta la naturaleza y la buena comida, es el lugar ideal para disfrutar de ambas cosas. En resumen, es un sitio que simplemente no puedes dejar pasar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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