
¡Ey, tú! Si andas por la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja, no puedes dejar de parar en la Venta de Piqueras. Este lugar es la puerta natural de entrada a la comunidad riojana y está justo al ladito de la ermita barroca de la Virgen de la Luz, ¡qué más quieres! Aquí tienes un restaurante de los buenos y un hotel rural que no vas a olvidar. Ven a disfrutar de un ambiente acogedor, curvas deliciosas y un poquito de historia en un espacio donde se fusiona la naturaleza con el buen comer. ¡Te esperamos!
Venta de Piqueras
Horarios Venta de Piqueras
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–20:00 |
| martes | 9:00–20:00 |
| miércoles | 9:00–20:00 |
| jueves | 9:00–20:00 |
| viernes | 9:00–20:00 |
| sábado | 9:00–20:00 |
| domingo | 9:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Venta de Piqueras
Dónde se encuentra exactamente la Venta de Piqueras
¡Oye, gente! Si estáis por La Rioja y tenéis ganas de parar en un sitio con buena vibra, no os podéis perder la Venta de Piqueras. Está en la N-111, Km. 265, 26125. Este lugar se ha hecho famoso entre los viajeros, y con razón. La mayoría de las reseñas le dan 5 estrellas y es que su menú del día no decepciona. Hay un montón de opciones típicas de la zona, así que ya sabéis, si os gustan las raciones abundantes y de calidad, ¡este es el sitio!
Lo mejor de todo es el servicio. Aunque a veces parece que hay más gente que asientos, las camareras se las apañan como unas campeonas. Son rápidas, eficientes y siempre con una sonrisa, incluso cuando está todo a tope. Algunos han tenido la mala suerte de llegar en el peor momento y solo pudieron tomarse un café, pero al menos se agradece que el personal intente hacer lo que puede.
Claro, no todo es perfecto. Hace un par de años, algunos volvieron encantados, pero se llevaron un buen chasco al ver que los precios habían subido un 50%. Y no solo eso, también han metido tasa de terraza y obligan a comer un menú por persona. Eso ha dejado a más de uno con un sabor amargo. Menuda cara dura, ¿no? Tanta subida de precios y lo que era una venta acogedora ahora se siente a veces como un timo.
Pero no todo está perdido. Ayer estuvimos comiendo y fue increíble. El sitio es precioso, con buenas vistas, y nos dejaron llevar al perrito a la terraza. El menú que pedimos estaba a 22€ y la calidad y cantidad eran más que correctas. Después, nos dimos un paseíto por el museo de la trashumancia que está al lado. Fue súper interesante, ¡no me esperaba eso! Así que, si venís en grupo o en familia, este sitio te deja buena impresión.
Entonces, para recordar: la Venta de Piqueras está en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja. Si pasas por ahí, vale la pena hacer una parada. ¡Nos vemos en la próxima!
Qué km de la N-111 se encuentra la Venta de Piqueras
Siguiendo con lo que te decía, la Venta de Piqueras es un sitio que hay que probar sí o sí. Ubicación top en la N-111, Km. 265, que para los que quieran escapar un rato y disfrutar, es ideal. Fuimos tres a comer el viernes santo, y aunque ya nos habían avisado que si llegábamos después de las 14h podíamos comernos un buen “congrio”, nos plantamos allí a tiempo. Y la jugada salió redonda: comimos abundante y bien. Y eso que era Semana Santa y había mogollón de gente. La relación calidad-precio, la verdad, es que me dejó muy satisfecho. Volveré, sin duda.
La aventura no acaba ahí. El otro día estuvimos en una romería y el sitio es realmente especial. Empezamos la ruta de las majadas que sale justo desde la ermita. El paseo es un rollazo entre robles y pinos, muy bien señalizado. Después, almorzamos en la venta, y ¡la hermandad de las siete villas nos invitó a una caldereta de cordero! Y ya para rematar, hubo bendición de la Virgen de la Luz, y nos repartieron pan y trozos de oveja. Una mañana de risas y buen rollo.
La cosa es que, si no sabes a dónde ir, este lugar te lo recomiendo a ojos cerrados. Un colega de los Apartamentos El Olmo en El Rasillo de Cameros nos lo recomendó y fue todo un acierto. Servicio impecable, comida rica y abundante. Comimos fuera, y a pesar de lo lleno que estaba, no hubo prisa. Tienen también menú infantil, que es un detalle: le ponen a tu crío lo mismo que a los adultos, tan solo en menor cantidad. Así, los peques comen como si fueran grandes. Espectacular en todos los aspectos: el sitio, el entorno, la comida, y el servicio. Repetiremos fijo.
Ah, y si estás por ahí, no dudes en hacer parada. Te aseguro que si lo encuentras de casualidad, como nosotros, te va a encantar. Y para que no se te olvide, la Venta de Piqueras está en el Km. 265 de la N-111. ¡Perfecto para hacer una pausa después de una buena ruta!
Qué tipo de lugar es la Venta de Piqueras
Mira, si estás pensando en parar en la Venta de Piqueras en la N-111, Km. 265, no te va a decepcionar. Nos sentamos a comer allí y la verdad, ¡comimos de maravilla! La comida es riquísima, de esas que te llenan el alma y el estómago. Lo único a tener en cuenta es que si tienes alguna necesidad especial, como yo, que tengo un estómago del 20% por una cirugía, puede que no sea tan fácil. Pedí medio menú y me dijeron que no. Entiendo que tienen sus reglas, pero un plan B para casos como el mío no estaría mal. No quieres terminar desperdiciando comida, ¿verdad? Pero en general, 100% recomendado.
Si vas pronto, te aseguro que el trato del personal es de diez. La atención es un poco variable, pero en general, algunos son una pasada. La comida tampoco decepciona. Caparrones, patatas a la riojana, y esas alubias con almejas, ¡manjar! Eso sí, preparate para conocer la naturaleza porque el lugar tiene unas vistas espectaculares. La ubicación es un 5 en mi libro, rodeado de montañas y un ambiente tranquilísimo.
Eso sí, hay opiniones encontradas. Algunos visitantes han tenido experiencias menos agradables, sobre todo con el servicio. Un par de quejas sobre camareras que no estaban a la altura, un poco despistadas, y una que sugirió pedir otro plato en lugar de aprovechar sobras. Eso choca un poco, sobre todo si hablamos de salud y manipulación de comida. Aun así, el lugar tiene su encanto.
En resumen, ¿qué tipo de lugar es la Venta de Piqueras? Es un sitio con comida tradicional, contundente y sencilla que se siente auténticia, perfecto para esos días de escape y buena comida. Pero si tienes necesidades especiales o buscas un servicio perfecto, tal vez quieras ir con expectativas ajustadas. ¡A disfrutar, que la vida son dos días!
Qué atracción histórica está cerca de la Venta de Piqueras
La verdad es que la Venta de Piqueras no ha dejado una muy buena impresión. Hace un par de semanas, fuimos con muchas ganas, habíamos reservado y todo. Pero, oye, llegamos 10 minutos tarde y nos hicieron un desplante. Nos ignoraron durante 45 minutos. La excusa del personal fue que había gente esperando, pero la verdad es que no había nadie más. Mal rollo desde el principio. La comida, ni te cuento: las alubias estaban sosas, apenas sabían a algo, y aunque los macarrones estaban decentes, el postre era un poco triste. Natillas y flan son lo único que ofrecían. El lugar es bonito, eso sí, pero la atención de los camareros es un desastre. Definitivamente, no volveremos.
Una de las chicas que atendía era un caso. Al principio, su trato fue bastante indignante, con un aire de soberbia que no te lo puedes creer. Me mandó a recoger la comida en la barra, que era una opción que no deberían ofrecer si les molesta. Al final, era más lío que otra cosa. Y una cosa que me chocó: la gaseosa no entra en el menú junto con agua y vino, algo que no había visto nunca. Así que, a grandes rasgos, el servicio un 1 de calificación.
Pero no todo es negativo; hay opiniones que destacan lo contrario. Algunos dicen que aquí se come de maravilla y que el trato es excelente. La comida casera, bien cocinada, y los platos, ¡deliciosos! Dicen que hay que hacer reservas para evitar esperas largas, por lo que no todo el mundo ha vivido la misma experiencia que nosotros.
Si estás buscando un plan después de comer en Venta de Piqueras, la zona está rodeada de naturaleza y tiene un ambiente increíble en la Sierra Cebollera. Desde allí puedes hacer rutas hacia la montaña o hasta una presa gigantesca. O sea, es un lugar privilegiado, solo que deberías tener cuidado con lo que pides en el restaurante.
Cuál es el nombre de la ermitita cercana a la Venta de Piqueras
Si estás buscando un sitio donde comer bien sin vaciar la cartera, la Venta de Piqueras en la N-111, Km. 265, es el lugar. La comida es típica y buenísima, así que no te vas a decepcionar. Además, el servicio es de 10, muy atento y siempre con buena onda. Es perfecto para ese plan de ir con amigos o con la familia, sobre todo si no quieres gastar un dineral. Vamos, que aquí comes bien, y tu bolsillo sigue contento.
Hemos ido un grupo de moteros varias veces, y siempre nos ha encantado. El menú es económico y sabroso. Las vistas son una pasada; ideal para relajarse y disfrutar del paisaje. En este sitio hay un buen rollo que no te lo voy a explicar, tienes que vivirlo. Si eres de los que buscan un buen plan con amigos, este lugar tiene todo lo que necesitas.
Claro, también hay opiniones más mezcladas. Algunos han tenido días feos, como esa vez que después de hacer 100km los dejaron con un plato combinado. Un poco decepcionante, la verdad. Y si te dan un menú a 22€ que termina siendo salado, pues no es lo que esperabas. Pero esas son excepciones, ¿eh? En general, la mayoría se va contento.
No te miento, he escuchado de un menú del día en festivo que es de escándalo: todo riquísimo y con un ambiente encantador. La atención del personal es otro punto fuerte, especialmente la chica rubia de coleta; parece que se las sabe todas. Con esas vistas a la Sierra Cebollera, seguramente no querrás marcharte.
Y sobre la pregunta de la ermitita cercana a la Venta de Piqueras, se llama ermita de San Bernardino, así que si estás por la zona, ya sabes a dónde ir. ¡No te la pierdas!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en el restaurante de la Venta de Piqueras
Ya te digo, la Venta de Piqueras es un sitio que hay que conocer. Está ahí en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja, y es simplemente espectacular. Imagina un lugar idílico en la Sierra de Cebollera, rodeado de naturaleza y buen rollo. Una vez que llegas, te enamoras al instante. La comida, uff, un espectáculo también. Reservamos para comer y, te lo juro, todo fue increíble desde el primer momento.
Llegamos a las 3 de la tarde y el servicio fue de 10. Las chicas que trabajan ahí son super amables y están atentas a todo. A pesar de que era el segundo turno, nos atendieron rapidísimo. Lo mejor es que ponen puchero en la mayoría de los platos, así que puedes repetir todo lo que quieras. Yo probé varios platos, y todos estaban da miedo de buenos. Una pena que no hubiese natillas caseras que probar, pero bueno, así tenemos excusa para volver.
El precio del menú, unos 22€, y entra vino y agua. Te aseguro que es un chollo. Tenías varios primeros y segundos a elegir, y lo que más me flipó fueron las judías, que las sirven en un puchero de barro enorme. Estaba para hacerle una foto y estamparla en una pared, pero mejor comerlo, ¿no? Ah, y súper mención para Cristina, la camarera, que nos atendió. Eficaz, rápida y con una sonrisa, ¡un 10 para ella!
Y si te preguntas qué tipo de comida hay en el restaurante de la Venta de Piqueras, te cuento: Desde unas migas con huevo que están de muerte hasta un guiso de cordero que te hace llorar de felicidad. Ah, y ni hablar de los postres, como el flan de cuajada y las natillas. Todo con un sabor que te hace sentir en casa. Si andas por la zona, ya sabes, parada obligada.
Es la Venta de Piqueras un buen lugar para hacer una parada durante un viaje
¡Bueno, pues sigamos hablando de Venta de Piqueras! Este lugar está en la N-111, Km. 265, en La Rioja, y es perfecto para hacer una parada si andas de viaje. La ubicación es de 10, no sólo porque caiga de paso, sino porque tiene un entorno natural precioso con un riachuelo al lado y vegetación que invita a quedarse. Solo estuve comiendo, así que no puedo decir nada sobre las habitaciones, pero el espacio en sí vislumbra unas vistas que te hacen olvidarte del estrés de la carretera.
Hablemos de la comida. La verdad, no fue lo que esperaba. La menestra parecía más aguada que otra cosa, y los caparrones flotaban en un caldo que no tenía chicha. La falta de cariño en los platos se notaba, y eso que el entorno es realmente bonito, ¡una pena! Del lado positivo, el servicio es de 5 estrellas; las camareras son súper amables y rápidas, lo que se agradece cuando andas de paso. Y si estás con un grupo, el menú es variado y a buen precio. Por unos 22 euros tienes pan, vino, postre ¡y todo bien rico!
Si vuelvo, espero que la comida mejore un poco, pero para un viaje en familia o con amigos, es un sitio recomendable. El tipo de comida es casera y aunque la calidad no siempre sea la mejor, está el ambiente y la tranquilidad que se respira. Aunque, como mencionaron algunos, si llevas perro deberías tener en cuenta que solo puedes estar en la terraza, que para el frío no es lo mejor.
Así que, ¿es Venta de Piqueras un buen lugar para hacer una parada? Sin duda. Si bien la cocina puede fallar un poco, el entorno y el servicio lo compensan. Una buena opción para estirar las piernas y disfrutar de la naturaleza antes de continuar con el viaje. ¡Ahí lo tienes!
Qué tipo de alojamiento ofrece la Venta de Piqueras
Y bueno, te cuento sobre la Venta de Piqueras en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja. La verdad es que el lugar está bastante bien. Fuimos un lunes y, aunque nos avisaron que solo había dos personas en el servicio, no se notó para nada. Nos decían que podía tardar, ¡pero el servicio fue de 10! El ambiente en el comedor estaba un poco fresquito, pero con la comida no se andan con tonterías: un menú de 18€. No es la maravilla del mundo, pero está rico y, la verdad, por ese precio, no se puede pedir más. Vaya que el servicio y ubicación, un 5 de matrícula.
Aunque, ¿qué te puedo decir? El día 12 de octubre, montamos un plan con amigos, reservamos con dos semanas de antelación para 8 personas. Llamamos y todo parecía estar en orden, incluso que nos facilitarían la llave del Centro de Transhumancia al lado del restaurante. La sorpresa fue que al llegar no aceptaban reservas. Nos soltaron que como llegamos antes, podíamos comer porque había mesas. Y ya para rematar, que el Centro estaba cerrado de 13h a 17h. O sea, un mal rollo total. No somos fans de las mentiras. Pero al menos, la atención de las camareras fue buena.
Ahora, si estás buscando un sitio que valga la pena, no estoy diciendo que sea un cinco estrellas, pero cuando pedimos el menú con agua y vino, la comida era genial. Las raciones de cazuela son generosas y te las traen en una cazuela bien mona. Si te pasas por aquí, no dudes en pedir unas patatas a la riojana, que vienen en un puchero de barro y estaban muy buenas. Y si dudas, repites. De hecho, los segundos y postres también estaban muy bien.
En este lugar, realmente se siente como para quedarse a vivir, sin duda. Aunque las circunstancias varíen, cada vez que he pasado por ahí, la experiencia ha sido muy buena. El sitio es acogedor, ya sea para comer, dormir o simplemente dar un paseo y tomar algo. En nuestro viaje de vuelta un domingo, comimos de nuevo allí. Los primeros son típicos: patatas a la riojana y caparrones con sacramento. Luego, unas albóndigas con boletus y un chuletón de no te cuento. Y para endulzar, flan de café y flan de cuajada. Todo por 22€/pax. ¡Casi lloro de la emoción al recordar esos sabores!
Hablando del alojamiento, la Venta de Piqueras tiene habitaciones donde puedes dormir después de un buen festín. Así que si quieres un lugar con buena comida y donde desconectar, este sitio es tu opción.
Cuál es el ambiente que se puede esperar en la Venta de Piqueras
Y si hablamos de la Venta de Piqueras, no hay duda de que estamos ante un sitio de 5 estrellas. La comida es casera, básica pero sabrosa, y todo lo que probamos estaba delicioso. ¡Tienen una variedad que flipas! Los menús están bien de precio, así que no te preocupes por quedarte en la ruina. Los platos de cuchara son lo mejor: ¡unas raciones gigantescas! Te aseguro que con un plato puedes comer perfectísimamente dos personas. Y si te gustan las alubias, las de aquí son espectaculares. Y antes de que se me olvide, ¡te llevan una buena ración de guindillas que siempre es un detallazo!
Ah, y no solo las alubias; las migas están muy bien también, aunque no sean la revolución. Las albóndigas y la carrillera estaban tiernas y llenas de sabor, y si pruebas la salsa de boletus de las albóndigas, te vas a caer de espaldas. Optamos por un flan de cuajada de postre, que aunque es sencillo, estaba para chuparse los dedos. ¿Te imaginas lo que es salir de ahí con el estómago a reventar? ¡Una pasada!
El servicio fue otro 10. Con el puente que había, había un montón de gente y la atención no se resintió. Las chicas del equipo, desde la de la mesa hasta la que parecía la jefa, se movían a la velocidad de la luz. Todo salía rápido y bien. Era impresionante ver cómo no dejaban de atender a todos, y no parece que se agobien. Te aseguro que el ambiente era muy positivo, con un trato al cliente que ya no se ve tanto en este mundillo.
Entonces, ¿cuál es el ambiente en la Venta de Piqueras? Puedes esperar un lugar acogedor y amigable, donde la comida es rica y abundante. La combinación de un personal eficiente, un ambiente bullicioso pero positivo, y esos platos caseros que te llenan el alma, la hacen perfecta tanto para un viaje en grupo como para una comida en pareja. En resumen, es un sitio ideal para pasártela bien y comer de lujo. ¡Tienes que ir!
Hay actividades relacionadas con la naturaleza cerca de la Venta de Piqueras
Y si hablamos de la Venta de Piqueras, ¡menuda joyita! Está en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja y no te vas a arrepentir de hacer una parada ahí. La comida es súper buena; te aseguro que tus papilas gustativas van a dar palmas de alegría. Además, la que nos atendió, Cristina, se volcó con nosotros. Nos hizo sentir como en casa y eso siempre se agradece. Salimos de allí con una sonrisa y con ganas de volver, así que si buscas un sitio donde comer bien y sentirte a gusto, este es el sitio.
El servicio se lleva un 10 y la ubicación... ni te cuento, es perfecta para hacer una pausa en el camino. Imagínate viajando en grupo o en pareja, lo que sea, pero disfrutando de un buen rato con buena comida y gente amable. Así que, siéntete libre de hacer un alto en el camino, porque aquí en la Venta de Piqueras, realmente saben cómo tratar a los clientes.
Además, si te preocupa ir con niños, no te preocupes, ¡es adecuado para ellos! Así que no hay excusas para que no planees una escapada familiar. Y si te preguntas si hay actividades relacionadas con la naturaleza cerca, la respuesta es sí. La zona tiene un montón de rutas y paisajes que te van a encantar. Así que después de llenar el estómago, ¡prepárate para disfrutar del aire libre!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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