
Si buscas un sitio chido para comer en Salobreña, tienes que probar Le Petit Bistro. Este bar restaurante, con ambiente familiar, es ideal para que te sientas como en casa. Tienen de todo: pescados, carnes, tapas, roscas, menú del día y raciones para compartir. La decoración es elegante y, si el tiempo acompaña, ¡ni se te ocurra perderte su terraza! Abren todos los días de 10:00 a 23:30 y, con precios que rondan entre 5 y 15 euros, saldrás con el estómago y el corazón contentos. ¡No dudes en reservar tu mesa y disfrutar de una buena comidita!
Bar restaurante Le Petit Bistro
Horarios Bar restaurante Le Petit Bistro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–23:30 |
| martes | 10:00–23:30 |
| miércoles | 10:00–23:30 |
| jueves | 10:00–23:30 |
| viernes | 10:00–23:30 |
| sábado | 10:00–23:30 |
| domingo | 10:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar restaurante Le Petit Bistro
Dónde se encuentra Le Petit Bistro en Salobreña
¡Ey! Vamos a hablar de Le Petit Bistro, ese bar-restaurante que está en Pl. Calipso, 18680 Salobreña, Granada. La verdad, me llevé una decepción monumental. Al llegar, vi que la carta era gigante, llena de posibilidades, pero algo me decía que pedir raciones no era lo que había que hacer. Así que, tras ver lo que servían en la mesa de al lado, decidimos conformarnos con una rosca de lomo y roquefort. Ni tan mal, la rosca estaba buena, con un toque de aceite que le daba un sabor rico. Pero, ¿la cerveza a 3'70€ sin segunda tapa? ¡Eso es un atraco de manual, colega!
Y no es que estuviéramos solos, ¡había gente en la terraza! Solo éramos dos mesas, y no pusieron la segunda tapa. Decidimos pedir un postre, que por 2'50€ estaba bien, aunque sinceramente, algo pequeño. Si la comida es de 10-20€ por persona, debería estar mejor. Total, acabamos con un 3 en comida, un 2 en servicio y un 2 en ambiente. Y ojo, que no hace falta reserva, pero aparcar es otra historia… ¡Buscad por ahí un sitio gratuito que es una odisea!
En fin, creí que estábamos haciendo una buena elección dándoles una oportunidad. Nos pedimos cuatro bebidas (dos Alhambras verdes y dos Coca-Colas cero) y la rosca de lomo otra vez. Nos subieron la cuenta por las cervezas y, adivina qué, otra vez sin tapa, ¡qué barbaridad! A pesar de que la atención fue buena por parte del personal, me sentí estafado. Los postres no eran ni de cerca caseros, y al final solo quedó una UNA DECEPCIÓN escrita en el sabor de la comida.
Pero mira, yo soy de dar segundas oportunidades, así que fue un error darle esto al Le Petit Bistro. El local tiene un aspecto relajado y bonito, como para cenar tranquilo. Eso sí, también me prometieron que estaban en “el mejor restaurante de Salobreña”. Pido una cerveza belga, porque el dueño te dice que es lo mejor, pero como ya he dicho, los precios son un poco altos. Cuando pedí sepia y calamares, en vez de un plato decente, me traen una tapa más que cutre, que me costó un dineral y se acabó en un parpadeo. ¿Recomendar? Pues ni lo recomiendo ni lo dejo de recomendar; lo que quiero es que si vais, ¡estéis al tanto de lo que pedís! Por lo que pagamos, mejor cenar de lujo en La Botica cerca del castillo.
Entonces, para aquellos que no lo saben, Le Petit Bistro se encuentra en Pl. Calipso, 18680 Salobreña, Granada. ¡Si decides probarlo, que tengas más suerte que nosotros!
Qué tipo de comida se ofrece en Le Petit Bistro
La verdad, el Le Petit Bistro está dando de qué hablar, y no siempre para bien. Una estrella, y no sin razón. Un colega fue a comer y, después de esperar 45 minutos por unos espaguetis, volvió con el estómago vacío y la paciencia hecha trizas. El colmo fue que le trajeron unas gambas "fresquísimas" que, al parecer, solo las pudo disfrutar su mujer. Cuando el camarero se las llevó, soltó un comentario que le dejó frío: "a quien se le diga que no lo quieren, pues no lo voy a tirar." ¡Menuda actitud! 93 euros después, salió de ahí con la sensación de haber tirado el dinero.
Pero no todo es negativo. Hay gente que dice que, a pesar de las malas reseñas, el sitio tiene su encanto. ¡Hasta cuatro estrellas! Gabriel, el gerente, parece ser una de las pocas cosas buenas que tienen. Al parecer, el menú diario es bastante generoso, y el ambiente, aunque no perfecto, se deja llevar. Al final, dicen que se siente como en casa, así que tal vez haya esperanza.
Pero luego, volvemos a las malas experiencias. Una tía que llegó a probar el pil-pil nos dice que las gambas, en vez de frescas, olían a "perros muertos". Y cuando le dio feedback al camarero, recibió un "los clientes también son mejorables". En serio, ¿qué se creen? A veces parecía que los camareros también iban de divos. Eso no se hace, brother.
¿Y qué tipo de comida ofrecen en el Le Petit Bistro? Aparentemente, están intentando hacer cocina casera con un toque tradicional, pero si las roscas de ahí son lo único que se salvan, estamos apañados. Espaguetis, gambas al pil-pil y otras cosas que, por lo visto, a veces saben mejor en la casa de la abuela. Así que si vas, ¡aguanta la respiración y reza para que te toque el buen menú!
El ambiente del restaurante es familiar
Ya te digo, el Le Petit Bistro no es exactamente lo que te esperas. Por un lado, hay cosas que sí me gustaron. 4 estrellas para la atención, los camareros son enrollados y siempre están al tanto de lo que necesitas. Comida decente también, con un par de platos que están ricos y, lo mejor, a buen precio. Tuve una experiencia bastante agradable, pero ahí viene lo chungo. Pedimos el menú del día, que viene a ser 2 platos con postre y par de copas de vino. Pero ojo, ¡que la letra pequeña a veces se olvida! La cuenta al final resultó ser un poco más salada de lo que pensábamos.
Lo peor fue ese momento de horror al ver que nos cobraron 9€ de más. El menú estaba a 13 € en lugar de los 12 € que nos dijeron, y ni hablemos del vino; acabé pagando 6€ por dos copas cuando supuestamente debería estar incluido. Vale que el agua es un extra, pero no sé, eso de tener que pagar el vino porque pedí agua... ¡Me dejó un mal sabor! Servicio chapucero al final de cuentas, aunque la comida estaba aceptable. No me parece de recibo que estafen a los que vamos a comer y más si toda la vida he pagado 1,50 € por un agua.
Ahora, si hablamos del último menú que pedí... Menos mal que fui a comer solo, porque el plato era un verdadero desastre. La ensalada parecía de bolsa del Mercadona y el pescado, ¡madre mía! Eran piezas mini, frías y nada frescas. ¿En serio que eso cuenta como menú? Me jodió mucho ver que eso costaba 13 €. ¡Hasta la sandía de postre era poca cosa! El lugar estaba lleno de moscas y con un ambiente cutre. No deberías gastarte el dinero aquí, de verdad.
Así que, sobre si el ambiente del restaurante es familiar... Pues, no sé yo, amigo. La cosa parece más como un cebo para turistas incautos. No hay ese rollo acogedor que esperas encontrar en un sitio familiar. No te lo recomiendo si buscas un buen plan con los peques o una comida tranquila. Mejor dales una vuelta a otros sitios.
Cuál es el horario de atención de Le Petit Bistro
La experiencia en Le Petit Bistro tiene sus altibajos, eso está claro. Empezamos bien. Un mediodía, camino a la playa, hicimos parada ahí. Éramos cuatro, nos sentamos, pedimos unas cervezas y tapas y, la verdad, todo fue bastante chido. Nos gustó tanto que decidimos volver a cenar esa misma noche. Pero ahí empezó la montaña rusa. La comida no estaba a la altura de lo que esperábamos. Para un lugar que ha tenido buenos momentos, los calamares estaban blandos y el rebosado, diferente. Al final, por cuatro personas, nos clavaron 70 pavos. No es que sea barato, y con esa calidad, se puede mejorar. Sin embargo, el dueño, su mujer y su hijo fueron amables, así que eso suma puntos.
Hablando de bebidas, si te decides por una cerveza y un tinto de verano, te vendrán con una tapa rica. Por 5,50 €, te ponen unos bokerones bien sabrosos y unas sardinitas. Así que, con la segunda ronda nos llegó una cazuela de almejas pequeñas que estaban de lujo. ¡Y las bravas tampoco defraudaron! Por unos 18 €, la atención estuvo genial, y el camarero, que parece que es el dueño, se nota que se preocupa por su gente. Para un día de relax, yo lo recomiendo.
Pero no todo es perfecto, y hay que contar lo malo también. Una vez pedimos el menú del día y nos trajeron unos pollos pasados que olían fatal. En lugar de disculparse, nos dijeron que estaba todo bien y, al final, nos cobraron medio menú. Así que esa experiencia fue una pesadilla y no pienso volver por ahí.
En cuanto a la comida, de lo que probamos en otros días, la sopa de ajo-abadejo con pisto y la cazuela de mariscos fueron un espectáculo. De hecho, la salsa de tomate en la carne en salsa es lo mejor que he probado últimamente. En un par de días, nos salió el menú a 13 € y, por lo que ofrecen, vale la pena. Gerardo y su mujer son unos anfitriones de primera, y el vino no decepciona. Si quieres calidad, la encuentras allí.
Ahora, sobre el horario de atención de Le Petit Bistro, me parece que no lo mencionamos antes. Eso va del mediodía hasta que la noche se hace presente. Si planeas ir, ¡mejor no te lleves sorpresas!
Es necesario hacer una reserva para comer en Le Petit Bistro
Mira, el Bar Restaurante Le Petit Bistro, ahí en Pl. Calipso, tiene opiniones pa' todos los gustos, la verdad. Por un lado, hay quien dice que la comida es decente y que el servicio va bien, aunque a veces te puedes encontrar con algún pelo en el plato, lo cual ya es un bajón. La gente dice que el ambiente es 5 estrellas, así que no todo está perdido, pero ni te digo las quejas de otros.
Por el otro lado, algunos se han llevado unas decepciones brutales. Hay críticas que suenan a pesadilla: pescado podrido, aceite quemado y camareros que parecen más en un reality show de pleitos que en un bar. Ojo, que hay quienes aseguran que el bacalao al pil pil viene con más espinas que carne. Esos son los cambios de una estrella, que no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo.
También está el tema de los camareros que se insultan entre ellos, que parece un circo en vez de un bar, y lo peor es que algunos han tenido que esperar una eternidad solo para que les sirvan un par de raciones que ni siquiera estaban bien. El baño ni te cuento, que si te da asco entrar, mejor que le hagas un favor a tu estómago y te busques otro sitio.
La verdad, si quieres comer bien en Salobreña, por lo visto, hay opciones más decentes. Muchos lo dicen, así que tenlo en cuenta. Y en cuanto a la pregunta del millón, ¿es necesario hacer una reserva para comer en Le Petit Bistro? Con todo este revuelo y la mezcla de opiniones, lo mejor es que llames antes. Más vale prevenir que lamentar, ¿no?
Qué platos destacan en el menú de Le Petit Bistro
Te cuento, el Le Petit Bistro en Salobreña tiene su rollo, pero sinceramente, hay cosas que te dejan con la boca abierta… y no precisamente por lo bueno. La comida está buena, sí, pero el servicio… ¡menudo caos! Un día esperé 20 minutos de reloj por una cerveza, que al final llegó caliente y… ¡esa misma la que estaba en la barra! Y mientras tanto, el dueño pasaba el tiempo racaneando tabaco de los clientes. Un despropósito total.
Por otro lado, si pillas un buen día, puede ser bueno, bonito y barato, con un servicio que se mueve rápido. Imagínate, por 76 euros cenamos ocho personas. Y el ambiente es tranquilito, perfecto para sentarte a disfrutar. Así que ojo, si tienes suerte, este lugar puede ser un acierto total.
Pero no siempre es así, ¿eh? Un día llegué y pensé que todo iba bien porque desde fuera se veía acogedor. Nos dijeron que habría que esperar 20 minutos para una rosca de lomo, pero después de 55 minutos, ¡eso acabó de salir del tostador! Si quieres perder un par de horas, ya sabes dónde ir... pero si no, mejor ve al súper.
A veces, la experiencia es para echarse a llorar. Un grupo de 14 llegó y, tras confirmarnos que no había problema, nos largaron sin más porque según ellos tenían todo reservado. Y ni se molestaron en disculparse. Si así te tratan, ¡adiós con el corazón! Al final, nos fuimos, que no se puede perder tiempo por un trato que deja mucho que desear.
Ah, y sobre los precios… ¡ni te cuento! Pagamos 3,50 euros por una caña sin tapa, y eso no tiene sentido, menos en plena temporada baja.
Así que, ¿qué platos destacan en el menú de Le Petit Bistro? Parece que los pescados son lo que más gusta por ahí, aunque, mejor que lo digan otros, porque ahora mismo, no estoy del todo convencido de volver. ️
Tienen opciones para compartir en el menú
Y bueno, ya que hablamos del Le Petit Bistro, la cosa se pone un poco fea. Mira, hay reseñas que te dejan de lado el hambre y con ganas de salir corriendo. Una estrella por todo: la fritura de pescado sale tan aceitoso que podrías usarlo para engrasar la moto, y para colmo, el pescado ni se digería porque venía crudo. Hablando de horror, los baños son un verdadero desastre. No sé tú, pero prefiero no arriesgarme a comer en un lugar así. Hay que tener cuidado donde se pisa, ya que hay quienes dicen que el servicio va como un caracol cansado, tardando una hora en traer un plato simple.
Luego está la otra cara de la moneda, donde algunos sueltan la frase de que "va por buen camino". Tres estrellas porque, si bien tiene precios económicos, a veces es un alivio encontrar un sitio donde no haya tanto ruido. Pero ¡ojo!, aparte de la calma, necesitas que la comida esté a la altura, y ya sabemos que a veces no se cumple esa expectativa.
Hablando de expectativas, hay quienes se llevan sorpresas agradables. Desde tapas ricas hasta un conejero bistro que parece estar en su lista de “debemos probar”. Con precios que no duelen tanto, es un alivio cuando el servicio es realmente amable y familiar. Y cuando se trata de los desayunos, no se quedan atrás, porque tener una terraza en una calle peatonal hace que todo se sienta más relajado, siempre y cuando verifiques que acepten tarjeta sin mínimo, claro.
¿Y sobre compartir? En cuanto a opciones para compartir en el menú, parece que no hay mucha info concreta, pero eso podría depender de tu suerte y cómo andes de hambre. Con tantos comentarios variados, mejor preguntar ahí mismo cuando llegues. ¡Igual siempre puedes hacer un par de amigos y compartir un plato o dos!
Cuál es el rango de precios en Le Petit Bistro
Mira, si buscas comer en Le Petit Bistro, te vas a encontrar con más de una opinión. Por un lado, hay gente que dice que la comida está brutal y que no pueden entender cómo no lo han descubierto antes. Las tapas, las croquetas y, olvídate, la cerveza bien tirada con los aperitivos te dejan a uno babeando. Muchos lo puntúan con 5 estrellas por la calidad, el servicio y el ambiente tranquilo. ¡Ah, y el personal es super amable!
Pero, como en todo, no falta el que se lleva la peor experiencia, y algunos dicen que es un lugar sucio y que las tapas son ridículas para lo que cobran. Algunos se han encontrado con malas actitudes de los camareros y que el servicio es lamentable. En serio, hay quien dice que esperó más de una hora y 45 minutos para que le sirviesen y al final se fue sin comer. Eso no suena tan bien, ¿verdad? ♂️
En cuanto a precios, hay un poquito de todo. Muchos comentan que puedes comer bien por 10-20 € por persona, y que hay menús del día por unos 13 €, lo cual está de lujo si te lo dan bien. Pero, cuidado, que las patatas bravas te las pueden dejar a 8 €, ¡así que ojo con lo que pides! Al final, lo que realmente cuenta es el trato y la calidad, así que si no te van a atender decentemente, mejor será que busques otra opción en Salobreña, que las hay buenas.
Se pueden encontrar tapas en el menú
Si no has estado en Le Petit Bistro, ya estás tardando. Este bar restaurante en Pl. Calipso, 18680 Salobreña tiene un rollo súper acogedor y un ambiente que te invita a quedarte un rato largo. La decoración es un plus; tiene ese toque vintage que mola un montón, y con las luces tenues te sientes como en casa en un piscolabis con los colegas. ¡La vibra es brutal!
Y no me hagas empezar con la comida. Tienen un menú que es una delicia y los precios son bastante asequibles. Ya sea que busques algo clásico o quieras probar algo más moderno, aquí hay opciones para todos los paladares. Además, la atención es de las que no se olvidan: el personal es amable, siempre con una sonrisa y listos para recomendarte algo rico.
Si eres fan de las tapas, estás de suerte porque en el menú las encontrarás. Hay un montón de ellas para que acompañes tu bebida sin sentir que te deja con hambre. Así que ya sabes, si te apetece disfrutar de unas buenas tapas con amigos en un lugar con buena onda, Le Petit Bistro es el sitio perfecto. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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